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martes, 28 de octubre de 2014

Errico Malatesta: Mi Primer Encuentro con Bakunin

 



Era el Fin de verano de 1872, en Nápoles.
La Federación Italiana de la Internacional de los Trabajadores nos había delegado a Cafiero y a mí para representarla en el Congreso que se debía celebrar en Suiza (y que se celebró, en efecto, en Saint-Imier, en el Jura bernés), para un entendimiento entre todas las secciones de la Internacional que se habían rebelado contra el Consejo General, el cual, bajo la dirección de Carlos Marx, quería someter toda la Asociación a su autoridad dictatorial y dirigirla, no a la destrucción, sino a la conquista del poder político.
Yo estaba lleno de fervor en aquellas luchas, de las cuales debía depender la suerte de la Internacional y el porvenir de la acción revolucionaria y socialista.
Jovencito, en mis primeras armas, era naturalmente muy feliz al poder ir al Congreso, entrar en relación directa con compañeros de todos los países y tal vez también orgulloso por hacer oír mi voz. ¡En aquella edad, cuando no se es una marmota, se está un poco demasiado lleno de si ! Pero lo que sobre todo me entusiasmaba era el pensamiento que conocería a Bakunin, que me volvería (no dudaba de ello) su amigo personal.
Bakunin en Nápoles era una especie de mito. Había estado allí, creo, en 1864 y en 1867, dejando una impresión profunda. Se hablaba de él como de una persona extraordinaria y como suele ocurrir, se exageraban sus cualidades y sus defectos. Se hablaba de su estatura gigantesca, de su apetito formidable, de su vestir descuidado, de su negligencia pantagruélica, de su desprecio soberano del dinero. Se contaba que, llegado a Nápoles con una gran suma, en el momento en que se presentaban a menudo revolucionarios polacos escapados a la represión que siguió a la insurrección de 1863, Bakunin dió simplemente la mitad de todo lo que tenia al primer polaco necesitado que encontró, y después la mitad de la mitad que le quedaba al segundo polaco, y así sucesivamente hasta que — y no se necesitó mucho tiempo — quedó sin un céntimo. Y entonces tomó el dinero de los amigos con la misma indiferencia señorial con que había dado lo suyo. Pero esto y otras cosas eran la leyenda.
Lo importante era la gran conversación que se tenía en los círculos avanzados, o supuestos tales, en torno a las ideas de Bakunin, que había ido a remover todas las tradiciones, todos los dogmas sociales, políticos, patrióticos, considerados hasta entonces por la masa de los «intelectuales» napolitanos como verdades seguras y fuera de discusión. Para unos Bakunin era el bárbaro del Norte, sin dios y sin patria, sin respeto para ninguna cosa sagrada, y constituía un peligro para la santa civilización italiana y latina. Para los otros era el hombre que había llevado a los muertos pantanos de las tradiciones napolitanas un soplo de aire salubre, que había abierto los ojos de la juventud que se había aproximado a él hacia nuevos horizontes; y éstos, los Fanelli, los De Luca, los Cambuzzi, los Tucci, los Palladino, etc., fueron los primeros socialistas, los primeros internacionalistas, los primeros anarquistas de Nápoles y de Italia.
Y así, a fuerza de oírles hablar, Bakunin se había convertido para mi también en un personaje de leyenda; y conocerlo, aproximarme a él, calentarme a su fuego era para mí un deseo ardiente, casi una obsesión.
El sueño iba a realizarse.
Partí, pues, para Suiza, junto con Cafiero.
En aquella época yo estaba enfermizo, escupía sangre y era juzgado tísico o casi, tanto más cuanto que había perdido los padres, una hermana y un hermano por enfermedad del pecho. Al pasar el Gottardo por la noche (entonces no existía el túnel y era necesario rodear la montaña nevosa en diligencia) me resfrié y llegué a Zurich, a la casa donde estaba Bakunin, por la noche, con tos y fiebre.
Después de la primera acogida, Bakunin me acomodó una camita, me invitó, casi me obligó a extenderme encima de ella, me cubrió con todas las mantas y abrigos que pudo recoger, me dió té hirviente y me recomendó que estuviera tranquilo y durmiera. Y todo esto con una premura, una ternura materna que me conmovió el corazón.
Mientras estaba envuelto bajo las mantas y todos creían que dormía, oí que Bakunin decía, en voz baja, cosas amables sobre mí, y después añadía melancólicamente: «Lástima que esté tan enfermo; lo perderemos pronto; no tiene para seis meses». No di importancia al triste pronóstico, porque me parecía imposible que pudiese morir (me cuesta trabajo creer en ello todavía hoy); pero pensé que habría sido casi un delito el morir cuando hay tanto que hacer por la humanidad. Me sentí feliz por la estima de aquel hombre y me prometí a mi mismo hacer todo lo posible por merecerla.
Al día siguiente me desperté curado y comenzamos con Bakunin y los demás, suizos, españoles y franceses, aquellas interminables discusiones a que Bakunin sabía dar tanto encanto.
Fuimos a Saint-Imier, donde — nótese el rasgo de psicología popular — los muchachos acogieron a Bakunin al grito de «¡Viva Garibaldi!». Naturalmente, siendo Garibaldi el hombre que más habían oído celebrar, aquellos muchachos pensaban que debía ser un hombre colosal. Bakunin era colosal, lo vieron rodeado y festejado y pensaron que no podía ser más que Garibaldi.
Tomamos parte en el Congreso, después volvimos a Zurich, discutiendo siempre, tomando acuerdos y haciendo proyectos hasta entrada la noche.
Conocí a Bakunin cuando él estaba ya en edad avanzada y minado por las enfermedades contraídas en las prisiones y en Siberia. Pero lo encontré siempre lleno de energía y entusiasmo y comprendí toda su potencia comunicativa. Era imposible para un joven tener contacto con él sin sentirse inflamado por el fuego sagrado, sin ver ensanchados los propios horizontes, sin sentirse caballero de una noble causa, sin hacer propósitos magnánimos.
Esto ocurría a todos los que caían bajo su influencia. Después, algunos, una vez cesado el contacto directo, cambiaron poco a poco de ideas y de carácter y se perdieron por los más diversos caminos, mientras otros sufrieron y, si sobrevivieron, sufren aún aquella influencia; pero no hubo nadie, creo, que al entrar en contacto con él, aunque fuese por breve tiempo, no se haya vuelto mejor.
Para acabar, relataré un episodio característico. Tal vez lo haya contado ya otras veces, pero en todo caso merece ser repetido.
Era el momento, el del Congreso de Saint-Imier, en que Marx, Engels y sus secuaces, por odio de parte y por vanidad personal ofendida, se esforzaban más por esparcir la calumnia contra Bakunin, a quien se describía como un personaje equívoco, tal vez un agente del zarismo.
Uno de aquellos días se habló de la cosa en presencia de Bakunin, y todos se mostraron justamente indignados, cuando uno de nosotros, no dándonos cuenta de la enormidad que decía, salió con esta proposición: «Es preciso pagar a aquella gente con la misma moneda; ellos calumnian, calumniémosles también nosotros».
Bakunin se sacudió como un león herido, fulminó de una mirada al proponente, se levantó en toda su gigantesca persona y gritó: «¿Qué dices, desdichado? No, es mejor ser mil veces calumniado, aunque la gente nos crea así, antes que rebajarse a ser un calumniador.»
Errico MalatestaPensiero e Volontà, Roma, 1926

