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miércoles, 8 de octubre de 2014

La ficción de la elección

 Queridos lectores,

En el curso de una discusión reciente con una persona honestamente convencida por las tesis de ciertas corrientes económicas que simplificando excesivamente llamaríamos "liberalismo económico" una idea que surgió repetidamente fue el concepto de libertad, obviamente en su acepción económica. Y es que una de las ideas centrales del liberalismo económico es que se le ha de dar plena libertad de elección a los agentes económicos para que las relaciones entre ellos vengan mediadas por un mercado, libre por supuesto, como medio más eficiente para la regulación de tales relaciones. Planteada de esta manera, yo no tengo grandes objeciones a esta formulación. Que los agentes gocen de libertad para elegir, no ya en cuestiones económicas sino que en cualquier otro aspecto de su vida - a veces los neoliberales parecen olvidar que hay vida más allá del mercado -, parece completamente deseable, con la única salvedad de que sus acciones deben ser respetuosas con la ley y en particular no deben ser lesivas con los derechos de algún otro. Por otro lado, parece completamente lógico y razonable que en general las relaciones económicas las medie un mercado libre. 
En realidad aquí está parte de la trampa de la frase anterior: el mercado libre es una entelequia. Los neoliberales aceptan que no existe tal mercado libre en la práctica, pero según ellos lo ven eso es debido al exceso regulatorio y las extralimitaciones del Estado, y que lo que hay que hacer es desregular el mercado y minimizar el Estado. En realidad lo que sucede es que, independientemente del Estado, el mercado tiene ineficiencias intrínsecas (como se explicaba en detalle en la serie Ciudadano K del discontinuado Acorazado Aurora), cosa que se conoce y se puede explicar teóricamente desde hace siglos, aunque actualmente los neoliberales escriben ríos de tinta para justificar lo injustificable olvidando deliberadamente todo el trabajo anterior. Por otro lado, como ya explicamos en este blog, cuando los liberales reclaman un mercado libre en realidad por lo que abogan es por un mercado natural, puesto que sin ningún tipo de regulación el mercado tiende a ser la ley de jungla, en los que los más poderosos acaban por la vía de los hechos imponiendo sus reglas, como veremos después en algunos ejemplos. 
El pensamiento liberal se distingue por cuatro características peculiares:
  •  Muchas de sus afirmaciones son de carácter no empírico y no verificable; por ejemplo, cuando se postula las bondades de entes inexistentes y muy probablemente inalcanzables como el libre mercado, la perfecta competencia o la infinita sustitubilidad de los factores de producción.
  •  Se basa en conjunto de ideas abstractas, al margen del mundo físico y en abierta contradicción con él; por ejemplo, la idea de postular y aceptar como beneficiosa la idea del crecimiento infinito en un planeta limitado, o que el mercado se hará cargo de las externalidades, no importa como sean de dañinas, a pesar de la abundante evidencia en contrario.
  •  Siempre encuentra múltiples y complejas explicaciones a posteriori para justificar por qué las cosas no se producen según sus postulados. Ejemplos hay a punta pala: si el empleo sube es según unos gracias a las políticas del Gobierno y según otros debido a la favorable coyuntura internacional; si la balanza comercial es positiva es debido a la mejora del sector exterior, aunque en realidad lo que más cae es el consumo interior, etc. Casi nadie se molesta en examinar los datos que avalen las afirmaciones hechas, y en casi ningún caso nadie se cuestiona que es imposible que todos los países del mundo sean exportadores netos, o que se pueda crecer infinitamente en un planeta finito. Un caso particular del interés de este blog es la evolución del precio del petróleo; casi cada día aparece un sesudo artículo dando la excusa del momento para justificar lo que se denominan "enormes subidas" o "bajadas en picado" del precio, cuando lo cierto es que el precio se ha mantenido en torno a los 100$ desde hace casi tres años. Y aunque ahora ciertamente hay una cierta tendencia a la baja, síntoma de la próxima oleada recesiva, no se puede analizar su evolución día a día sino que se tiene que mirar en el largo plazo, y es que los movimientos significativos se ven en el plazo de meses (excepto cuando se produce un infarto del sistema, como en Julio de 2008 que el precio aumentó de 100$ a 150$ en un mes).
  • Utilizan un lenguaje oscurantista, con términos abstrusos para explicar cosas simples. Además, se abusa de las cantidades relativas (porcentajes) sin ponerlos en contexto y sin dar una idea de cómo ha ido cambiando la cosa con el tiempo. El objetivo es dejar fuera a los no iniciados, hurtar de la vista las discusiones para los profanos, es decir, para los que no comparten esta manera de hacer las cosas y pueden presentar objeciones muy fundadas. Ejemplos hay a porrillo; tomo uno de ellos al azar: "El resultado previsto para PGE en 2009 supone incumplir el objetivo de un superávit del 0,02 por ciento del PIB aprobado para la Administración Central por las Cortes Generales en junio de 2008", según reconoce el propio Gobierno en el proyecto legislativo de los PGE. Un objetivo que fue "fijado en base al contexto macroeconómico recogido en el informe sobre la posición cíclica de la economía española elaborado por el Ministerio de Economía y Hacienda en abril, de acuerdo con los datos disponibles en ese momento""


