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jueves, 26 de noviembre de 2015

Alfredo Jalife analisis sobre los ataques terroristas en Paris

Alfredo Jalife no es precisamente un revolucionario, de hecho es un burguesito. Pero que le vamos a hacer; dice cosas interesantes y para ser sinceros, cada vez lo veo más y más tirado del lado del pueblo. Para empezar no es del agrado de Televisa y eso es algo bueno. Recomiendo su análisis...

viernes, 13 de noviembre de 2015

El Enjambre de Byung Chul Jang

Psicopolítica de Byung Chul Jang

Morin - Complejidad

Los falsificadores de la historia

Aunque la exposición en cuestión trata del caso mexicano, no es nada difícil imaginar que otro tanto pasa en la historia de otros países o de todos...cada uno a su manera. El poder manipula la historia a su conveniencia... 

jueves, 5 de noviembre de 2015

¿Es el apoyo mutuo un juicio racional o una habilidad espontanea?

Si hay algo que puede caracterizar a la tradición filosófica occidental dominante, de acuerdo al biólogo Francisco Varela es su tendencia a la abstracción, un habito caracterizado por ir hacia lo más general, formal, lógico y bien representado, básicamente establecer principios generales que poder aplicar a distintas clases de situaciones. En este sentido las ciencias cognitivas poco a poco se han percatado que el problema ha sido planteado al revés, arribando a la tesis de que las unidades de conocimiento son de naturaleza concreta y encarnada, totalmente vivas, enmarcada en su historia y contexto especifico, en que este giro a lo concreto no es un transitar a algún lugar, es simplemente como llegamos y donde permanecemos en el acto de vivir.
Las premisas centrales serian:
- La cognición proviene del tipo de experiencia asociada a tener un cuerpo con diversas habilidades sensorio-motrices
- Las habilidades sensoriomotrices están acopladas o insertas a un contexto biológico y cultural más amplio.
Estas ideas implican que nuestra percepción es acción perceptualmente guiada y que la cognición surge de esquemas sensoriomotrices recurrentes que nos guían perceptualmente, básicamente somos aquello que hacemos, de ahí la preponderancia del control social en las sociedades jerarquizadas de introducir condicionamientos en términos de pautas conductuales, afectivas e ideacionales, amóldanos a un conjunto de microidentidades que conforman un “yo” basado en el miedo y la administración de nuestros deseos.
Una prueba de lo anterior es un experimento con gatos recién nacidos criados en la oscuridad, al ser expuestos a un entorno visual unos fueron sobre un carro y otros tiraban del carro, es decir tenían la misma experiencia visual, sin embargo al ser bajados del carro, estos chocaban con las cosas y perdían el equilibrio, a diferencia de los que tiraban del carro que se movían sin dificultad. Esto demuestra que no extraemos para procesar características visuales del entorno, si no que estas se forman como acción guiada visualmente, Varela comenta de la obtención de resultados similares a un a nivel de una sola célula.
El punto clave es que la percepción determina principios recurrentes de interacción entre lo sensorial y lo motriz reajustándose con cada situación ambiental, las que a su vez están sufriendo constantes variaciones. En el caso de seres humanos ha sucedido algo similar cuando a personas ciegas se les han puesto cámaras de video que estimula la piel mediante vibraciones activadas eléctricamente, al cabo de unas horas la persona ya no identificaba las sensaciones como corporales, si no como imágenes proyectadas en el espacio de la cámara de video por esta “mirada” dirigida corporalmente, por los movimientos que realiza con sus manos o la cabeza, de esta forma tiene que ser plenamente activo, para tener la sensación de objetos ahí “afuera”.
Varela cita como antecedente al filósofo chino Meng Tzu o Mengcius (Siglo IV A.C) para enmarcar la dimensión ético-social de estos hallazgos: Este filosofo planteaba la idea de “extensión “es decir trasladar conocimientos y sentimientos en que la situación es considerada correcta a otra situación análoga, lo que además implica el deseo de hacerlo y la atención para poder reconocer la situación. En este punto es interesante recordar que el físico David Bohm planteaba que la creatividad es reconocer diferencias en lo que aparece como similar y similitudes en lo aparentemente diferente, por lo que la creatividad y la empatía estarían relacionadas con respecto a su versatilidad.
Volviendo a Meng Tzu la idea es utilizar las capacidades naturales para poder atender a los objetos concretos, lo que se opone a la tradición occidental en el sentido de aplicar reglas o principios generales. En el caso de Meng Tzu una atención detallada no forzada de la situación concreta, puedo trasladarla o “extenderla” a otras, algo así como el concepto contemporáneo de transferencia del aprendizaje de la psicología, entonces la habilidad decisiva seria apreciar correspondencias y afinidades, comprendiendo la situación como un todo, antes que recluirla en la dimensión abstracta de un análisis de categorías conceptuales. De esta forma una acción ética de solidaridad o apoyo mutuo está centrada en la descripción correcta de la situación y la acción que surge en forma espontanea.
Para Meng Tzu hay otros requisitos para que la acción pudiera ser considerada como ética, ya que para que la respuesta sea espontanea, esta no puede surgir ni del habito o de una costumbre, cumplimiento de reglas o por alguna ganancia, solo del proceso de extensión, vinculado a la atención necesaria que describe en forma correcta la situación, cuando esta acción es espontanea, el individuo ya no actúa en forma ética más bien es la encarnación de dicha ética.
Como esta encarnación de una conducta ética no sigue reglas previas, si no que es fruto de la flexibilidad que demanda la situación descrita en forma atenta, esta no siempre puede ser del todo comprensible para un tercer observador y parecer a simple vista algo loco o una sabiduría loca como la denominan en algunas escuelas de la filosofía budista. Esta flexibilidad que vincula empatía y la creatividad es lo que distinguen como “sabiduría” o prajña y que para otros como Krishnamurti no es algo cultivable en el tiempo, si no que tiene que ver con un radical silenciamiento de la mente en el ahora para comprender con la atención necesaria.
La idea de Meng Tzu es una vía intermedia entre una espontaneidad más bien burda ligada al mero reflejo automático en que no interviene la razón y otra en que la razón en forma abstracta calcula fines y medios. La propuesta de Meng Tzu para Varela se manifiesta como un equilibrio en que nuestra inteligencia, guía nuestros actos pero jamás pierde la textura concreta de la situación, una integración afectivo-racional, lo que a su vez permite que una acción ética que aparece desde una espontaneidad fruto de la comprensión total de la situación, pueda ser reconstruida a posteriori por quien la ejecuto y explicar su sentido. En el taoísmo de Lao Tse existe la misma idea en el concepto de Wu wei que se expresa en términos de paradojas, al igual que en Nagarjuna con el fin de detener el curso habitual del pensamiento, permitiendo actuar en forma espontanea pero desde un campo de reflexividad más amplio, es el mismo principio de comprensión de las artes marciales que por ejemplo planteo Bruce Lee, en que mas que adquirirse algo como un virtuosismo en el arte marcial o en la ética, se buscaba la causa de la ignorancia, es decir es una acción sin esfuerzo. Varela lo plantea con la imagen de en vez de realizar una ejecución cada vez mejor de un instrumento musical con su afinación. 
Esta actividad aparentemente “no intencional” no quiere decir caótica o azarosa si no en la extensión y atención adecuadas, porque en realidad vamos descubriendo que pocas veces somos conscientes de una serie de actos automáticos, tales como vestirse, comer, creer que lo que una autoridad dice es verdad solo por ser autoridad,etc.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Introducción al Pensamiento Complejo de Edgar Morin