Traducción al castellano: @rebeldealegre 
Fuente: http://rebeldealegre.blogspot.com.es/2014/10/errico-malatesta-mi-primer-encuentro.html 

viernes, 26 de septiembre de 2014

¿Los humanos portamos el virus del ébola? El miedo al mismo seguro

La Liga para la Libertad de Vacunación ha difundido un informe con el que pretende “reorientar” el debate sobre los efectos del virus del ébola. Para esta entidad el ébola es tan común que los humanos lo portamos y sólo las malas condiciones de vida lo hacen “maligno”. ¿Existe una campaña de marketing del miedo al ébola? Para ellos sí… y para mí también.
Desde la Liga dicen que
ni ha habido epidemia, ni el reservorio está en el murciélago, ni existen fármacos adecuados y menos vacunas que disminuyan esta situación infecciosa. Este virus y sus modificaciones está presente en las personas, animales, vegetales y seres minerales de manera natural, simbiótica, saprófita y como todas las moléculas ADN/ARN ejerce una función básica necesaria para el desarrollo de la vida biológica de los minerales, vegetales y animales”.
Es un virus ARN que pertenece a la familia Filoviridae, la misma que el virus Marburgo descrito en 1967 y que se observó a partir del primer brote referido en 1976 entre los ribereños del río Ébola (antiguo Congo). Su letalidad depende entre otras cosas del estado general de la población.
Si la alimentación es suficiente, si el desarrollo económico es progresivo y sostenible, si la estabilidad sociopolítica impera, si no existen procesos bélicos en el territorio y si no se producen desigualdades, la infección es benigna y se presenta como un proceso viral idéntico a la varicela, resfriado, malaria, gripe y dengue benigno.
Las manifestaciones más frecuentes pueden ser fiebre, cefalea, erupción maculopapulosa, diarrea, tos, artralgia y cansancio generalizado”, argumentan los cinco médicos que han realizado el informe.
Añaden que como toda viriasis, si las condiciones de vida son de hambre, pobreza, desigualdad, enfrentamiento bélicos y gran precariedad sociopolítica, la posible evolución benigna inicial deriva hacia una malignización al igual que la viruela terminal, el sarampión negro, el dengue grave y la malaria letal. En esta situación es frecuente la aparición de alteraciones graves de la coagulación, siendo la hemorragia generalizada interna (respiratoria, digestiva o de cualquier órgano) la que causará la muerte rápida de la persona afectada.
Sobre porqué atravesamos por una racha “informativa” sobre el ébola destacan motivos geoestratégicos y político-económicos:
En el territorio geográfico de África en el que se ha descrito esta infección aparecen datos de gran interés para entender lo que sucede. Las situaciones difundidas sobre la infección Ébola por los medios de comunicación en fecha 2 de septiembre se han producido mayoritariamente en Liberia, Guinea Conakry, Costa de Marfil y Sierra Leona ( África Occidental). Estos territorios se caracterizan por tener en sus suelos una gran riqueza de hierro, diamantes, azúcar, caucho, coca, bauxita, aluminio, oro, uranio, algodón café, cacao, marfil, rutilo y cacahuete”.
ébola vacuna medicamento virus
Distribución geográfica del ébola en Guinea, Liberia y Sierra Leona. Gráfico: OMS.
Son todas ellas materias que manufacturadas son de gran utilización y por lo tanto muy buscadas por la industria del consumo. Esa zona del mundo lleva decenios envuelta en conflictos bélicos internacionales debido a la extracción masiva de sus materiales por las potencias industriales y de luchas civiles desde su independencia en 1960 y sobre todo desde 1980.
La población existente supera un desempleo del 80% y malvive con una pobreza superior al 68%. Su alta natalidad actual y el desempleo enorme hacen que las migraciones internas hacia las ciudades populosas y externas hacia otros países sean frecuentes y elevadas. Todas estas circunstancias hacen que una infección viral pueda convertirse en una situación mortal.
Cualquier infección viral o no del tipo viruela, dengue, malaria, sarampión y ébola, en estas condiciones de vida puede presentar una Tasa de Letalidad (muertes en relación a las personas afectadas) que oscila entre un mínimo del 25% y un máximo del 90%. En agosto de 2014 la letalidad ha rondado el 60%. Sin embargo, continúan desde la Liga
es bueno recordar que no se trata de una epidemia, como han dado a entender los medios de comunicación, sino de una endemia. Estamos hablando de 3.000 personas afectadas de un total de 42.000.000 de habitantes entre los cuatro países susodichos. Si hacemos el cálculo vemos que la Tasa de Morbilidad ha sido del 7/100.000 habitantes siempre inferior a la tasa morbilidad 10/100.000 habitantes considerada internacionalmente como mínima para clasificarla como epidemia“.
La Liga considera que la información vertida por los medios de comunicación y con el respaldo de las autoridades sanitarias internacionales ha estado, por general, manipulada.
La industria farmacológica ha creado un terreno propio para dar a conocer sus productos estrella vendibles a muy corto plazo como son los medicamentos antivirales (monoclonales como el ZMapp) y las próximas vacunas (combinación del virus del resfriado común o gripe y virus ébola desactivado). Todo este proceso de producción ha desencadenado intensos movimientos bursátiles en el mes de agosto de 2014 que indican desplazamientos de capital de unas inversiones a otras. Es el mismo cuento explicado en el verano del 2009 para acelerar la producción de productos de consumo farmacéutico sin ninguna eficacia ni utilidad“.
Me ha llamado la atención que todas las personas portemos el virus de ébola, no lo sabía. Sobre las riquezas de los países afectados por la endemia, concepto que me parece razonable (no sería una epidemia, no) comentar que no le veo mucha relación y que eso va a ocurrir casi siempre que se desate un problema de salud pública similar en cualquier otro sitio. Es decir, cada espacio geográfico del planeta tiene sus riquezas particulares. No le veo relación a lo uno con lo otro.
Comentarios similares surgieron el domingo por la noche en el espacio televisivo Cuarto milenio, presentado por Iker Jiménez en la cadena Cuatro, al que me invitaron para hablar del ébola (min. 20).
Sí estoy de acuerdo y es lo que fui a explicar al programa, que hay unos claros intereses financieros en acelerar la producción y venta de remedios de patente para combatir el ébola y las farmacéuticas, como ocurrió con la falsa pandemia de gripe A de 2009, se ven favorecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) al declarar el estado de emergencia. Asistimos pues a una campaña de marketing del miedo al ébola que favorece los intereses financieros de las industrias sanitarias.

Fuente: Miguel Jara

Creo que si lo queremos, los seres humanos podemos hacer mucho más que ayudar a cruzar la calle a un anciano...pero por algo se empieza

Las élites de este planeta, quieren que te mueras...21 frases que lo demuestran

No estaría en desacuerdo, pero si fuera a la inversa. ¿Porque no secrificar a todas las hordas de porquería oligarquica, plutocrata, bancaria, empresarial y demás escoria vividora?...si hay alguien nocivo no solo para el planeta, sino para el resto de la humanidad son esta élite de porquería. ¿Porqué no son coherentes estos tipos con sus ideas y se dan un tiro en la cabeza para cooperar con su causa? ¡Ah si!...la guerra de clases, se me olvidaba.
Koan
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Mucha gente se niega a creerlo, pero las personas más poderosas del mundo y sus servidores más directos, aquellos a los que calificaríamos como la élite mundial y sus esbirros, están convencidas de que la superpoblación es la causa principal de los problemas que enfrenta el mundo.
Realmente creen que los humanos son una plaga sobre la tierra y que si no se hace nada para limitar la explosión demográfica, nos enfrentaremos a un futuro lleno de pobreza, guerras y sufrimiento, en un planeta desolado y sucio.
Cualquier cosa que reduzca la población humana es considerado algo positivo para los seguidores de esta filosofía.
A continuación ponemos algunas citas de distintos personajes en los que expresan, sin tapujos, que es necesario sacrificar a gran parte de la humanidad…