Todo lo anterior muestra que en realidad la teoría económica dominante es en realidad un pensamiento de tipo doctrinario o, como explicamos, una religión.

La otra trampa que se esconde en ese falso concepto de libertad es que la elección no es libre en realidad. Aunque la idea es sobradamente conocida, se suele abusar de ejemplos concretos para dar la impresión de que la gente realmente escoge libremente lo que escoge, cuando en realidad está fuertemente condicionada, con habilidosos trucos de ingeniería social y comercial, a "necesitar" determinados productos que son de su "utilidad". Precisamente éstos tres son los conceptos clave en la discusión sobre la presunta eficacia e idoneidad de los actuales mecanismos de distribución económica: necesidad, utilidad y elección.

En un sistema capitalista como el nuestro, el diseño del sistema se dirige a maximizar el retorno del capital, lo cual implica maximizar el beneficio de cualquier actividad económica. Esto se puede conseguir aumentando precios hasta un cierto punto, pero esta estrategia tiene un recorrido limitado puesto que precios excesivamente altos destruyen la demanda y a partir de un cierto punto también la ganancia. Alternativamente, se puede maximizar el beneficio disminuyendo costes. Aquí hay varias estrategias posibles, una de las cuales es la explotación de economías de escala y el encontrar usos diversos para un producto principal que sea económico de producir. Uno de esos productos cuyo proceso productivo se ha maximizado es el maíz. El sirope de maíz se utiliza en multitud de productos alimentarios para darles gusto, color, valor nutritivo, etc; se sorprendería Vd. de la cantidad de alimentos y otros productos que utilizan el maíz en su producción. Como comentaban en el documental Food Inc, "Todos los productos de un supermercado remiten a un campo de maíz en Iowa". ¿Realmente ha escogido Vd. que todos los productos que hay en el súper estén hechos, entre otras cosas, de maíz? ¿Está Vd. seguro de que es sano añadirle sirope de maíz a prácticamente cualquier alimento preparado que consuma Vd.? ¿O más bien esta proliferación en el uso del maíz tiene que ver con que ha sido muy barato de producir durante todos estos años?

Si Vd. ha seguido la evolución del sector de la alimentación en los últimos años sabrá que en estos momentos aproximadamente el 80% del comercio mundial está en manos de cinco empresas. Este fenómeno no es exclusivo del sector de la alimentación; cada vez menos empresas cada vez mayores controlan una fracción creciente del mercado mundial. Esa concentración de la actividad en manos de muy pocos agentes podría llevar a pensar que de manera natural, en aras de la optimización productiva y el aumento de beneficio, la cantidad de productos diferentes que se ofrecen debería disminuir; sin embargo, basta con ir a un supermercado o a cualquier otro comercio para ver una increíble diversidad de productos, pequeñas variantes de la misma idea. ¿Qué significa esta proliferación de productos? La respuesta es bien conocida: es una estrategia de márketing para incitar al consumo, es sólo un estímulo a las partes más primitivas de nuestro cerebro: en realidad muchos productos son el mismo con diferentes envases. Y esa es sólo una de las estrategias de manipulación de masas para llevarles a consumir más y más. ¿Es Vd. plenamente libre cuando decide consumir en un ambiente creado especialmente para incitarle al consumo?