Uno de los temas que habían quedado pendientes para mí, era el de el pensamiento complejo. Comparto con ustedes este vídeo que me parece bien explicado y una buena forma de como su título lo dice, introducirse en el tema.

Saludos...

La posmodernidad

Los Posmodernos

Interesante conclusión o sugerencia de conclusión que se hace al final de este vídeo. ¿Realmente se estará superando el discurso posmoderno?, ¿habremos tenido suficiente de la ideología de la no ideología?...¿nos sentiremos abandonados a nuestra suerte ante tanto nihilismo y relativismo barato?

Koan

domingo, 1 de noviembre de 2015

Un año...

Un año. Un año hace...

Un año duro, difícil...descansado...agotador...largo...
Solía tener miedo o más bien preocupación de que pasaría si dejaba el blog.
¿Qué pasaría?

Debo admitirlo...el miedo era más por mí que por los otros. Después de todo intuía, si no es que sabía con certeza, que nada pasaría. Ahí esta la historia para demostrarlo. Si miles y miles han dado su vida para intentar un cambio en pos de la libertad y la anarquía, ¿qué podía hacer yo como para que importara algo?

Aún así quiero creer que en algo, para alguien, de algún modo ha servido algo de lo que en este blog se ha publicado. 
Algunos de ustedes, muy amablemente, me lo han hecho saber y para mí, esos comentarios lo valen todo...Gracias.

Regreso ahora con más calma, con menos ambición y con toda la ambición del mundo que conlleva el seguir viendo la misma mierda pero revolcada ...y sin revolcar.

Ya ví...no pasa nada, y no pasará. No creo ahora en las revoluciones colectivas si no pasan antes por una revolución individual, interna...personal. Lo sabía ya antes de dejar el blog, ahora solo lo confirmo más.

He de confesar que este año de ausencia en el blog me ha servido para centrarme en muchos aspectos, para ganar en humildad y en reflexiones de la vida diaria...de lo que caemos todos los días, de los que faltamos a nuestros ideales. Complejo...

Para mí, fallé, caí...falté, pero a mi mismo. Y en mi verguenza tuve el valor de no ensuciar a la Anarquía (¿cómo podría hacerlo?), de no faltarle al respeto.