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·John P. Holdren, asesor científico de Barack Obama:
“Un programa de esterilización de las mujeres después de su segundo o tercer hijo, aunque se trate de una operación más dificultosa que la de la vasectomía, podría ser más fácil de implementar que tratar de esterilizar a los hombres.
El desarrollo de una cápsula de esterilización a largo plazo que puede ser implantado bajo la piel y que se pueda retirar cuando se desee el embarazo abre posibilidades adicionales para el control de la fertilidad coercitiva. La cápsula podría ser implantado en la pubertad y podría ser extraíble, con permiso oficial, para un número limitado de nacimientos”


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·Ezekiel Emanuel, ex-asesor de Salud del presidente Obama y uno de los arquitectos del proyecto de salud pública Obamacare:
“La sociedad sería mucho mejor si las personas no trataran de vivir más allá de los 75 años”
“la sociedad y las familias estarían mejor si la naturaleza sigue su curso con rapidez y prontitud”
Es ineficiente desperdiciar recursos médicos en aquellos que no pueden tener una alta calidad de vida


sir david attenborough
·Sir David Attenborough, presentador de TV del Reino Unido:
“Somos una plaga sobre la Tierra. Es algo que veremos claramente en los próximos 50 años. No es sólo el cambio climático; es una cuestión de espacio, de encontrar lugares para cultivar alimentos para esta enorme horda. O limitamos nuestro crecimiento de población o la naturaleza lo hará por nosotros”


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·Paul Ehrlich, ex asesor científico del presidente George W. Bush y autor de “The Population Bomb”:
“A nuestro entender, la solución fundamental es la reducción de la escala de las actividades humanas, incluyendo el tamaño de la población, manteniendo su capacidad de consumo de recursos dentro de la capacidad de carga que tiene la Tierra”
“Nadie, en mi opinión, tiene derecho a tener 12 hijos o incluso tres, a menos que el segundo embarazo sea de gemelos”

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·Ted Turner, fundador de la CNN:
“Una población total mundial de entre 250 y 300 millones de personas, con una disminución del 95% desde los niveles actuales, sería lo ideal”

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·Viceprimer ministro de Japón, Taro Aso (sobre los pacientes médicos con enfermedades graves):
No se puede dormir bien cuando se piensa que todo está pagado por el gobierno. Esto no se resolverá a menos que les demos prisas por morir

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·David Rockefeller:
“El impacto negativo del crecimiento de la población en todos nuestros ecosistemas planetarios se está convirtiendo en algo terriblemente evidente”

roger martin
·Roger Martin, activista ambiental:
“En un planeta finito, la población óptima que proporciona la mejor calidad de vida para todos, es claramente mucho menor que el número máximo que permite la mera supervivencia. Cuantos más seamos, menos habrá para cada uno; menos personas significan una vida mejor”

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·Bill Maher, presentador de la cadena HBO:
“Estoy a favor del aborto, estoy a favor del suicidio asistido, estoy a favor del suicidio regular…Hay demasiada gente, el planeta está demasiado lleno de gente y tenemos que promover la muerte”

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·Penny Chisholm, profesora del MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets):
“El verdadero truco es, en términos de tratar de estabilizar la población por debajo de los 9 mil millones, conseguir que las tasas de natalidad en los países en desarrollo disminuyan tan rápido como sea posible. Y eso permitirá que el número de seres humanos en la tierra se estabilice”

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·Philip Cafaro, profesor de la Colorado State University:
“Acabar con el crecimiento de la población humana es una condición necesaria (pero no suficiente) para la prevención del cambio climático global catastrófico. De hecho, no basta con reducir el crecimiento, sino que es necesario reducir significativamente la población actual para conseguirlo”

eric r pianka
·Eric R. Pianka, profesor de Biología en la Universidad de Texas:
“No tengo nada contra la gente. Sin embargo, estoy convencido de que el mundo, incluyendo a toda la humanidad, sería claramente mucho mejor sin tantos de nosotros”

margaret sanger
·Margaret Sanger, fundadora de Planned Parenthood (organización no gubernamental asociada a la Federación Internacional de Planificación Familiar):
“Todos nuestros problemas son el resultado de un exceso de reproducción entre la clase obrera”
“La cosa más misericordiosa que una familia numerosa podría hacer por uno de sus hijos, es matarlo”

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·Alberto Giubilini de la Universidad de Monash en Melbourne y Francesca Minerva, de la Universidad de Melbourne, en un artículo publicado en el Journal of Medical Ethics:
“Creemos que cuando se producen situaciones tras el nacimiento parecidas a las que justifican el aborto, debería permitirse lo que llamamos ‘aborto post-nacimiento’.
Proponemos llamarlo ‘aborto post-nacimiento’, en lugar de llamarlo ‘infanticidio’, para enfatizar que el estatus moral del individuo muerto es comparable con el de un feto…en vez de compararlo con el un niño.
Por lo tanto, decimos que matar a un recién nacido podría ser éticamente permisible en las mismas circunstancias en las que lo sería un aborto.
Tales circunstancias incluyen los casos en los que el recién nacido tiene el potencial de tener una vida aceptable, pero el bienestar de la familia está en riesgo”


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·Nina Fedoroff, asesora de Hillary Clinton:

¿Qué sociedad es la primitiva?, ¿tener tecnología nos hace mejores o solo con más posibilidades de abusar?


martes, 16 de septiembre de 2014

viernes, 12 de septiembre de 2014

¿Dónde estamos?

 Excelente y potente escrito...
Koan

Según Brecht, son sombríos los tiempos en que la gente pide que se le descargue de la preocupación de defender sus intereses reales y su libertad. Son los tiempos del cínico, que abomina de la sociedad y desprecia sus convenciones, y son los tiempos también del disidente, que no quiere someterse a los hechos consumados y, a contracorriente, toma partido por la libertad. La disidencia no significa exilio interior porque actúa, y por lo tanto, corre riesgos. Es fundamentalmente resistencia y secesión. Esta posición obliga a liberarse de gran parte del bagaje teórico de la época anterior y a penetrar en la nueva sólo con lo puesto, ya que no se trata de conservar la memoria de un pasado y comunicarla de forma ortodoxa a los nuevos individuos conscientes, sino de incitar a pensar, de provocar un diálogo entre los que se reconocen iguales sin temor a contradecirse. Para encontrar soluciones primero hay que suscitar preguntas. La crisis del pensamiento revolucionario no podrá ser remontada sino en condiciones de libre discusión; en una situación de crisis, el anquilosamiento ideológico y su consecuencia principal, el vacío teórico, son la verdadera catástrofe. No se puede permitir que el enemigo se despache a gusto cuando tiene de su parte fuerzas ingentes: la pérdida de esa batalla, la de las ideas, acarrea la derrota de todas las demás.
Es necesario sacar conclusiones tanto de la constatación de la capacidad del capitalismo de superar sus propias contradicciones o de instalarse cómodamente en ellas, como de la evidente incapacidad de los obreros en hacer su revolución y de la disolución del proletariado como clase social. Todo ello implica la superación capitalista del conflicto, la desaparición de las crisis generales, y por consiguiente, la refutación de una supuesta necesidad histórica objetiva que nos conducía, inevitablemente, hacia la lucha final. Y nos sitúa teóricamente en la posición de los anarquistas y de los socialistas premarxistas, que deducían la lucha por la emancipación humana de la perversidad del mundo y de la voluntad consciente de los oprimidos. Las frecuentes crisis parciales que se dan a causa de la imposición constante de condiciones de vida peores que las anteriores puede generar ilusiones respecto a un retorno de la lucha de clases, o sea, a un replanteamiento de la cuestión social, pero en vano. La cuestión social no puede mostrarse espontáneamente como conflicto que emana de un antagonismo entre dos partes irreconciliables en tanto que lucha de clases, porque la derrota definitiva del proletariado industrial ha eliminado la posibilidad de una crisis total –y por lo tanto, la posibilidad de un conflicto real–y favorece que las luchas actuales sean débiles y manipulables, y en consecuencia, recuperables por el sindicalismo, los partidos, los ecologistas o el humanitarismo de izquierdas.