No sólo el márketing actúa como fuerte condicionante de las decisiones de consumo, sino también los hábitos y las convenciones sociales que se van estableciendo, oportunamente moldeadas cuando se detecta en ellas un mercado potencial ¿Elige la gente tener coche? No siempre; según dónde uno viva y dónde y en qué trabaje tener un coche es imprescindible. Las redes de transporte público no siempre cubren las necesidades de movilidad creadas a la población. ¿Ha elegido Vd. vivir donde vive o se ha visto obligado a ir a determinado sitio en función de su renta disponible y de dónde tiene Vd. su lugar de trabajo? Es un caso típico: persona joven encuentra un trabajo en una gran ciudad y busca algún lugar cercano donde residir, pero lo más cercano que es asequible a su renta está a 20 kilómetros de su lugar de trabajo y si se traslada en transporte público necesita más de una hora para llegar, pero puede reducir el trayecto a 15 minutos si se compra un coche de segunda mano, que le resulta muy asequible (casi nadie tiene en cuenta los costes reales por kilómetro de un coche, incluyendo combustible, amortización del vehículo, seguros, párking, averías, revisiones, multas...). La estructura social favorece determinadas elecciones, que no son sólo socialmente aceptables sino completamente naturales dados los condicionantes.

Yendo a cosas más superfluas: ¿Elige la gente tener móvil? Si uno se pasa fuera de casa muchas horas, tener un móvil es una buena manera de estas siempre localizable por sus seres queridos; además, con los sistemas de chateo electrónico actuales uno puede mantener un contacto con los amigos que le sirve para sobrellevar una jornada cargada de muchos sinsabores y cada vez menos motivaciones. No es estrictamente necesario, pero, ¿qué persona joven elegiría no tener móvil y además del tipo smartphone? Parecería un extraterrestre en su comunidad social. ¿Es una elección verdaderamente libre la de comprar un móvil? Y así la lista de elecciones bastante discutibles se va alargando, en todos los casos condicionados por un ambiente social que le empuja en una dirección determinada: ¿Se elige libremente comprar un piso en vez de alquilar? ¿Elige uno en total libertad la ropa que se pone, o tiende a escoger aquello que es socialmente más aceptado para el estrato en el que uno está? ¿Son completamente libres todas las decisiones que se hacen al comprar alimentos, productos de limpieza, muebles, vacaciones, etc?  Los valedores del libre mercado dirán que a nadie se le pone una pistola en el pecho, y eso es verdad, y también es cierto que cualquier persona puede decidir "salirse de la convencionalidad" y tomar una decisión que choca con las habituales, pero justamente de lo que hablamos es de condicionamiento, no de determinación: desde el punto de visto económico no importa si unos pocos individuos eligen otro camino si la mayoría va por la senda trazada.

martes, 10 de junio de 2014

¿FIN?