Me alejé, y estuvo bien. Hoy regreso a ustedes, a este blog...al anarquismo (¿se puede dejarlo acaso?), con la misma pretención que cuando comencé...NINGUNA.

Solo compartir y tratar de reflexionar y entender nuestra realidad. Si es juntos, pues que mejor.

Sin más, le mando un abrazo, sincero y cariñoso a quien pudiera de alguna manera haber extrañado este blog y el utopodcast. Si regreso, es en gran parte por ustedes.

En fin...

¡Qué necedad, que necedad la mía!...el seguir INTENTANDO LA UTOPÍA...


Koan

martes, 28 de octubre de 2014

Los Desmanteladores 6 - Caso Ayotzinapa y La crisis del Ébola

Errico Malatesta: Mi Primer Encuentro con Bakunin

 



Era el Fin de verano de 1872, en Nápoles.
La Federación Italiana de la Internacional de los Trabajadores nos había delegado a Cafiero y a mí para representarla en el Congreso que se debía celebrar en Suiza (y que se celebró, en efecto, en Saint-Imier, en el Jura bernés), para un entendimiento entre todas las secciones de la Internacional que se habían rebelado contra el Consejo General, el cual, bajo la dirección de Carlos Marx, quería someter toda la Asociación a su autoridad dictatorial y dirigirla, no a la destrucción, sino a la conquista del poder político.
Yo estaba lleno de fervor en aquellas luchas, de las cuales debía depender la suerte de la Internacional y el porvenir de la acción revolucionaria y socialista.
Jovencito, en mis primeras armas, era naturalmente muy feliz al poder ir al Congreso, entrar en relación directa con compañeros de todos los países y tal vez también orgulloso por hacer oír mi voz. ¡En aquella edad, cuando no se es una marmota, se está un poco demasiado lleno de si ! Pero lo que sobre todo me entusiasmaba era el pensamiento que conocería a Bakunin, que me volvería (no dudaba de ello) su amigo personal.
Bakunin en Nápoles era una especie de mito. Había estado allí, creo, en 1864 y en 1867, dejando una impresión profunda. Se hablaba de él como de una persona extraordinaria y como suele ocurrir, se exageraban sus cualidades y sus defectos. Se hablaba de su estatura gigantesca, de su apetito formidable, de su vestir descuidado, de su negligencia pantagruélica, de su desprecio soberano del dinero. Se contaba que, llegado a Nápoles con una gran suma, en el momento en que se presentaban a menudo revolucionarios polacos escapados a la represión que siguió a la insurrección de 1863, Bakunin dió simplemente la mitad de todo lo que tenia al primer polaco necesitado que encontró, y después la mitad de la mitad que le quedaba al segundo polaco, y así sucesivamente hasta que — y no se necesitó mucho tiempo — quedó sin un céntimo. Y entonces tomó el dinero de los amigos con la misma indiferencia señorial con que había dado lo suyo. Pero esto y otras cosas eran la leyenda.
Lo importante era la gran conversación que se tenía en los círculos avanzados, o supuestos tales, en torno a las ideas de Bakunin, que había ido a remover todas las tradiciones, todos los dogmas sociales, políticos, patrióticos, considerados hasta entonces por la masa de los «intelectuales» napolitanos como verdades seguras y fuera de discusión. Para unos Bakunin era el bárbaro del Norte, sin dios y sin patria, sin respeto para ninguna cosa sagrada, y constituía un peligro para la santa civilización italiana y latina. Para los otros era el hombre que había llevado a los muertos pantanos de las tradiciones napolitanas un soplo de aire salubre, que había abierto los ojos de la juventud que se había aproximado a él hacia nuevos horizontes; y éstos, los Fanelli, los De Luca, los Cambuzzi, los Tucci, los Palladino, etc., fueron los primeros socialistas, los primeros internacionalistas, los primeros anarquistas de Nápoles y de Italia.
Y así, a fuerza de oírles hablar, Bakunin se había convertido para mi también en un personaje de leyenda; y conocerlo, aproximarme a él, calentarme a su fuego era para mí un deseo ardiente, casi una obsesión.
El sueño iba a realizarse.
Partí, pues, para Suiza, junto con Cafiero.
En aquella época yo estaba enfermizo, escupía sangre y era juzgado tísico o casi, tanto más cuanto que había perdido los padres, una hermana y un hermano por enfermedad del pecho. Al pasar el Gottardo por la noche (entonces no existía el túnel y era necesario rodear la montaña nevosa en diligencia) me resfrié y llegué a Zurich, a la casa donde estaba Bakunin, por la noche, con tos y fiebre.
Después de la primera acogida, Bakunin me acomodó una camita, me invitó, casi me obligó a extenderme encima de ella, me cubrió con todas las mantas y abrigos que pudo recoger, me dió té hirviente y me recomendó que estuviera tranquilo y durmiera. Y todo esto con una premura, una ternura materna que me conmovió el corazón.
Mientras estaba envuelto bajo las mantas y todos creían que dormía, oí que Bakunin decía, en voz baja, cosas amables sobre mí, y después añadía melancólicamente: «Lástima que esté tan enfermo; lo perderemos pronto; no tiene para seis meses». No di importancia al triste pronóstico, porque me parecía imposible que pudiese morir (me cuesta trabajo creer en ello todavía hoy); pero pensé que habría sido casi un delito el morir cuando hay tanto que hacer por la humanidad. Me sentí feliz por la estima de aquel hombre y me prometí a mi mismo hacer todo lo posible por merecerla.
Al día siguiente me desperté curado y comenzamos con Bakunin y los demás, suizos, españoles y franceses, aquellas interminables discusiones a que Bakunin sabía dar tanto encanto.
Fuimos a Saint-Imier, donde — nótese el rasgo de psicología popular — los muchachos acogieron a Bakunin al grito de «¡Viva Garibaldi!». Naturalmente, siendo Garibaldi el hombre que más habían oído celebrar, aquellos muchachos pensaban que debía ser un hombre colosal. Bakunin era colosal, lo vieron rodeado y festejado y pensaron que no podía ser más que Garibaldi.
Tomamos parte en el Congreso, después volvimos a Zurich, discutiendo siempre, tomando acuerdos y haciendo proyectos hasta entrada la noche.
Conocí a Bakunin cuando él estaba ya en edad avanzada y minado por las enfermedades contraídas en las prisiones y en Siberia. Pero lo encontré siempre lleno de energía y entusiasmo y comprendí toda su potencia comunicativa. Era imposible para un joven tener contacto con él sin sentirse inflamado por el fuego sagrado, sin ver ensanchados los propios horizontes, sin sentirse caballero de una noble causa, sin hacer propósitos magnánimos.
Esto ocurría a todos los que caían bajo su influencia. Después, algunos, una vez cesado el contacto directo, cambiaron poco a poco de ideas y de carácter y se perdieron por los más diversos caminos, mientras otros sufrieron y, si sobrevivieron, sufren aún aquella influencia; pero no hubo nadie, creo, que al entrar en contacto con él, aunque fuese por breve tiempo, no se haya vuelto mejor.
Para acabar, relataré un episodio característico. Tal vez lo haya contado ya otras veces, pero en todo caso merece ser repetido.
Era el momento, el del Congreso de Saint-Imier, en que Marx, Engels y sus secuaces, por odio de parte y por vanidad personal ofendida, se esforzaban más por esparcir la calumnia contra Bakunin, a quien se describía como un personaje equívoco, tal vez un agente del zarismo.
Uno de aquellos días se habló de la cosa en presencia de Bakunin, y todos se mostraron justamente indignados, cuando uno de nosotros, no dándonos cuenta de la enormidad que decía, salió con esta proposición: «Es preciso pagar a aquella gente con la misma moneda; ellos calumnian, calumniémosles también nosotros».
Bakunin se sacudió como un león herido, fulminó de una mirada al proponente, se levantó en toda su gigantesca persona y gritó: «¿Qué dices, desdichado? No, es mejor ser mil veces calumniado, aunque la gente nos crea así, antes que rebajarse a ser un calumniador.»
Errico MalatestaPensiero e Volontà, Roma, 1926