Walter Benjamin apuntaba que el fracaso del proletariado histórico residía en su “progresismo”, en la creencia burguesa del progreso: “Nada ha corrompido tanto a la clase trabajadora alemana como la idea de nadar a favor de la corriente. El desarrollo técnico era el sentido con el cual creía estar nadando. A partir de ello no había más que dar un paso para caer en la ilusión de que el trabajo en las fábricas, por hallarse en la dirección del progreso técnico, constituía de por sí una acción política. La antigua moral protestante del trabajo celebraba su resurrección en forma secularizada entre los obreros alemanes (…) Tal concepción no quiere ver más que los progresos del dominio sobre la naturaleza y se desentiende de los retrocesos de la sociedad” (Tesis de filosofía de la historia). La moral obrerista apartaba a los trabajadores del planteamiento de la cuestión histórica por excelencia, la cuestión del progreso. La mayor parte de la crítica social ha considerado siempre que los avances científicos y técnicos eran aliados absolutos del proceso emancipador y jamás imaginó que, en tanto que creadores de nuevas servidumbres, iban a hacer de la dominación algo insuperable. Así pues, los obreros eran separados de la producción automatizada – la cual ya no podían concebir claramente como obra suya ni por otra parte cuestionarla- sin hacer la crítica de la máquina, sin rebelarse con el maquinismo como sus predecesores, hace casi dos siglos. La superioridad de aquellos obreros luditas residía en que ellos sí que sabían a qué miseria les condenaban.


No se podrá ir a ningún lado si no se rompe con la concepción de la revolución como reapropiación del aparato productivo existente, ni se admite que la emancipación humana pasa por la destrucción del sistema industrial. Consignas que pertenecían al “estadio anterior del desarrollo económico objetivo” como la ocupación de las fábricas, el control obrero de la producción o la autogestión generalizada, han envejecido y son palpablemente equívocas; solamente partiendo de ese punto podremos identificar las necesidades reales de los individuos y elaborar una crítica auténticamente subversiva. Lo cierto es que, al contrario de lo que decía Marx, hay que renunciar a transformar el mundo con ayuda de todos los grandes recursos propios de este mundo, e intentar conseguir su redención a espaldas del sistema dominante, con todos los medios ajenos a la dominación.



La idea directora de la crítica revolucionaria ha de ser la de la autonomía de la técnica. En nuestra sociedad el hombre es servidor de la máquina y la técnica abarca todos los sectores de la existencia, determinando a la vez las relaciones de los individuos con la naturaleza y las relaciones – hoy en estado de anomia- que mantienen los individuos entre sí. No queda ningún aspecto de las relaciones humanas que no haya sido tecnificado y, por lo tanto, relegado al control de expertos. Ya no es el sistema económico el que determina la naturaleza de la técnica, la política y el grado de complejidad del mundo. Es la técnica la que, fundamentándose en el conocimiento científico, ha ordenado la economía al dictado de sus propias exigencias y se ha apoderado de la sociedad entera, mientras que los individuos han acabado siendo perfectamente equiparables y reemplazables por máquinas. La ideología humanista burguesa se ha deshecho y el “hombre”, es decir, el burgués idealizado, ha dejado de ser la medida de todas las cosas. Quienes hacen historia son las máquinas, los humanos solo las padecen. 


La técnica es la falsa conciencia de una época de individuos reificados, convertidos en cosas. La tecnociencia moderna impone una organización social determinada donde la regla general es la tendencia de la élite a acumular poder sin control. La novedad consiste en que esa concentración de poder no se realiza mediante la expansión del aparato estatal, es decir, no sigue el modelo de la burocratización, sino la línea eminentemente técnica de la eficacia y el rendimiento.

La civilización industrial ha sido creada por la técnica. Desde entonces, la historia mundial es cada vez más historia de la técnica. En los albores del proceso, los socialistas utópicos reconocieron en la máquina, o lo que es lo mismo, en el crecimiento explosivo de la capacidad de producción, la amenaza de un desarrollo cultural que fragmentaría al individuo y atacaría la raíz misma de la libertad y la vida, y trataron de conjurarlos con proyectos basados en el control de los medios técnicos y en el rechazo del sistema de mercado, ignorando cualquier consideración económica. Posteriormente, el socialismo político y el sindicalismo fueron manifestaciones de tendencias a la autoprotección de los destrozos del mercado, pero a costa de un compromiso con la máquina. Según Karl Polanyi “La industrialización fue un compromiso, nada fácil, entre el hombre y la máquina, en el cual el hombre se perdió y la máquina encontró su camino” (El sustento del hombre).
Un programa que contemple la reorganización de la sociedad sobre bases descentralizadas y comunitarias, sobre el “ágora”, a través del desmantelamiento de la producción actual, del control asocial de los medios técnicos y de la adopción de tecnologías descentralizadoras, de la supresión del mercado y del espectáculo, de la desaparición del transporte privado, de la recuperación del campesinado, etc, ha de saber que está pidiendo explícitamente un retorno a las condiciones precapitalistas, al trabajo artesano a la fiesta, a la tradición y a los lazos comunitarios, a los ritmos vitales relajados, al derecho consuetudinario, a la economía del sustento y a la sociedad del estatus, en donde “lo que importa no es la utilidad de uno sino lo que se es" (Cicerón). Pero no es un retorno en el tiempo, no es una vuelta al pasado: es una liberación que sueña más que calcula y que carga con la experiencia de dos siglos de capitalismo y de absolutismo tecnológico; es un viaje por encima del cadáver de los nuevos señores feudales del mercado mundial.
En la actualidad, la escolarización prolongada, el reciclaje y la asistencia social, son los medios empleados profusamente para mantener a una parte cada vez mayor de la población fuera de la producción, por cuanto que se ha convertido en fuerza productiva innecesaria que hay que desmovilizar, métodos que corren a cargo del Estado y que son presentados como logros sociales y expresión de un supuesto “bienestar”. Por estos procedimientos, jóvenes, parados y demás excluidos, son apartados de los circuitos de la productividad, pero son conservados como consumidores. La mundialización ha disparado los gastos sociales al punto de afectar otras necesidades más significativas del Estado como la dotación policial y la compra de armamento. Ante el recurso a los impuestos, los estrategas del poder han promovido políticas tendentes a la creación de un espacio de dispersión de fuerzas productivas inútiles, mediante el fomento de actividades “sin ánimo de lucro” financiadas por el Estado con desgravaciones fiscales. En lo esencial, se trata de que el Estado vaya cediendo la gestión de los servicios sociales y del reciclaje de los individuos a organizaciones inofensivas de voluntarios o de colectivos juveniles adictos, o simplemente a cretinos “sin fronteras”, de modo a desarrollar una economía intermedia que neutralice a los inservibles para el mercado globalizado del trabajo. Dicha economía, destinada a crecer en los próximos años –llamada en Francia “economía social”– es responsable de más del 6% del empleo. Un objetivo económico de este tercer sector (ni público ni privado), consiste en alcanzar la autofinanciación con la constitución de comunidades autosuficientes y el establecimiento de redes de comercio paralelo (llamado “justo”), aderezados con la ideología filantrópica y ecologista de rigor. La denuncia de tales prácticas, por las ilusiones que pueden generar, es tan importante para los desertores del sistema como lo fue la denuncia del ecologismo en la luchas contra la contaminación. La deserción no tiene nada que ver con los paliativos. La deserción no coopera con la dominación ni acepta su dinero; sabe que el establecimiento de condiciones de vida humanas no resultará del hecho de ocupar las posiciones abandonadas en los mercados internacionales por los propietarios del mundo. No ofrece soluciones sino que le pide cuentas: la deserción se aparta del sistema pero sin dejarlo tranquilo.