Ustedes han arrojado el peor temor/que jamás se pueda lanzar:/temor de traer hijos/al mundo./Por amenazar a mi bebé/aun sin nacer y sin nombrar/ustedes no valen la sangre/que corre por sus venas.
Maestros de guerra, de Bob Dylan, es una condena a quienes lanzan y lucran con las guerras, pero es precisa para los que ahora encabezan la guerra contra la vida del planeta.
El cambio climático no es noticia –no lo ha sido desde hace más de 25 años–, pero ahora el consenso científico es que estamos atestiguando, literalmente, el principio del fin del mundo, resultado, afirman, de la actividad humana. Pero eso implica que la gran mayoría de humanos participa en la catástrofe anunciada. ¿Cuándo nos preguntaron si deseábamos el fin del mundo?
Las noticias sobre la ecología mundial son casi inaguantables. Se derriten los polos, se eleva el nivel del mar, las aguas de los océanos son 30 por ciento más ácidas que hace 40 años, se registran los años más calurosos, desaparecen más especies, sequías cada vez más extremas, inundaciones, huracanes más feroces, etc.
En Estados Unidos el cambio climático, antes considerado un tema para un futuro distante, se ha trasladado firmemente al presente, está detonando impactos amplios en cada región de nuestro país y por toda nuestra economía y estos cambios están asociados con el cambio climático inducido por humanos, sentencia la reciente Evaluación Nacional de Clima, elaborada por más de 300 expertos y considerada el informe más importante sobre el tema en este país. El resumen del informe.
El Panel Intergubernamental sobre Cambio climático de la Organización de Naciones Unidas afirmó en su reciente tercer informe que la trayectoria actual de emisiones de gases de efecto invernadero anuales y cumulativas globales es inconsistente con las metas ampliamente discutidas de limitar el calentamiento global de 1.5 a 2 centígrados arriba del nivel preindustrial. Para lograr la meta, se requiere reducir las emisiones de gas de invernadero por más de una mitad para el año 2050 y mucho más después de eso. Pero tal vez lo más notable es la conclusión de que lograr la estabilidad climática necesaria no implica un costo enorme, sino sólo reducir el crecimiento anual de consumo en este siglo por sólo 0.06 por ciento ante la tasa base de entre 1.6 por ciento y 3 por ciento por año. El informe.
Ante esto, en una movida proclamada como histórica y audaz, el gobierno de Obama acaba de proponer una reducción de 30 por ciento en emisiones de dióxido de carbono por las plantas de energía estadunidenses para 2030 (comparado con su nivel en 2005). La movida fue elogiada por muchos como un gran paso adelante, mientras conservadores y algunos sectores empresariales (sobre todo el del carbono) lo denunciaron como una medida que causará grave daño económico y un abuso del poder gubernamental sobre el libre mercado. Vale recordar que un amplio sector conservador del Partido Republicano aún no acepta el consenso científico mundial, o sea, rechaza que exista un fenómeno de cambio climático.
Pero aunque parece un gran avance, resulta que la propuesta está muy por debajo de lograr lo que la comunidad científica identifica como necesario, y por debajo de lo prometido por Obama en las recientes cumbres mundiales sobre medio ambiente.
No sólo eso, sino que justo, antes de anunciar la iniciativa para reducir las emisiones contaminantes de plantas generadoras, la misma Casa Blanca emitió un informe en el que celebraba la ampliación de la producción de gas y petróleo en el gobierno de Obama.
La esquizofrenia oficial fue capturada perfectamente por el columnista Dana Milbank, del Washington Post, hace un mes, cuando reportó que un día antes de que el gobierno de Obama emitió la Evaluación Nacional del Clima sobre las graves consecuencias del cambio climático, el asesor presidencial John Podesta se presentó en una reunión de la Casa Blanca en la cual festejó que Estados Unidos es el productor más grande de gas natural en el mundo y el productor más grande de gas y petróleo en el mundo.
No es la actividad humana, sino la cúpula económica y política la responsable de llevar al mundo, con sus decisiones, al precipicio. No será ella la que rescatará al planeta.
Bill McKibben, quien se ha convertido en la figura más reconocida en Estados Unidos en la lucha ambiental, escribió en Rolling Stone que la industria de combustible fósil tiene en sus reservas cinco veces el monto de carbono que llevaría a destrozar el planeta. Afirma que la tarea del movimiento sobre el cambio climático es buscar la manera de obligar al sector empresarial energético –tal vez el más rico y poderoso del mundo– y a los gobiernos de países petroleros a abandonar 80 por ciento del carbono que tienen en sus reservas. Alerta que por las tendencias actuales, la industria quemará todo lo que tiene, mientras los gobiernos parecen resignarse a hacer lo mínimo sólo reduciendo el ritmo de la catástrofe. “Un movimiento ruidoso –uno que dé permiso a nuestros ‘líderes’ de verdaderamente ser líderes, y que lideren– es la única esperanza de dar vuelta a esa profecía”.
Noam Chomsky declaró en PEN America el mes pasado: por primera vez en la historia, los humanos están al borde de destruir las perspectivas de una existencia decente, y gran parte de la vida. Agregó que en el cálculo moral del capitalismo estatal actual, las ganancias y bonos del próximo trimestre pesan mucho más que la preocupación por el bienestar de nuestros nietos, y, ya que estas son enfermedades institucionales, no serán fáciles de superar. Si bien mucho permanece incierto, podemos asegurar, con suficiente confianza, que las generaciones futuras no perdonarán nuestro silencio y apatía.