Traducción al castellano: @rebeldealegre 
Fuente: http://rebeldealegre.blogspot.com.es/2014/10/errico-malatesta-mi-primer-encuentro.html 

Dulce Leviatán. Críticos, víctimas y antagonistas del Estado del Bienestar - Pedro García Olivo


Crítica Marxista del Derecho


La lucha contra el sistema que nos rodea, no es más importante que la lucha contra lo que del sistema tenemos interiorizado


El dinero como medio de especulación en las sociedades capitalistas

El uso del dinero en las sociedades capitalistas sirve para aumentar los beneficios de aquellos que poseen el monopolio del mismo. El dinero tiene un valor especulativo dentro de los mercados financieros, Banca, Multinacionales y Estado pueden especular a su antojo con el valor del dinero, más allá del valor real de la mercancía, el único a tener en cuenta.
El dinero acaba alterando el valor real de las mercancías, de este modo tanto el productor como el consumidor padecen y sufren las consecuencias de la especulación del sistema financiero mundial que se origina a través del dinero, y ésta recae sobre la figura del hombre medio que es el trabajador asalariado.
El trabajador asalariado no posee ningún medio que pueda alterar el valor del dinero y por consiguiente el de las mercancías, al estar en la base del sistema y supeditado por fuerzas mayores que no controla, en una sociedad jerárquica sufre la subordinación y explotación de los que están por encima de el.
A todo esto, tenemos que añadirle la circunstancia de que ya no puede ejercer un control sobre la producción de mercancías como hacia en épocas anteriores, al perder la autonomía como trabajador ha quedado relegado a una simple extensión de la maquinaría industrial-tecnológica del sistema capitalista.
Poco más que agente de una cadena que lo absorbe, la robotización a base de repetición constituyen los síntomas de su conducta neurótica que lo destruyen como ser creador, la planificación industrial y tecnológica a reducido al hombre a una extensión de la gran máquina, previamente planificada por una élite de poder que posee el monopolio del dinero y por ende del Capital que acaba conformando el modus-vivendi de la sociedad en general.
En esta coyuntura el trabajador asalariado se convierte también en objeto de especulación ya sea por necesidad o consentimiento -al vender su tiempo por dinero- por parte de una oligarquía que detenta el poder al ser una extensión de la gran maquinaria productora de Capital. 
http://matapuces.blogspot.com.es/