Experimentación / Vivisección / Liberación Animal

lunes, 11 de agosto de 2014

¿Hay vida despues de la muerte?

¿Hay vida antes de la muerte?
se preguntaban los Point Blank
a comienzos de los setenta
 
y para cerciorarse de ello
editaron un panfleto,
una guía oficial para conductores
donde sobre el mapa de San Francisco se decía:
 
No vamos a ningún sitio
si solo vamos de la casa al trabajo,
del agotamiento al aburrimiento,
de la presión al tedio absoluto.
 
Solo los anarquistas son hermosos, decían.
 
Nada que ver con los estadios llenos de masas
aplaudiendo cuerpos hormonados,
nada que ver con cerebros llenos de miedo
aplaudiendo su propia sumisión,
nada que ver con rendir más y crear riqueza
para que se la queden otros.
 
Solo quien cuestiona las reglas del juego es hermoso,
solo quien no dobla las rodillas es hermoso,
solo quien no es modelo de nada es hermoso,
solo quien experimenta su creatividad es hermoso,
solo quien encuentra a los otros es hermoso,
solo quien practica la compasión y la sobriedad es hermoso,
solo quien no escapa a la vida merece ser llamado
 
Anarquista.


 

 
Antonio Orihuela. En: JA! MUSEU. Les jams de poesía del café Museu. Ed. Gafas de Ver. Valencia, 2014

domingo, 27 de julio de 2014

NOVECENTO

HERMOSA PELÍCULA, QUE NOS MUESTRA LA LUCHA DE CLASES; Y COMO POR MÁS QUE SE QUIERA, SE DIGA O SE INTENTE, NO HAY RIQUEZA INOCENTE... 
Koan

viernes, 18 de julio de 2014

Utopodcast - Entrevista a Dialéctica Revolucionaria

Ha sido un gran gusto y placer para mí, el poder conversar y entrevistar junto a mi buen amigo Manuel de unionyfuerza.info, a estos dos compañeros creadores, Carlos y Javi (Akratos y KNL). Dos amigos que no solo tienen conciencia revolucionaria sino además un gran talento musical y creativo. 
Cuando Carlos me envió las 8 rolas que conforman "BAJO LA GUILLOTINA" su primer disco juntos, en verdad que tan solo pude decir , que me ha gustado mucho y que presentan un excelente nivel de calidad y producción (hecho todo con medios propios); creo que los ritmos y bases son excelentes pero aún más el mensaje y letras certeras, educativas y sobre todo revolucionarias.
Ojalá este grupo nos pueda seguir deleitando con más canciones como estas y ayudando a difundir el mensaje revolucionario...

Gracias Javi y Carlos, por su humildad, dedicación y espiritu revolucionario.

Koan

martes, 1 de julio de 2014

Por una estrategia anarquista ganadora: qué nos enseña el juego de Go

A través de la historia, la gente se ha unido para luchar contra la explotación y la injusticia. Se puede seguir un rastro de resistencia desde las revueltas de esclavos del antiguo Egipto, las protestas contra la Organización de Libre Comercio en Seattle, en un continuo hasta las luchas diarias actuales. Aunque hemos tenido reveses y pérdidas a lo largo de los milenios, también hemos logrado muchos avances. Del mismo modo que los poderosos han adaptado sus estrategias y tácticas para mantener su poder e influencia, hemos tenido éxito cuando también nos hemos adaptado, construyendo y aprendiendo de los éxitos y fracasos del pasado.
El juego del Go es otra lucha por el poder y la influencia, un juego estratégico donde los oponentes intentan expandir y mantener sus áreas de poder y usarlas para limitar las del otro. Podemos aprender de ello y aplicar estrategias del juego del Go para adaptar y hacer nuestras luchas más efectivas.

Anarquismo del siglo XXI
Con el fracaso del comunismo autoritario y la reciente extinción del movimiento antiglobalización, el siglo XXI es el momento para un nuevo comienzo. De la misma manera que en 1910 pocos podían predecir las turbulencias que les estaban deparadas, este siglo traerá sin duda tiempos donde lo impensable, lo imposible, se convierten súbitamente en el futuro innegable. Esta cambiante batalla requiere que desarrollemos nuevas estrategias y abandonemos ideologías fallidas, sin rehacer batallas pasadas inconscientemente, pero también sin cada generación partiendo de cero y rechazando la historia. En lugar de eso, necesitamos desarrollar una estrategia para desafiar al poder, aplicando honestamente las lecciones del pasado desde la resistencia pasiva a las realidades de las luchas del presente.

En cada trabajo que hacemos, necesitamos estrategias; para campañas tales como las luchas en el lugar de trabajo o apuntando a otras instituciones. También necesitamos conectar estas campañas estrategias de mayor escala y largo plazo, y por último, una estructura estratégica para el proyecto revolucionario completo de derrocar a la clase dominante y establecer una sociedad libre, justa e igualitaria.

Al desarrollar estas estrategias, debemos recordar que la teoría que no se basa en una lucha práctica es estéril e inútil, mientras que la acción sin estrategia y reflexión es un callejón sin salida inefectivo.

Esto requiere que rechacemos el color que nuestra ideología política imprime a nuestro juicio práctico. No debemos creer que una táctica será efectiva porque deseemos que sea así, o porque nuestra ideología nos diga que debe serlo.

En lugar de eso, debemos mirar el campo de batalla de forma honesta, juzgando nuestras propias fortalezas y debilidades así como la de nuestros adversarios. Conforme se desarrolla la lucha, debemos analizar la efectividad de las tácticas basándonos en nuestra experiencia directa. Y para ser efectivos, debemos entrenarnos a nosotros mismos y a los demás para tener las habilidades necesarias para conseguir nuestros objetivos, incluyendo las relacionadas con el pensamiento estratégico.


El juego del Go
Siglos antes de que comenzara la historia escrita, se inventó un juego para ayudar a la aristocracia china a practicar el pensamiento estratégico. Este juego se conoce comunmente como Go (procedente del nombre japonés) o WeiQi, su nombre chino actual, que significa literalmente “el juego envolvente”. Basado en reglas simples que han cambiado poco en miles de años, el Go sin embargo es un juego complejo. El estilo de juego ha cambiado constantemente, con jugadores expertos construyendo lecciones de jugadores pasados y continuamente analizando partidas antiguas o actuales en busca de nuevas estrategias.
Y, ¿qué juego es ese del Go? El Go se juega en un tablero con una cuadrícula (malla) de 19×19 (13×13 o 9×9 para principiantes). Dos jugadores se turnan para colocar “piedras” de Go blancas y negras en las intersecciones de la malla. Una vez colocadas, las piezas no pueden moverse. Cada punto o intersección tiene entre dos y cuatro “libertades” representadas por las líneas que salen del mismo. Una piedra con una o más libertades o conectada a piedras del mismo color con libertades se considera “viva”. Si un jugador llena las “libertades” de la piedra de su oponente, esa piedra es capturada y eliminada del tablero. Sin embargo, capturar no es el aspecto más importante del juego. Al final de una partida. cada jugador tendrá rodeadas diferentes partes del tablero de modo que sus piedras no puedan ser capturadas, Estas partes rodeadas del tablero son el territorio del jugador, y el jugador que tenga mayor territorio gana.

Go como herramienta revolucionaria
Pero el Go es más que un juego.

Puede ser una valiosa herramienta para desarrollar una estrategia anarquista revolucionaria. El Go ha durado miles de años porque es la esencia concentrada de estrategia real, lo suficientemente simple para moverse más allá de detalles históricos transitorios, reflejando en su lugar muchos conceptos estratégicos generales. Al mismo tiempo, no es tan simple como para ser irrelevante en la resolución de problemas estratégicos reales. Esto permite mostrar problemas complejos del mundo real en conceptos de Go y usar las técnicas del Go para ver fortalezas o debilidades estratégicas fundamentales. El Go proporciona un lenguaje y una estructura para la discusión de conflictos estratégicos y tácticos.

