lunes, 8 de noviembre de 2010

La era de internet y el ideal de la sociedad tecnotrónica de Brzenzinski.


(Un artículo del blog ANTIMPERIALISTA)
Las personas que somos usuarios habituales de internet tendemos más a idealizar los beneficios que nos reporta la red, que a reflexionar sobre los prejuicios que ésta pudiera suponer para el desarrollo libre y democrático de una sociedad.
En primer lugar, debemos de tener en cuenta que internet, llamado al principio ARPAnet (Advanced Research Proyect Agency), fue un proyecto del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, ideado en los años 50, es decir, en plena Guerra Fría, con el objetivo de conseguir una superioridad tecnología en comunicaciones, con respecto a su principal rival, en esos momentos: la Unión Soviética.
En 1990, y una vez finalizada la Guerra Fría, el Departamento de Defensa decidió abrir al público el uso de este invento militar. La toma de esta decisión, por parte del complejo militar norteamericano, se produjo después de analizarla muy detallada y minuciosamente.
Ya en 1970, el maquiavélico Brzenzinski (leal vasallo de los Rockefeller) teorizaría sobre (lo que él llamaría) la sociedad tecnotrónica, una especie de ideal orwelliano de control social totalitario, basado en el poder de la tecnología, especialmente la de las comunicaciones: “Sociedad modelada cultural, psicológica, social y económicamente por el impacto de la tecnología y la electrónica, especialmente en el área de los ordenadores y las comunicaciones.” (Almirón, pag 31)
Nuria Almirón, en su obra “Los amos de la globalización: internet y poder en la era de la información”, nos advierte que: “internet no puede ser controlada, pero permite que nos controlen a nosotros y a nuestros actos como nunca antes en la historia. Cualquier gobierno tiene en sus manos la posibilidad de interceptar comunicaciones digitales de un internauta, hacer un seguimiento exhaustivo de sus movimientos y mantenerle controlado en todo momento si se lo propone, lo permitan las leyes o no. La tecnología para ello está disponible desde hace tiempo y no cesa de mejorar.” (Almirón, pag. 96)
Un prueba de este control gubernamental, a través de la red, es la labor de espionaje desarrollada por la NSA (Agencia de Seguridad Nacional) de los Estados Unidos, que durante años se ha dedicado a “interceptar una fracción importante de todas las llamadas internacionales, fueran éstas telefónicas, facsímiles o inalámbricas realizadas por teléfonos móviles. Hoy en día se ha sumado naturalmente internet al espectro que barre la NSA.” (Almirón, pag. 99).
Recientemente se ha sabido, gracias a la declaración de un directivo de la NSA, en el senado estadounidense, que dicha agencia ha participado en la elaboración del sistema operativo Windows 7, lo cual simplificaría aún más su labor, pues tendrá acceso más fácilmente que nunca a todos nuestros más íntimos secretos.
También es importante señalar la multitud de denuncias realizadas contra google, yahoo o Hotmail, por vender información de sus usuarios (correos electrónicos, búsquedas, compras…), tanto a gobiernos como a corporaciones transnacionales.
Hoy en día, al haber supeditado al imperio de la informática nuestra vida profesional, personal e incluso espiritual, hemos decidido entregar sin ser conscientes de ello, lo más íntimo de nuestro ser a unas personas cuyo único objetivo es mantener esclavizada a la especie humana, en beneficio propio. Desgraciadamente la utopía orwelliana parece haberse hecho realidad.
Pero internet no sólo está siendo utilizado para espiar y controlar a sujetos individuales, sino también a colectivos de personas e incluso a estados. Las demagógicas acusaciones de occidente contra China y Cuba por llevar a cabo prácticas de censura en internet, no son más que un intento desesperado por evitar que estos países consigan seguridad e independencia frente al Imperio, en el ciberespacio.
Bibliografía:
- Nuria Almirón, “Los amos de la globalización: internet y poder en la era de la información”, Plaza y Janés Editores S.A. (Barcelona 2002)

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