Una historia inventada

“El tiempo no se acaba, se acaban las personas. El tiempo viene de muy lejos y sigue su camino hasta alláaaaaa, donde no lo podemos mirar. Y nosotros somos como pedacitos de tiempo, o sea que el tiempo no se puede caminar sin nosotros. Nosotros lo que hacemos es que el tiempo camine, y cuando nos acabamos viene otro y lo empuja otro tanto al tiempo, hasta que se llega a donde se tiene que llegar, (…) hay que mirar lejos, hasta donde no nos alcanza ni el tiempo ni la mirada. Comunicado Ellos y nosotros. Las miradas III, febrero 2013
TierrA
A través de dos décadas el misterio de la Selva Lacandona se mantuvo sobre todo para quienes a miles de kilómetros habitamos en mesetas tan al sur de esos verdes acontecimientos. La invitación publica y abierta a la Escuelita de la Libertad según lxs zapatistas decía que solo había que portar un corazón abajo y a la izquierda; y como invitadxs llegamos de a miles hasta esas tierras remotas.
Hubieran sido buenas unas alas para intentar con vista a vuelo de pájaro visualizar mejor el mapa del sureste mexicano que recorrimos en esas horas. Caminos barrosos que conducen, en camiones de cafetal, a familias y herramientas. Zigzag entre poblados autónomos, poblados estatizados, y los que son un parte y parte. Mosaicos de selva, surcos y senderos por tierras recuperadas para sí y otras que siguen en manos de los primeros kaxlanes1, esos que permanecen con el ánimo intacto de quinientos años o bajo las formas de militantes de los partidos de estado. Se ven los techos de escuelas de contenidos coloniales y capitalísticos y otros, de cátedras caminantes y aprendizaje a voluntad – escuelas tan reales como las ahora destruidas en La Realidad por la fuerza estado.partido.paramilitar.
“Cuando ocupamos en el 94 las cabeceras del estado de Chiapas dejamos marcado nuestro territorio” dijo una maestra en una de las clases. Chiapas es un territorio de cerca de 72mil km2 con gran biodiversidad, vista como recurso para megaproyectos energéticos, turísticos, de “desarrollo y combate a la pobreza” que se impulsan dentro del Plan Puebla-Panamá, a través del Proyecto de Integración y Desarrollo de Mesoamérica acordado en 2008 por el gobierno mexicano2.
Con el pie en el mapa se abren las mil preguntas de su hacer. La de los porqués es tal vez la más sencilla de todas: por qué sino por las necesidades lejanas y vapuleadas por siglos: tierras donde vivir, escuelas, salitas de salud. Aunque ese no sea el verdadero porque. Estar en tierra rebelde es decir que allí desde hace treinta años mantienen la claridad y la decisión de tomar como propio lo necesario, y lo que ha de ser recuperado será sin permiso. Pero que no se entienda mal: las comunidades indígenas zapatistas no declaran guerra al estado, ni se comprenden dentro de una pretensión estatal propia, ni levantan un reclamo simbólico de territorios para los pueblos originarios. Las tierras son recuperadas para quienes las trabajan y ese trabajo se parece a la libertad con la que han dado propia forma y contenido a las nuevas escuelas rebeldes, a la educación, a la salud concreta en clínicas autónomas, a las colectivas de trabajo. Y aunque no cuenten las cuentas de los numeros_estad_isticos, se dice que treinta años después estarían por encima del promedio de vida de hace unas décadas. Sin embargo hay muchas necesidades entre las gentes del sureste, y les urge solucionar las cuestiones materiales de aquellas vidas que ya se quiso robar la historia del despojo.
Los viejos modelos de organización de la comarca indígena fueron puntos de partida para nuevas formas. Hoy la asamblea de cada pueblo es soberana y está en reconocida relación interdependiente con otras uniendo poblados en los recreados Caracoles y Juntas de Buen Gobierno. Es en este territorio donde rigen los Siete Principios del mandar-obedeciendo, se hacen leyes y aún no se levantan cárceles.
>Del tseltal> Hemos entendido que Kochelin jbahtik supone tomar la acción, al mismo tiempo, como derecho y obligación que nos damos en el seno de una comunidad; tukelin jbahtik supone el hacerlo como si lo hiciéramos solos y kuelin jbahtik supone hacerlo como un ejercicio de nuestro propio poder3.
TrAbajo