Al compararlo con otros juegos, podemos ver porqué el Go puede ajustarse mejor a luchas del mundo real. En el ajedrez, el objetivo es acorralar y matar el rey del contrario. En las luchas actuales, ya sea la guerra entre naciones, batallas por el poder político, luchas laborales, o la lucha revolucionaria en general, los oponentes nunca tienen un punto o cabeza de poder único. En su lugar, su poder está determinado por su influencia política, económica, militar o social, y este poder puede cambiar radicalmente durante el paso del tiempo. Estas diferentes esferas de influencia pueden verse reflejadas en puntos de un tablero de Go, y su éxito viene determinado a través de la expansión del territorio. La captura puede ser importante, pero es más una táctica para ganar territorio que un fin en sí mismo.

En el libro El juego extendido: Una interpretación según el Wei-Ch’i de la estrategia revolucionaria maoísta, Scott A. Boorman muestra una representación similar. Los bordes del tablero se corresponden con la casta más baja de campesinos en la China feudal. Hacia el centro, los puntos corresponden a posiciones más altas en el sistema de castas sociales, siendo el centro la clase política urbana. Mientras otras facciones atacaron directamente al único punto central, Mao usó la estrategia estándar del Go de construir territorio primero en las aisladas esquinas, luego a lo largo de los bordes. Mientras otros se concentraban en un punto, Mao y los comunistas se centraron en construir un territorio, dominando finalmente el tablero. Para nuestros propósitos, una representación menos precisa es a menudo más útil, sólo lo necesario para dotarnos de un puente entre conceptos estratégicos de Go y el conflicto práctico al nos enfrentamos.

Proverbios del Go
Una de las maneras en que el Go ha sido transmitido de generación a generación, es en la forma de proverbios simples. Cada proverbio resume una técnica o idea. Están pensados para sugerir posibles buenos movimientos, pero no para ser seguidos a ciegas. Una vez empiezas a usar el Go para pensar sobre estrategia. encuentras que muchos proverbios de Go pueden facilitar la comprensión de nuestras luchas.

· Pierde tus primeras 50 partidas tan rápido como sea posible.
Uno de esos proverbios para principiantes es “Pierde tus primeras 50 partidas tan rápido como sea posible”. Muchos jugadores juegan de forma lenta, analizando excesivamente sus movimientos, pero sin experiencia a la que recurrir. En vez de jugar rápidamente y aprender de sus errores, están atascados en una parálisis que les impide conseguir la experiencia que necesitan, El hecho es que si no sabes qué estás haciendo, perderás. Lo importante es aprender de ello, y no asumir riesgos mayores que lo que se quiere perder.

· No tires un huevo contra el muro
Otro que es especialmente relevante para anarquistas, casi literalmente, es “no tires un huevo contra el muro”. Este proverbio coreano es conocido más comúnmente como “juega lejos de la densidad” y advierte contra jugar fichas demasiado cerca de los puntos fuertes de nuestros enemigos, pero también que se mantenga una distancia útil de nuestra propia fortaleza. En Go, si tu oponente tiene un fuerte muro en el que no tienes ninguna esperanza de romper o capturar, jugar cerca del muro garantiza la captura de tu piedra y eso realmente refuerza al oponente. Lo mismo puede decirse a los anarquistas mal orientados que tiran un huevo a los policías antidisturbios sólo para acabar aplastados contra el suelo y detenidos. Lo contrario es también cierto: jugar demasiado cerca de nuestro propio grupo fuerte es un movimiento “seguro” desperdiciado que hace poco por conseguir territorio.

· Fortaleciendo tu grupo débil haces al oponente más débil.
Enunciando la ventaja estratégica de la solidaridad existe el proverbio “fortaleciendo tu grupo débil haces al oponente más débil”. Al tomar como objetivo las debilidades de tu oponente para atacar, tus propias debilidades te exponen al contraataque. Si puedes fortalecerlas primero, tu ataque tendrá más éxito. En el movimiento obrero, esta lección aparece cuando tienes divisiones en sus filas, con trabajadores vulnerables expuestos al ataque. Si puedes fortalecer a esos trabajadores vulnerables antes de la lucha, el jefe tendrá menos habilidad para contraatacar, y, básicamente, tu ofensiva tendrá más éxito.

· Conectando grupos
Una estrategia básica del Go es comenzar en las esquinas y los bordes, y luego saltar hacia el centro para conectar grupos de piedras separadas. Es más fácil crear territorio sólido en las aisladas esquinas. Más adelante, el territorio puede ser construido en los bordes, pero esto es más dificil. Finalmente, si uno de tus grupos de piedras es débil, salir repentinamente al centro puede permitirles conectarse con otros, aumentando las posibilidades de supervivencia. Como en el proverbio anterior, conectar los grupos débiles entre sí los fortalece, poniéndolos en una mejor posición para atacar a su enemigo común.

En el mundo real, los grupos pequeños aislados, como los grupos débiles de piedras en el tablero, deben establecer una base o coordinarse con otros grupos para sobrevivir y ser efectivos. Una base es una red organizativa y social capaz de sostenerse a pesar de los ataques y los contratiempos. Además de ser autosuficiente, la red debe permitir expandir la lucha a nuevo territorio. Pero incluso con una base sólida hay un riesgo de “vivir en modo pequeño”, o permanecer aislado sólo con la estructura suficiente para mantenerse pero sin habilidad para ir a la ofensiva. Mantener los grupos conectados y trabajar de forma conjunta puede prevenir esto.

En el mundo real esto puede aplicarse a numerosas situaciones, conectando grupos más allá de límites raciales y de género, conectando una variedad de grupos en la misma ciudad donde las luchas confluyan, como por ejemplo una lucha de clase y grupos ecologistas contra la misma corporación, o conectando demandas tales como grupos feministas apoyando luchas laborales para acortar las jornadas y obtener beneficios en el cuidado de los hijos.

· Un hombre pobre debe buscar pelea.
Un proverbio que es especialmente interesante a la luz de la naturaleza asimétrica de nuestra lucha es “un hombre rico no debe buscar pelea”. De forma paralela, si eres un hombre pobre, deberías más bien buscar peleas. Cuando juegas una partida, si notas que estás bien por delante de tu oponente en cuanto a territorio, querrás evitar luchas complicadas y en su lugar, consolidar tus ganancias. Por el contrario, si estás en desventaja y haces jugadas seguras que consolidan el status quo, estás abocado a perder. La única forma en que puedes ganar es haciendo movimientos más atrevidos, atacando las debilidades del oponente en un esfuerzo para negarle la posibilidad de consolidar sus ganancias.

En Go, se utiliza una limitación para equilibrar juegos entre jugadores con habilidades diferentes. El mejor jugador juega blanco y le da su oponente las piedras extras suficientes para compensar la diferencia de habilidad. Las piedras negras empiezan con piedras situadas en los puntos clave del tablero. Comienzan como un hombre rico, y su trabajo es, de forma simple y con seguridad, mantener todo con lo que comenzaron el juego. El jugador blanco, reflejando la asimetría de nuestra lucha, comienza el juego como un hombre pobre que no tiene más remedio que buscar pelea.

Desafortunadamente para nosotros, nuestra lucha es asimétrica, pero no porque hayamos venido al juego con mayor experiencia y habilidad natural que nuestro adversario. Aun así, de muchas maneras, los poderosos son lentos para responder a nuevas tácticas. Nuestra fortaleza es la estabilidad del sistema que controlan. Como activistas marginales organizándose desde cero, nos aproximamos a un oponente que está firmemente establecido, y aparentemente en control del tablero entero. Nuestra tarea es alterar esa estabilidad y exponer debilidades que nos proporcionen nuevas aperturas.