Fuente:La Jornada

viernes, 14 de junio de 2013

Punto Ciego

Regularson y sospechoso documental que viene a apoyar toda la parafernalia verde y demás agenda del nuevo orden mundial en cuanto a legislar y crear leyes que nos digan que si y que no hacer...claro esta..por nuestro bien.
Si bien se denuncian hechos y situaciones MUY reales, se aborda su solución desde la ingerencia y control total del Estado-Capitalismo. 
Documental de giños velados al eugenismo y declarados a la tecnocracia, añorante de la epoca dorada del capitalismo y sugerente de toma de decisiones de trascendencia masiva pero de elección y discusión plutocrata-oligarquica. A mi, este documental se me hace una manipulación barata para que nos dejemos guiar...por los mismos que nos han traido hasta aquí.
Koan

Blind Spot (Punto ciego) viene a ser algo así como un curso acelerado sobre los nuevos paradigmas que enfrenta nuestra especie, ante la gran anomalía planetaria denominada Pico del Petróleo y sus implicaciones en el futuro de la humanidad. El director (nacido en México y radicado en Nueva York) Adolfo Doring, ha convocado para esta obra a una serie de especialistas de impecable y reconocida trayectoria en sus respectivas áreas profesionales y de investigación, quienes nos ofrecen en conjunto las piezas fundamentales para que el espectador pueda armar su propio mapa de la situación, sin intenciones de generar pánico ni alarmar, simplemente pintando el panorama tal cual es.
Es una muestra muy didáctica de los fuertes vínculos que existen entre nuestro consumo de energía, con la forma en que se maneja la economía, y el efecto que esto tiene para el medio ambiente, y por añadidura, para la supervivencia de la humanidad. Como punto de partida toma el escenario del inevitable e inminente declive en la producción de combustibles fósiles, demostrando que sólo hay dos caminos posibles: Si continuamos quemando combustibles fósiles nuestro ecosistema planetario se derrumba, y si dejamos de hacerlo lo que se derrumba es la economía global de la cual todos en mayor o menor medida dependemos. De esta manera, cualquier opción que tenemos de aquí en adelante, implica profundas transformaciones a nuestra manera de pensar la realidad, y nos enfrenta a la encrucijada de revisar todas nuestras creencias anteriores.
La intención principal de esta película es educar, informar, mostrar las diversas fuerzas interrelacionadas que están actuando precisamente ahora en el mundo a nuestro alrededor, y montados sobre ellas estamos viajando como especie hacia un precipicio de altura desconocida. La ecología y el ambientalismo han dejado de ser ya una cuestión de conciencia, para convertirse más bien en una cuestión de supervivencia, un nuevo enfoque crucial, que sin embargo la mayoría de las personas todavía persisten en no querer ver.

Punto Ciego from Horatiux on Vimeo.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Climagate

 Ciertamente hay mucha información oficial (ese el el problema) en torno al cambio climático, pero cuando uno ya lleva un rato investigando el como se entretegen los poderes, estrategias y sistemas de dominación, empieza uno a creer realmente que vivimos en la Matriz, el gran engaño , maya y sobre todo en el MUNDO PATAS ARRIBA. Ahora, información que desmiente y explica a quien le conviene el llamado cambio climático, en lo personal no lo veo nada descabellado...¿Ustedes que opinan?
Koan

Estalla el CLIMAGATE 2…Otros 5.000 correos electrónicos salen a la LUZ: “Todos los modelos están equivocados”!!! Claro ejemplo de Ciencia-CREENCIA!

