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jueves, 26 de noviembre de 2015

EE.UU y Francia inauguran la Era de la Guerra Perpetua

Al escuchar como se le quiebra la voz a Mitoa al hablar sobre sus preocupaciones acerca del futuro de su hijo, casi me hace llorar también. Comparto su preocupación. Percibo cansado, estresado y abrumado a Mitoa en este audio...lo entiendo bien. Estar informado y no cerrar los ojos...tiene su precio.
Koan

lunes, 13 de octubre de 2014

Los Rothschild y las acciones de la bolsa tras Waterloo

Los Rothschild, película alemana de Erich Waschneck (1940), es una de las producciones de la UFA más conocidas de aquélla época por la actualidad de la temática.

La película surgió de una idea de Mirko Jelusich sobre el ascenso de la familia Rothschild. Es fiel a la historia, pero simultáneamente, y ante los paralelismos históricos, pretendía fomentar entre la población el conocimiento de las trapacerías que la alta finanza internacional llevaba y lleva a cabo a costa de las naciones.

Junto a la obra de Veit Harían Jud Süss (El judío Süss) y el documental de Fritz Hippler Der ewige Jude (El judío eterno), es la tercera y última de aquella época que trata la cuestión.

Al igual que en Jud Süss, la película concluye con un texto escrito pensado para la audiencia alemana de 1940. El mismo explica que los descendientes se encontraban en ese momento como refugiados lejos de Europa.

Una película histórica cuyo argumento versa sobre la prosperidad y la fortuna de la familia Rothschild. Tras Waterloo fundaron el banco central de Inglaterra, y nunca pararon de crear bancos centrales: FED, BCE, BPI... Hoy en día esclavizan al resto de pueblos mediante la usura.

La inevitabilidad de una revolución

viernes, 26 de septiembre de 2014

Cada día más cerca el punto de inflexión...

turningpoint_web

Los indicios cada vez son más claros: el mundo se acerca, inexorablemente, a un punto de inflexión histórico, a una auténtica transición de fase.

Y todo apunta a que, al menos en el caso de la economía, esa transformación puede resultar traumática.
Todos los ingredientes para un colapso económico
Ya lo advertíamos en un anterior artículo, titulado La Manipulación que viene: va a producirse una escenificación generalizada de presunta mejora económica, con el fin de apaciguar los ánimos de la población y ganar tiempo.
En España ya la estamos viendo: los órganos de propaganda ya trabajan a toda máquina para vendernos esa supuesta salida del túnel.
rajoy impuestos 2015 vanguardia
Pero más allá de las promesas gubernamentales en forma de rebaja de impuestos de cara al próximo año, (que quizás saben que no tendrán que cumplir por culpa de algun “evento impredecible”) y más allá de los datos macroeconómicos que inundan las tertulias televisivas a modo de entretenimiento, la verdad parece ser muy diferente a la que nos transmiten los medios de comunicación y esa suerte de modernos bufones de la corte que son los economistas de plató.
liebana 5
Y es que por lo visto, ninguno de los vicios que generaron la crisis económica de 2008 ha sido debidamente solucionado.
Más bien al contrario: han empeorado y mucho.
Tal y como bien indica el blog The Economic Collapse:
“Nunca antes en la historia del mundo ha existido un exceso de deuda como el actual”
“Según el Banco de Pagos Internacionales (BIS: Bank for International Settlements) la cantidad total de deuda en el mundo ha aumentado en más del 40% desde 2007, hasta alcanzar los 100 billones de dólares. Eso se debe al endeudamiento de los gobiernos que tratan de sacar a sus economías de la recesión y al endeudamiento de las empresas, que aprovecharon las bajas tasas de interés”
“El aumento de la deuda tal y como lo mide el Banco de Pagos Internacionales en su informe trimestral, representa casi el doble del producto interior bruto de los Estados Unidos”
captura bloomberg global debt
Aquí tenemos un ejemplo claro y contundente del desastre al que nos enfrentamos.
Y lo que diga el Banco de Pagos Internacionales, el catalogado como banco central de los bancos centrales, va a misa.
Al fin y al cabo, es el organismo que ocupa la cúspide del corrupto sistema financiero mundial.
Dicho en otras palabras: ellos son los que han montado esta crisis y por lo tanto, saben muy bien de lo que hablan.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Conociendo los inventos ideológicos del capital...La escuela marginalista