El trabajo de cada día, sembrar y cosechar, cocinar y llenar la mesa, es una de las manufacturas de autonomía que lxs campesinxs indígenas saben hacer como herencia de sabidurías y prácticas que garantizaron la pervivencia de las semillas y de su propia forma de vivir en el campo. Para lxs zapatistas es aún más: es resistencia económica. Como hijos de ese hacer esencial crecen los otros trabajos: formación de parteras, hierbateras y hueseros según los saberes más antiguos, apropiaciones contezzztuales de la alfabetización sumados a los saberes de la lucha clandestina de siglos y la de treinta años. La necesaria coordinación de las aéreas de la vida común es un trabajo hecho a voluntad y sin cobrar un peso, equilibrado con variadas reciprocidades comunitarias. El ejercicio del autogobierno requiere del tiempo necesario para lograr soluciones y acuerdos, y así sea mucho lo que demanden las consultas a los pueblos, no parecen tener apuro.
La expresión Kochelin Jbahtik significa que todos los miembros del grupo al interior de la colectividad tenemos responsabilidad y derecho, que todos otorgamos los recursos y definimos intersubjetivamente los fines, la actividad y los procesos. Puede decirse también
yochelin sba (por sí mismo o por su interioridad de él). Este concepto normalmente se traduce como autonomía, puede aplicarse a un individuo o a una sociedad.
En las horas de Escuela el trabajo colectivo era anunciado por megáfono y con tiempo suficiente para que cada quien termine su taza de café, la lave y se disponga a juntarse con lxs otrxs a levantar las paredes de un salón para reunirse a reparo de las lluvias y sin pedirle permiso a nadie. Al rato de picar la tierra al sol, descansamos juntxs y a la sombra de sudores tranquilos dibujamos, para el dialogo que florecía, un mapa de Sudamérica en la tierrita removida.
Trabajo sonaba a tantas cosas por allí. Una de las maestras me dio esta lección una mañana de moler maíz, mientras posaba la mirada larga en una cañada: Autonomía es trabajo_   Algo de estas palabras hacía cortocircuito con las políticas y las practicas construidas en torno a los conceptos de la vertiente industrialista occidental, esa que por la negativa define trabajo como Labor-leibor, viejo elemento de la economía política, trabajo plus valía, trabajo me roba el alma.
Palabras de Kaxlan
Lxs estudiantes del primer grado caminamos por allí como compas y kaxlanes. No somos los primeros güerxs4 acercándonos a las tierras rebeldes chiapanecas. Desde el surgimiento publico del zapatismo en el 94 la sociedad civil de México y el mundo se acercó con voluntad de apoyar, colaborar, aprender, enseñar, decir, acercar recursos como colectivos, ong, medios independientes; construyendo una relación cambiante y no siempre armónica entre necesidades y expectativas, entre ensayos dinámicos y decisiones internas del zapatismo.
Tampoco quienes llegaron desde el 94 son lxs primerxs. En la historiografía oral del ezln y por ahora tras una cortina de humo se inscriben rostros kaxlanes desde los ochenta. En un mural del Caracol I se retrata un Marcos con corcel y en las paredes de uno de los grandes dormitorios, al subcomandante Pedro que cayó en los combates de Ocosingo. Se los nombra a ellos y a otrxs en cuentos y canciones, homenajes a esos criollxs llegados de la ciudad que junto con los pueblos ya rebeldes comenzaron a caminar_se atravesados como ellxs por los siglos de historia opresiva que tampoco eligieron. Se sabe de entonces que propusieron y actuaron tácticas de organización conocidas en otras selvas, como casas de seguridad en las cañadas y vidas de clandestinos en el monte, juntando a las gentes que quisieran hacer otro ensayo en la historia larga de la resistencia campesina.
Pero para nosotrxs, quedarnos a vivir en una comunidad zapatista no era una posibilidad desde el comienzo de la convocatoria. Sencillamente porque cada quien tiene las luchas que le tocan en su tierra. Y en esta, estábamos de invitadxs.
Ich’el jbahtik ta muk’: Tomar la grandeza Palabras de un padre de Taniperla a su hijo: “Toma grandeza ¿Por qué? Porque al tomar la grandeza de todos, por eso mismo germinaras, procuraras magnificencia en tu y serás respetado. Cuando halles a un hombre toma de el la grandeza. Lo mismo con una anciana a un anciano, con un hermano mayor o con un hermanito menor, respétalos a todos, porque eso será aún mejor visto por los otros. Así mismo toma la grandeza de tu padre y de tu madre”
Las palabras del real o ficticio Marcos resultaban parecidas a la realidad que veíamos en las mentadas selvas lluviosas y las cañadas de tierra recuperada. En tseltal, tantas veces se usa la palabra corazón para referirse a las ideas y los haceres que Marcos deja de ser el poeta original para ser, como nosotrxs, un estudiante de ese caudal de lengua indígena, responsable de buena parte de la poesía que sonaba en los comunicados. Mejor: la voz del Sup se disgregó en polifonías de maestrxs, y las comandancias o subcomandancias del ezln se hicieron las de cada casa rebelde, las bases de apoyo zapatista, reales protagonistas de esta historia que inventaron. Y a diferencia de aquellos extensos monólogos, breves y precisas conversaciones tejieron las horas calmas en tierra autónoma.