Hace poco debatíamos en el foro del siguiente post, como un tema es la CIENCIA como debería ser y poníamos como ejemplo incluso la TEORÍA DE LA RELATIVIDAD de Einstein a pesar de que ahora vemos que uno de sus postulados no es correcto, y como hay otra ciencia, la Ciencia-CREENCIA, que es puesta en marcha por la máquina de propaganda del Sistema, los mass media, y ejecutada por los “honestos” políticos…
La CIENCIA está en constante actualización a los nuevos descubrimientos, o así debería ser, pero en el actual sistema tenemos CREENCIAS que a pesar de no basarse en el actual método cietífico y a pesar de DEMOSTRARSE su falsedad, siguen campando a sus anchas…y lo peor de todo es que siempre con la coletilla de “expertos científicos”…
Os dejó con la noticia pero antes con un comentario del foro en el propio medio digital que publica la noticia…
Los modelos son INCOMPLETOS, pero no son erróneos si reproducen los fenómenos que quieren representar.
Si un modelo es ERRÓNEO entonces su utilidad es nula, pues quiere decir que no reproduce aquellos fenómenos para los que se diseñó.

Lo que dice el mensaje es muy claro: Modelos erróneos. Todos.

Si usas una mentira (error que a sabiendas difundes como cierto) para conseguir subvenciones, se llama ESTAFA. Y los que sustentan la estafa no pueden ser llamados científicos, ni pseudocientíficos ni nada que tenga que ver con la ciencia.

Solo se les puede llamar estafadores.

Si además incluimos a incautos incultos que se creen cualquier mantra milenarista difundido por estos estafadores en la ecuación, obtenemos una situación como la actual. Situación en la que cualquier pelagatos te dice que el CO2 es venenoso, que vamos a morir achicharrados antes de que acabe el día y que el nivel del mar va a subir 5 metros y nos vamos a ahogar antes de que acabe la semana. No dudo que quien lo dice se lo crea. Lo que dudo es de que tenga razón.
En el método científico (lo que define a la ciencia –solo hay una ciencia–) establece que sin datos ciertos, contrastados y experiencias reproducibles NO se puede saber nada.

Los alertólogos climáticos no usan el método científico. Son simples charlatanes, brujos del engaño y codiciosos… con una buena pasta se callan una temporada.
Lo que más me asombra de la mayor parte de la sociedad actual es la falta de espíritu crítico, la complacencia con los primeros mensajes que se reciben, la indolencia intelectual para el análisis de los hechos tomando todas las variantes existentes; en resumen, la ramplonería y simplicidad de la gran masa que, por ello, podría calificarse como chusma ante las manifiestas estafas de toda índole que, de forma constante se producen ante nuestros ojos.
Que las tesis del cambio climático, calentamiento global o como demonios se las denomine, eran una estafa descomunal, era algo que se podía sospechar con tan solo conocer la condición humana y la forma en que los políticos de casi toda ralea intentan aprovechar y fagocitar el esfuerzo diario de los ciudadanos, convertidos a nuestro pesar, en meros contribuyentes amenazados por el poder coactivo casi omnímodo del Estado. Pero, una vez más, no solamente las meras sospechas nos conducen a esa conclusión sino que las revelaciones concretas demuestran de forma inequívoca la gravedad del grandioso engaño.
Dada la envergadura que esto está tomando abrimos nueva pestaña:

Climagate

ESTALLA EL ‘CLIMAGATE 2′

domingo, 20 de noviembre de 2011

Petróleo - Una cruda realidad

Les recomiendo este documental, despues de verlo tal vez su perspectiva de futuro cambie. Debo, aún asi decir, que hay otras fuentes que niegan que el petróleo este por desaparecer, aunque si hacemos caso al contexto mundial, creo que lo que es claro es que la escasez de este liquido negro es un hecho en las consecuencias; sin duda excelente documental. Mención especial a una de las últimas frases del documental donde se plantea que para salir adelante de esta crisis que se avecina, sería necesario que la gente aceptara ciertos arreglos o carencias por parte de los gobiernos...sin duda un planteamiento muy conveniente para los poderosos.
¿Será necesaria toda la parafernalia que nos rodea? , ¿habrémos vivido en una especia de sueño y ahora nos toca un crudo despertar?, ¿para quien fue el paraiso...?
Ojalá les guste...
Koan

martes, 1 de noviembre de 2011

La ciencia al servicio de la humanidad

Tantos descubrimientos, avances, tecnologías y conocimiento al alcance de la humanidad, son esperanzadores, lástima que todo sea controlado y tenga que ser aprobado por los gobiernos y sus intereses...
Koan

viernes, 2 de septiembre de 2011

El fin de la sociedad centrada en el trabajo pagado y visiones de futuro


Hacia la granja totalmente automatizada
 Por Julio Boltvinik


The Economist (10/12/09) incluye un artículo llamado Robots agrícolas. campos automatizados que señala: a) Hoy el conductor de una cosechadora combinada de cereales puede ser guiado por satélite mientras siega, trilla y vierte grano limpio en contenedores. El récord de productividad para una máquina son 551 toneladas de trigo en sólo 8 horas. b) Sin embargo, dicha máquina cuesta más de medio millón de dólares y surge entonces el asunto de la sensatez económica de una inversión así. c) Sin embargo, hay granjas que todavía son atendidas y cosechadas a mano, sobre todo las que producen algunas frutas. d) En los países ricos es cada vez más difícil encontrar gente dispuesta a hacer este trabajo con salarios que los granjeros sientan que pueden pagar, lo cual se agrava en los periodos de cosecha. En California se emplean 450 mil personas, la mayoría migrantes (ilegales debería añadirse) en granjas frutícolas y se deja fruta sin cosechar. (Nótese que esto fue escrito en
el peor momento de la crisis mundial con altísimos niveles de desempleo abierto). e) Una nueva ola de automatización agrícola promete transformar la economía de las ramas de la agricultura que siguen siendo manuales. Los agribots comparten muchos avances
tecnológicos que se originaron en la industria, más fácil de automatizar que la agricultura, donde las condiciones naturales son cambiantes y la fruta no está estandarizada. A pesar de ello, mejorías en la visión y en otros sensores, así como el mayor poder computacional, hacen de los robots mecanismos más listos, seguros y diestros. f) Surge, otra vez, el asunto de la rentabilidad: si bien no es difícil cosechar una naranja con agribots, es difícil hacerlo
rentablemente. g) Los robots usan sistemas de visión, sensores láser, posicionamiento satelital e instrumentos para medir cuestiones como la humedad, y pueden construir bases de datos sobre cada planta y, por ejemplo, rociar con químicos sólo a las plantas que lo requieran. Las cosechadoras automáticas sólo cosecharán las plantas que estén listas para ello. h) En pequeña escala, todavía experimental, hay ya explotaciones hortícolas totalmente automatizadas en invernaderos. i) Los agribots enfrentarán abundante escepticismo pero se impondrán, concluye la revista.
En el capítulo 8 de El fin del trabajo1, publicado 14 años antes que el artículo de The Economist, Jeremy Rifkin (JR) señala que la revolución de la tecnología avanzada no se asocia normalmente con las granjas, pero algunos de los avances más impresionantes de la
automatización están ocurriendo en la agricultura. Añade que los cambios tecnológicos en la producción de alimentos están conduciendo a un mundo sin agricultores, con consecuencias inimaginables para los 2 mil 400 millones de personas que dependen de las actividades agropecuarias en el mundo (p.109). La mecanización de las granjas, continúa, que comenzó con la cosechadora automática con tiro de caballos en 1850, está cerca de