Conclusión
El juego de Go está basado en reglas simples y es fácil de aprender, pero al mismo tiempo que juegas y aumentas tu nivel, se convierte en un juego complejo con una estrategia enormemente profunda. Como jugadores de Go del siglo 21, tenemos fácil acceso a gran cantidad de información, desarrollada por numerosas generaciones de jugadores, cada generación construyendo sobre los logros de generaciones anteriores e ideando nuevos patrones y estilos de juego.

De forma similar, como anarquistas tenemos mucho que aprender de las luchas presentes y pasadas, aunque a menudo fallamos al evaluar de forma objetiva estrategias pasadas y al idear las nuevas. El Go nos proporciona una oportunidad de observar la estrategia reducida a su esencia más pura, y aplicar las lecciones que aprendemos a nuestra práctica revolucionaria.

Los proverbios y estrategias del Go mencionadas más arriba son solo el principio. Tanto en versión impresa como online, existe una gran variedad de recursos sobre estrategia en el Go, mucha de ella útil para el pensamiento estratégico general. Podemos combinar esos conceptos con nuestra experiencia práctica y el conocimiento de luchas históricas para conseguir comprensión para la estrategia práctica. Al mejorar como jugadores de Go, continuamos desarrollando una intuición estratégica y un lenguaje y estructura para analizar la estrategia en el mundo real.

Ray Jovana
Fuente original: http://juanjopina.fileaesir.com/go-por-una-estrategia-anarquista-ganadora.
Fuente: http://periodicoellibertario.blogspot.com.es/2014/06/por-una-estrategia-anarquista-ganadora.html

jueves, 3 de abril de 2014

Las necesidades terrenales del cuerpo y del alma. Inspiración práctica de la vida social - Presentación del Libro

Este audio es una magnífica pieza de reflexión y ánimo a la introspección. Una invitación a adentrarnos en la filosofía y reflexiones de vida de esta gran mujer, llamada Simone Weill...
Excelente presentación que cuenta con la participación de Prado Esteban y Félix Rodrigo Mora.
Se los recomiendo ampliamente...
Koan

jueves, 6 de marzo de 2014

El GO - Un juego de estrategia con interpretaciones libertarias

Este es un juego que conocí hace poca más de un año. Lo he venido jugando esporadica pero constantemente y creo que es justa la reflexión que se da en este texto, en torno a este ESTRATEGICO juego. Al final de mismo (y en color azul también), dejo una serie de links donde se enseña a jugar el Go y por último, un link de un sitio para jugar con gente de todo el mundo, y un juego-aplicación para celular que tiene muy buen nivel de dificultad. Ojalá les guste y disfruten de este juego como yo...

Saludos.

Koan



Cómo el Go se conviertió en el juego favorito de anarquistas y libertarios

Fuente del Texto: El correo de las Indias

Un juego donde se persigue «ganar libertades» y donde construir un espacio propio es más útil que buscar el enfrentamiento con el contrario, tenía que gustar necesariamente a los libertarios de todo signo. Pero más allá de las metáforas, la historia de la llegada del Go al mundo libertario nos descubre conexiones insospechadas entre algunas de las grandes figuras intelectuales del siglo XX.

alan turingCuando la Asociación Británica de Go se propuso fundar una estrategia de promoción del juego y encargó un estudio sobre su imagen, el resultado resultó sorprendente: el Go era calificado en las respuestas como demasiado «difícil», demasiado «intelectual» o simplemente «fuera del alcance» de los encuestados. Parte de esta imagen puede deberse a que su introducción en Europa y EEUU estuvo protagonizada por matemáticos, físicos e ingenieros ligados a la vanguardia científica y a las universidades de élite. Una imagen radicalizada por el cine norteamericano en el que el Go es ese juego en el que incluso genios como John Nash se ven superados, incapaces de asumir la «naturaleza caótica del universo» que supuestamente el juego reflejaría.
Lo interesante es que algo de verdad hay. A fin de cuentas, el causante de la extensión del juego en Inglaterra no fue otro que el mismísimo Alan Turing. Mientras dirigía el famoso equipo que descifraría la máquina Enigma y crearía Colossus, el primer ordenador de la historia, jugaba casi diariamente. La escena de Turing estudiando frente al goban o invitando a otros a jugar, se tornó tan común que hoy en Bletchley Park su antiguo despacho está decorado con un tablero y dos cestos de piedras. Fue allí donde enseñó a jugar a un joven matemático de Oxford : I. J. Good, que seguiría trabajando -y jugando- con Turing después de la guerra en el famoso estudio de Manchester donde nacerían el Baby y el Mark 1, los primeros ordenadores civiles.
goodConsiderado el continuador de la obra de Turing, a Good debemos cosas tan importantes como la transformada rápida de Fourier, seguramente el algoritmo más usado de la historia. Más allá de la informática y la estadística bayesiana, la verdad es que tuvo una vida interesante que incluye hitos como la primera teorización de la «singularidad tecnológica» y haber asesorado a Kubrick sobre la HAL y los sistemas informáticos de «2001: Una odisea en el espacio».
Pero en realidad, Good se hizo popular entre los jóvenes estudiantes inquietos unos años antes de la película, cuando en su columna del New Scientist del 21 de enero de 1965 publicó un artículo llamado «The mistery of Go». Hoy la Asociación Británica de Go reconoce aquel artículo como el verdadero comienzo de la difusión del juego en las islas y toda una generación de jugadores lo sigue recordando como el punto de partida de su atracción por el juego.
Memoirs_of_a_DervishLa curiosidad despertada por el artículo se materializó en decenas de clubs, casi todos ligados a ambientes universitarios en los que se gestaban los movimientos estudiantiles del 68. El famoso arabista Robert Irwin cuenta en sus memorias como «la locura del Go estaba entonces en su apogeo» y su alter ego, Harvey, estrella del momento en la «Oxford Anarchist Society» le enseña a jugar y utilizar el shi, la lógica del cerco, como forma de enfrentar discusiones de todo tipo.