Cuando llego el momento de cierre en una de las fiestas, escuchamos unos párrafos de la devolución de lxs maestrxs. Dijeron: ahora al fin sabemos que nuestro mensaje fue escuchado, tomen y lleven a los lugares donde ustedes son lo que de aquí pueda servirles, lleven nuestro mensaje de rebeldía solidaria.
Ya sabíamos por el comunicador Marcos que en sus reflexiones de la historia larga y las verdades de la práctica habían encontrado fácilmente a lxs enemigos. Que caminando encontraban el cómo de sus luchas. Pero esta vez escuchamos en otro castellano hablar de la necesaria rebeldía contra el neoliberalismo, la que viven ellxs que es concreta como autonomía de otro mundo que cabe en este.
Y la alegre rebeldía_ Compas y maestrxs de las tierras zapatistas se ven a vuelo de pájaro bailando. Mil cabezas con un ritmo parejo y propio, fiestas de noche entera de música en vivo en la selva. No han descuidado la importancia del encontrarse los pueblos y aliviarse el alma alegrando el espíritu. Aunque no lubriquen esos pasos de duranguense con una sola gota de alcohol, tal cual dicta la Ley Revolucionaria de Mujeres.
Esa Escuelita contó con más de una fiesta, cuadernos-libros, maestrxs de distintos tipos, compañerxs y trabajos pero ni un renglón sobre programas. Nada de unidades ficticias y homogeneizantes. Al partir de tierras autónomas, un saludo personal propio de lxs tseltales:
Te x awil aba: que tengas la capacidad de mirarte a ti mismo.
Una historia inventada
Aún vista desde el cielo la Selva Lacandona no es un territorio claro, o al menos no se parece a lo claro de las fronteras conocidas, determinantes y excluyentes de los estados nacionales. Más bien es muchos Territorio_s que en algunos puntos se pisa como tierra autónoma: los pueblos que se hicieron soberanos en la construcción lenta de los años, sinceramente autárquicos, históricos y humanos. Territorios trabajados con dinámica fluctuante, permeable, mixta, tomando y las haciendo formas de lo propio y los desafíos de lo inmediato. Otro mundo con un mapa creado por las relaciones del mandar obedeciendo.
Ningunx de lxs que hoy integran el ejército insurgente han de estar muy cómodos en la selva. Tampoco lxs zapatistas que llegan a las ciudades sin documentos estatales: son los riesgos asumidos para crear las nuevas formas de ser mujeres, hombres y niñxs que caminan en libertad dibujando líneas del mapa que imaginan como su paraíso en la selva libre.
Allí somos kaxlanes, y como tales cuánto podremos entender y para qué querer entender más de lo que nuestra propia subjetividad nos permita mirar y tomar como grandeza.
Ni muertos ni vencidos, su gran victoria es inventar la historia propia de la autonomía, haciendo caminar el tiempo con su propio reloj. No han sido los cincuenta años de Marulanda, que sí quiso ser líder guerrillero, heroico y ejemplar, sublevado en armas en el monte y que murió allí de viejo. No han sido tampoco treinta años de marchas y peleas electorales dentro de la democracia capitalística. Ni los dos o cinco que duran algunos de los amagues en los que nos metemos ensayando temporales pasitos a la izquierda. No son los treinta años de un partido sino una generación nueva que crecida en autonomía vimos protagonista en la base de la organización. Ya es más que tiempo para descartar sea un capricho espontaneísta, confundirlo con una palabra colgada en internet o suponerlo un invento de la CIA.
Los sentidos que encontramos rebalsaron las palabras de Marcos y la realidad “mar de nuestros sueños” estalló en nuestros corazones ¿Cómo podremos construir unas otras genealogías, cuántas líneas tejidas con otras maneras de vernos y verse, de tomar como propios tiempo, trabajo, territorio? Como dicen lxs zapatistas caminando, falte lo que falte.
Por clara membrilla
Desde Choele Choel, Valle Medio de Rio Negro_ estudiante de la escuelita zapatista en el pueblo tseltal Champa_ caracol La realidad_ territorio autónomo zapatista
Publicación Anarquista Parrhesia: http://laletraindomita.blogspot.com.es/
Notas
1 Kaxlan en tseltal refiere al verbo pasar. Traduce como el que está de paso, quien no es de las tierras, que
no le pertenecen.