completarse con la introducción de sofisticados robots computarizados en el campo. JR narra primero los desarrollos de la agricultura anteriores a la actual o la robotizadora, en la
cual la biología manipuladora de especies (el desarrollo de híbridos) y la mecanización se entrelazaron, imponiendo los monocultivos y el uso intensivo de fertilizantes químicos, herbicidas, insecticidas y fungicidas. También la cría de animales se ha mecanizado,
llevando a la conformación de ‘fábricas’ de ganado, cerdos y aves. Todo ello produjo un descenso muy rápido de la fuerza de trabajo agrícola, al mismo tiempo que aumentaba muchísimo la producción, como se aprecia en la gráfica, generando una sobreproducción agrícola enorme que llevó a la paradoja de otorgarle subsidios a los agricultores para que reduzcan la superficie sembrada.
Lo anterior, señala JR, se está agudizando con la robotización y el software agropecuario.
Aunque mucho de lo que describe en esta sección del capítulo está en proceso de desarrollo y su aplicación no se ha generalizado, como lo corrobora el artículo de The Economist, muestra tendencias que parecen inevitables. En el futuro cercano, señala JR, sistemas
computarizados expertos recolectarán datos sobre el clima, condiciones del suelo, y otras variables de sensores localizados en el suelo y las plantas y usarán la información para hacer recomendaciones específicas al agricultor. Robots especializados serán, a su vez, instruidos para llevar acabo los planes de acción generados por la computadora
(p.1139).
Describe varios de estos sistemas expertos que se encuentran a prueba o en uso en la agricultura. Narra el desarrollo de un sistema robotizado para la cosecha del melón (ROMPER) que está siendo experimentado en Estados Unidos y en Israel: El robot está equipado con cámaras que escanean las filas de plantas mientras un ventilador hace a un lado las hojas para exponer el producto oculto. Una computadora a bordo analiza las imágenes, identificando la fruta lista para cosecharse. Aún más impresionante, el ROMPER es capaz de confirmar si la fruta está lista para cosecharse por su olor. Sensores especiales miden los niveles de etileno –la hormona natural que causa la maduración de la fruta– y pueden ‘juzgar’ su madurez con error de un día. (p.115)
Otro ejemplo impresionante es el robot para esquilar borregos, en desarrollo en Australia. JR aborda la ingeniería genética que, en paralelo a la robotización está transformando radicalmente la agricultura, con las nuevas ‘especies’ que está creando, y las nuevas
características de especies preexistentes, al mezclar genes de diferentes especies (ratones del doble del tamaño de los actuales porque se introdujo en su embrión el gen humano que produce la hormona de crecimiento, plantas de tabaco que emiten luz pues poseen el gen adecuado de las luciérnagas, y una nueva especie mitad chivo y mitad borrego, son los ejemplos que proporciona) de lo que se llama transgénicos. Las técnicas de ensamble de
genes y de fusión celular permiten a los científicos cruzar todas las fronteras biológicas recombinando genes, lo que les permite organizar la vida como un proceso manufacturero
(p.119). Las nuevas criaturas son ahora patentables y consolidan brutalmente el poder de las trasnacionales. Al contrastar a Rifkin con el artículo de The Economist, debo concluir
que la automatización agrícola es imparable pero su velocidad de implantación generalizada es incierta.
Rifkin termina el capítulo sosteniendo que lo que sigue en la revolución tecnológica agrícola es el surgimiento de la producción de alimentos sin tierra y sin sol, divorciada del clima y de las estaciones. La agricultura al aire libre será sustituida por la manipulación de moléculas en el laboratorio. 


1 Cito la versión en inglés: The End of Work. The Decline of the Global Labor Force and
the Dawn of the Post-Market Era (El fin del trabajo. El declive de la fuerza de trabajo
global y el amanecer de la era pos-mercado), G. P. Putnam’s Books, Nueva York, 1996. En
español fue publicado por Paidós en 1996 con un subtítulo diferente. En la entrega 2 de la
presente serie de Economía Moral (01/07/11) reseñé la historia reciente de la tragedia de la población afroamericana, generada por las olas de automatización de la cosecha del algodón y, después, en la industria, sobre todo en la automotriz, que Rifkin aborda en el
capítulo 5.