El Go en mayo del 68

El Go está saltando de las facultades de ciencias a las de sociales y de las islas al continente. En 1965 un profesor de matemáticas, Chevalley, que se ha iniciado en el juego a raíz del artículo de Good, enseña a jugar a Jacques Roubaud, uno de los fundadores del grupo Oulipo que aunque pasará a la historia como escritor, es matemático de formación. Pronto se unen dos miembros más del grupo: Pierre Lusson y el gran Georges Perec. Perec queda capturado por el juego y en pleno 1968 escribe «La Disparition» donde introduce no pocas metáforas a partir de situaciones del tablero y en 1969, con Lusson y Roubaud, el famoso «Petit traité invitant à la découverte de l’art subtil du go».
go-vs-ajedrezAunque ya se habían publicado algunos manuales en francés, el libro desata el interés de los jóvenes intelectuales franceses de la época que toman el Go como símbolo de la alteridad, de lo opuesto al pensamiento del poder tradicional simbolizado por el ajedrez.
El Go se convierte en algo alternativo y cool. Hasta una joven escritora norteamericana de ciencia ficción, Ursula K. Leguin, lo incluye en su última novela, «La mano izquierda de la oscuridad», ganadora de los premios Hugo ese año (y de los Nebula del siguiente, 1970).
Años despues, Deleuze y Guattari que habían visto por primera vez un goban en casa de Perec, recogerán esta idea pereciana y sesentaiochista de la alteridad del Go, en uno de los libros más importantes para el pensamiento libertario europeo del fin de siglo «Mil mesetas» (1980):
Guattari-DeleuzeEl ajedrez es un juego de Estado, o de corte, el emperador de China lo practicaba. Las piezas de ajedrez están codificadas, tienen una naturaleza interna o propiedades intrínsecas, de las que derivan sus movimientos, sus posiciones, sus enfrentamientos. Están cualificadas, el caballo siempre es un caballo, el alfil un alfil, el peón un peón. Cada una es como un sujeto de enunciado, dotado de un poder relativo; y esos poderes relativos se combinan en un sujeto de enunciación, el propio jugador de ajedrez o la forma de interioridad del juego.
Los peones del go, por el contrario, son bolas, fichas, simples unidades aritméticas, cuya única función es anónima, colectiva o de tercer persona: «Él» avanza, puede ser un hombre, una mujer, una pulga o un elefante. Los peones del go son los elementos de un agenciamiento maquínico no subjetivizado, sin propiedades intrínsecas, sino únicamente de situación. También las relaciones son muy diferentes en los dos casos. En su medio de interioridad, las piezas de ajedrez mantienen relaciones biunívocas entre sí, y con las del adversario: sus funciones son estructurales. Un peón de go, por el contrario, sólo tiene un medio de exterioridad, o relaciones extrínsecas con nebulosas, constelaciones, según las cuales desempeña funciones de inserción o de situación, como bordear, rodear, romper. Un sólo peón de go puede aniquilar sincrónicamente toda una constelación, mientras que una pieza de ajedrez no puede hacerlo (o sólo puede hacerlo diacrónicamente).
La vie au grand air - MagritteEl ajedrez es claramente una guerra, pero una guerra institucionalizada, regulada, codificada, con un frente, una retaguardia, batallas. Lo propio del go, por el contrario, es una guerra sin línea de combate, sin enfrentamiento y retaguardia, en último extremo, sin batalla: pura estrategia, mientras que el ajedrez es una semiología. Por último, no se trata del mismo espacio: en el caso del ajedrez, se trata de distribuir un espacio cerrado, así pues, de ir de un punto a otro, de ocupar un máximo de casillas con un mínimo de piezas. En el go, se trata de distribuirse en un espacio abierto, de ocupar el espacio, de conservar la posibilidad de surgir en cualquier punto: el movimiento ya no va de un punto a otro, sino que deviene perpetuo, sin meta ni destino, sin salida ni llegada.
Espacio liso del go frente a espacio estriado del ajedrez. Nomos del go frente a Estado del ajedrez, nomos frente a polis. Pues el ajedrez codifica y descodifica el espacio, mientras que el go procede de otra forma, lo territorializa y lo desterritorializa (convertir el exterior en un territorio en el espacio, consolidar ese territorio mediante la construcción de un segundo territorio adyacente, desterritorializar al enemigo mediante ruptura interna de su territorio, desterritorializarse uno mismo renunciando, yendo a otra parte…). Otra justicia, otro movimiento, otro espacio-tiempo.

La era de Internet

En los ochenta y noventa, en Europa y EEUU, el Go ya no dependía de personas concretas para desarrollarse. Era un elemento cultural minoritario dentro de una minoría. Pero esa minoría excéntrica, muchas veces erudita, casi siempre universitaria y amante de la tecnología, estaba fermentando en algo nuevo: la cultura hacker, que a su vez iba a dar forma a buena parte del nuevo mundo que vendría con Internet. Cuando en la segunda mitad de los noventa el html y la recién nacida World Wide Web abren la espita de la socialización masiva del nuevo medio, el Go gana una súbita visibilidad simplemente porque el porcentaje de internautas jugadores es muy superior al de la media de la población.
bozulichRobert Bozulich, autor de algunos de los libros sobre el juego más conocidos en Occidente, es un buen ejemplo de ese entorno y esa evolución. Estudió en UCLA y se graduó en Matemáticas en Berkeley en el 66. En el 68 marcha a Japón donde crea su primera editorial -en inglés- especializada en Go, Ishi Press, a la que sucederá, en los noventa, Kiseido. En el 2000, cuando aparecen los primeros servidores de partidas, crea, desde Kiseido, KGS el espacio de juego e intercambio sobre Go usado por más jugadores occidentales. Residente en Japón, se convierte en una referencia en el mundo del activismo libertario online, en el que se involucra al punto de aparecer como candidato por varias formaciones testimoniales, la última el Partido de la Libertad Personal. No es el único. Para 2003 ya era relativamente corriente encontrar voces que clamaban por una «estrategia Go» en las periferias libertarizantes del republicanismo. Un discurso que fue calando en ese entorno hasta el punto de normalizar las referencias al juego entre los estrategas electorales.

The go’ing insurrection

goinginsurrectionEn la vertiente insurreccionalista y colectivista del anarquismo se daba un fenómeno parecido, aunque con referencias constantes a la idea del Go enunciada por Deleuze y Guattari. En la segunda mitad de los noventa aparecen ya los primeros grupos que empiezan a pensar en el Go como metáfora para teorizar alternativas libertarias que incorporen Internet y el software libre a su diseño. Pero será con la crisis, a partir de 2010, cuando las metáforas estratégicas basadas en el Go se multipliquen.
Y así, en noviembre de 2013 aparece «The Go’ing insurrection», el librito de moda entre los aficionados en este momento. Anónimo, su título es un homenaje a «La insurrección que llega» (o viene, según la traducción), el famoso y polémico texto post-Tiqqun atribuido a Joulien Coupat, a quien sin embargo, debe poco más que algunas citas: la idea de que en política, como en el Go, el territorio es un concepto relacional, no espacial ni paisajístico, no arranca de Coupat, sino que es moneda corriente en el pensamiento no nacionalista europeo desde Walter Benjamin. En cualquier caso, el resultado son cuarenta páginas muy sugerentes y recomendables para cualquiera con independencia de su ideología.

El Go y la vida interesante

La idea del Go como una escuela o al menos como un lenguaje estratégico para pensar en términos de libertades y resolución de conflictos, seguramente haya ganado más personas para el Go que para las ideas libertarias.
Lo cierto es que el juego del Go es un terreno en el que se plantean constantemente nuevas situaciones y problemas de una manera intelectualmente elegante. Resolverlos, aprender, generar conocimiento por el placer de conocer, es sin duda un móvil más que suficiente por sí mismo. Según Desmond Morris, aprender, descubrir, es el placer que la evolución nos enseñó a disfrutar para que pudiéramos adaptarnos al medio sin tener que esperar millones de años para ver si las mutaciones respondían mejor o no.
El ethos libertario de todas las épocas ha intuido que es en ese placer donde reside el sentido de la existencia. También los totalitarios y paternalistas de todas las épocas, claro, pero ellos para rechazar la frivolidad de ese «conocimiento vacío» que dispersa a la sociedad del sueño -su sueño- de un objetivo único.
Seguramente esa sea la verdad bajo el viejo tópico chino de que «no existe un jugador de Go que sea mala persona». Un juego tan abstracto, que genera un tipo de conocimiento tan difícilmente instrumentalizable, necesariamente plantea una contradicción entre la voluntad política de imponerse a otros y el placer personal de una vida interesante. Hay que tener algo de anarquista para poder incorporar el Go a tu vida. Y si te gusta porque has hecho del deseo de aprender el motor de tus actos, es más que probable que además tengas mucho de minimalista y no te interese demasiado disputar bienes o riquezas a nadie.
Por cierto, que a ese placer en el aprendizaje y el descubrimiento en serie es a lo que Desmond Morris llamaba felicidad.


Gracias a Servando por la referencia a este texto.

Links a reglas y como jugar el GO:

http://www.youtube.com/watch?v=OLnQE_DBJ-Y

http://gobase.org/studying/rules/?id=11&ln=es

http://www.ludoteka.com/juego-go.html

http://es.wikibooks.org/wiki/Manual_de_Go/Estrategia/Reglas

http://es.wikipedia.org/wiki/Go

http://juegosdetablero.tripod.com/instruccion.html

http://www.youtube.com/watch?v=ZFOFwFatJRA


Link a sitio de GO online (totalmente gratis): 

http://www.playok.com/es/go/

Nombre de la aplicación juego para android:

GOdroid