2 Un recuento reciente sobre la profundización de la forma legal de despojo territorial y expansión del
modelo neoliberal en Chiapas se encuentra en: Entre la política sistémica y las alternativas de vida. Informe
sobre la situación de derechos humanos en Chiapas durante los gobiernos federal y estatal 2006-2012, del
Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, Chiapas, 2013.

3 Esta y las siguientes citas del tseltal se encuentran en el libro del Prof. Antonio Paoli: Educación, autonomía y lekil kuxlejal: aproximaciones sociolingüísticas a la sabiduría de los tzeltales (México, 2003). Disponible en internet.

4 En México güero refiere a quien carga el fenotipo criollo, mestizo o totalmente occidental.

El espectáculo debe continuar

Ya lo dice la canción, The show must go on. Y es que esta vida es puro humo, puro espectáculo. No puede ser de otra forma, es imprescindible que sea así para poder mantener el desolador modo de vida de la sociedad actual.
Desde hace tiempo, la supuesta abundancia y la elección sin fin que el sistema capitalista finge proporcionar, suponen el telón de fondo global para esta mascarada. Andamos tan ocupados deseando lo que no necesitamos y consumiendo lo que no tenemos que no llegamos a darnos cuenta de nada más allá de la inmediata satisfacción de unos apetitos artificiales creados y alentados para reforzar nuestro papel en la trama.
La sociedad de consumo nos ha consumido, ha conseguido trasformarnos en pequeñas máquinas diseñadas para cumplir con nuestro cometido y mantener la eterna función del espectáculo capitalista. Junto a los medios de desinformación masiva y al sistema educativo, nos han conducido por una senda donde lo humano, la esencia de aquello que nos convierte en seres capaces de crear y construir su historia, ha quedado relegado en favor de un triste materialismo que nos obliga a malvivir y dejar a nuestro paso un rastro de destrucción prácticamente irreparable.
Por supuesto, es sólo lo que podríamos llamar el decorado principal de la función. Sin embargo, en función de las peculiaridad de cada zona geográfica, de cada modelo cultural… tenemos muchos otros pequeños decorados que se encargan de animar y renovar espectáculo global. Esto es necesario porque, evidentemente, siempre hay gente que no acaba de integrarse del todo en el modelo y tiene ciertas inquietudes y necesidades acerca de cómo deberíamos vivir. Es innegable que mucha gente se cuestiona aspectos concretos del modelo y siente la necesidad de cambiar el funcionamiento de muchas cosas.
Pero el sistema, también lo tiene todo pensado para ellos, y les ofrece sus propios modelos (o roles) alternativos: culpables, salvadores, independientes, modelos de evasión al fin y al cabo… tiene todos los papeles de la obra repartidos y dispuestos a actuar para que todo continúe según el plan preestablecido.
Así observando en mi entorno inmediato, en los últimos tiempos he visto la irrupción de diferentes tramas dentro de la pantomima capitalista. Por supuesto, que todas estas cuestiones tienen su importancia y hay que saber valorarlas en su justa medida para combatirlas/apoyarlas pero también para no desgastar las energías con ellas más allá de lo que cada uno considere necesario.
Haciendo un pequeño repaso por las tramas que nos ofrecen podemos observar la diversidad de opciones: renovación de la monarquía, independencia de Catalunya, corrupción generalizada, ébola, tarjetas opacas, irrupción de nuevos partidos o plataformas políticas, aparición y desaparición de leyes, justicia a la carta y un largo etcétera de situaciones que los medios se encargan convenientemente de mantener en primer plano o no en función de sus intereses. Y así pasamos el rato participando o simplemente contemplando este espectáculo del que queramos o no formamos parte en mayor o menor medida porque si hay algo en lo que destacan los guionistas de esta farsa es en conseguir no mantener indiferente a nadie. Eso y en fijar la atención de todos lejos de las cuestiones que, en parte o en su totalidad, subyacen en todo este embrollo.
Al fin y al cabo, todo esto sirve para diluir los esfuerzos de la gente que intenta construir nuevas experiencias y aprender, sirve para mantener nuestra atención lejos de los millones de vidas que cada año el capitalismo sacrifica en el altar del beneficio económico, para negar la evidencia del final de este modelo de producción basado en la explotación natural, para que no alcancemos a ver que cada gesto que creemos hacer libremente está condicionado y modelado por el sistema y que en muchas ocasiones tiene consecuencias terribles sobre nosotros mismos y el resto del planeta, para no comprender que vivimos bajo la esclavitud encubierta del salario que nos hace estar sujetos a sus normas de una manera increíble. En definitiva, el espectáculo está ahí para que no nos veamos obligados a reconocernos a nosotros mismos, a aceptar el fraude en que se ha convertido la vida bajo estas condiciones, a no vernos forzados a aceptar la lejanía de esa libertad que decimos poseer.
Nadie es ajeno a esto, cada cual debe hacer sus reflexiones y sacar sus conclusiones. Pero es necesario no dejarse deslumbrar ni guiar por los focos. El potencial de cambio está ahí, latente pero no debemos esperar al iluminado que nos indique la dirección a seguir. Recordad que las luces siempre forman parte del espectáculo y, como ya sabemos, el espectáculo debe continuar.

Cállense Teóricos de la Conspiración