Finanzas éticas y comunitarias

Nuevos Paradigmas Económicos vs. Nuevo Orden Mundial

Por José Luis Gutiérrez Lozano
Noticias y rumores que se filtran a través de publicaciones electrónicas alternativas vetados por los medios de comunicación que controla la banca, han estado anunciando desde hace varias semanas el inevitable fin del reinado del dólar en la economía mundial. Desde allí reportaron que el dólar pronto sucumbiría y que los vientos que animan la economía global cambiarían radicalmente. Jim Willie, editor de “The Hat Trick Letter”, y Greg Hunter, de “USAWatchdog.com”, han afirmado en estas publicaciones que consultan los operadores financieros de Wall Street a escondidas, que los Estados Unidos se verían más beneficiados que perjudicados por la debacle del dólar.
Aparentemente el fatídico desenlace ya ha tenido lugar. El pasado 27 de agosto pasará a la historia como la fecha en que el dólar perdió la hegemonía en las transacciones de gas y petróleo a nivel mundial. Según la fuente mediática rusa de negocios “Kommersant”, la empresa Gazprom ha realizado su primera venta de petróleo en una divisa distinta al dólar y, con ello ha comenzado el comercio global de gas y petróleo tanto con rublos como con yuanes, divisas rusa y china, respectivamente.
Durante la semana que inicia y el resto del mes de septiembre varios países más darán la espalda definitivamente al dólar, cosa que aún a Estados Unidos le convendría, al utilizar las monedas de grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), para llevar a cabo sus transacciones internacionales, y dejar de sostener, a costa de la economía estadounidense, un dólar en franco deterioro. Con el fin de la era del dólar se consolida el fin del sistema capitalista como se ha conocido hasta ahora. Sin embargo con este cambio, entra en funcionamiento el plan urdido por los dueños del dinero mundial de consolidar el Nuevo Orden Mundial (NWO por sus siglas en inglés) con el cual el sistema de divisas hegemónico sólo cambiará de nombres y entrarán en juego otros intereses de control de la economía global con una nueva fase del capitalismo depredador. El mundo cambiará de infierno pero seguirá el mismo diablo.
Con el modelo neoliberal, actualmente preponderante, el capitalismo se ha convertido en el mecanismo mediante el cual unos cuantos –cada vez menos- se apropian de la riqueza del mundo. La mayoría de la población mundial se ha tornado espectadora de este drama socioeconómico a nivel planetario, en el que se le distrae con los juegos de poder entre los políticos que administran y legislan a favor de los consorcios monopólicos.
A pesar de cambiar el eje para sus operaciones monetarias, el modelo neoliberal se fortalece, demostrando ser capaz de reinventarse agudizando la depredación de los recursos naturales y del trabajo humano. El nuevo orden mundial, ha convertido en secuaces de sus intereses a gobernantes que impulsan y festejan como única opción para el aprovechamiento de los recursos naturales, su explotación por parte de las grandes corporaciones globales. La solución al deterioro constante del bienestar, la libertad y la sustentabilidad del mundo, por tal motivo, no corresponde ya sólo a los gobiernos.
Con la muerte del dólar, cobra nuevo ímpetu el debate de la sociedad civil sobre el tema del desarrollo de alternativas. Durante los días 18 y 19 de septiembre del presente, se llevará a cabo un nuevo encuentro global para la discusión y análisis sobre el tema de “nuevas economías”, el II Seminario Internacional sobre Bienes Comunes, con el enfoque de cómo aprovechar para un beneficio más extendido la riqueza que se genera con los bienes comunes.
Este encuentro, co-organizado por la Universidad del Pacifico, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, el Instituto Bartolomé de las Casas y el Programa Programa Internacional sobre Democracia, Sociedad y Nuevas Economías de la Universidad de Buenos Aires, se llevará a cabo en Lima.
Es secuencia de una ya muy completa serie de encuentros previos en los que se han puesto a discusión los conceptos de “economía del bien común”, “economía civil”, “economía de comunión”, “economía distributiva”, “economía solidaria”, etc., propuestas de conceptualización del paradigma económico y alternativas al actual capitalismo concentrador de la riqueza. La teoría de los “bienes comunes” ha cobrado relevancia con el trabajo de la Dra. Elinor Ostrom, que obtuvo el Premio Nobel de Economía en 2011.
Desde el punto de vista conceptual, según la Dra. Ostrom, los “bienes comunes” se definen como todos aquellos bienes que presentan tres características básicamente:

  • se usan colectivamente, pudiendo llegar a ser utilizados por todos
  • no pueden ser gestionados por criterios de racionalidad individual
  • no pueden ser propiedad privada.
Los bienes comunes y su gestión se relacionan con las políticas públicas, la construcción de democracia en los países y dentro de ellos, el desarrollo local, como también temas globales y de integración. Implican la interacción entre actores del mercado, estado y sociedad civil.
El economista italiano Stefano Zamagni, plantea la diferencia entre bienes públicos y bienes comunes señalando que un “bien público” sólo puede ser ofrecido el Estado y no tiene rival en el consumo; el acceso a éste está asegurado a todos, y el disfrute por parte de un individuo es independiente de los demás. En cambio, un “bien común”, no es exclusivo de un solo proveedor. El beneficio que cada persona obtiene del bien común debe materializarse junto al de los demás, no en contra ni prescindiendo de los otros. Tal es el caso de la energía, las telecomunicaciones o el agua.
Encontrar la solución a cómo recuperar el beneficio de los bienes comunes para todos, sin privatizarlos es un tema de crucial importancia en estos días. Invito a los lectores de esta columna a participar en este encuentro, accediendo a la página  

www.bienescomunes2014.com.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Teorías del valor: austriacos vs marxistas (1)

En esta nota presento la primera parte de un escrito que preparé para la intervención de apertura en el debate sobre teoría del valor con Juan Carlos Cachanosky (ver aquí), quien adscribe a la corriente de economistas conocida como “austriaca”, esto es, ubicada en la tradición de Menger, Böhm Bawerk, Wieser, von Mises y Hayek.
Debido a las limitaciones de tiempo, en mi intervención sólo utilicé una parte del texto que había preparado. Aquí lo presento de forma completa, pero además agregué pasajes en respuesta a objeciones y críticas que realizó JCC en el debate, así como también respondo (en la segunda parte de esta nota) a una crítica por escrito que puede consultarse en


La relevancia del debate justifica que le dediquemos tiempo y espacio (de ahí que voy a publicar el escrito en varias partes, para que la gente tenga tiempo de evaluar a fondo los argumentos). Como es conocido, la teoría del valor trabajo de Marx es la base de su explicación del origen del plusvalor. De manera que sustenta la crítica del modo de producción capitalista. La teoría del valor utilidad, por el contrario, niega que el capitalismo sea un modo de producción basado en la explotación, y se presenta como una alternativa radical a la teoría de Marx. Dado además que las dos teorías postulan una fuente del valor autónoma –trabajo o utilidad- ambas evitan incurrir en un razonamiento circular; lo cual nos lleva de manera directa a las cuestiones teóricas fundamentales. Aclaro que hay razonamiento circular cuando se afirma, por ejemplo, que el valor del bien X está dado por el valor del trabajo empleado en producir X, ya que aquí la explicación sólo remite del valor de X al valor del trabajo empleado en X.

A fin de introducir las cuestiones en discusión, comienzo destacando los muy diferentes enfoques y explicaciones del movimiento tendencial de los precios que se desprenden de ambas teorías.

La teoría austriaca del valor utilidad

Una ventaja que tiene el polemizar con los economistas austriacos es que éstos, a diferencia de los neoclásicos modernos, sostienen que es necesaria una teoría del valor, y que además, las cuestiones fundamentales no se resuelven apelando a formulismos matemáticos, como se estila en los manuales de microeconomía usuales. Por eso, la polémica gira en torno a los principios conceptuales, a los fundamentos.

La idea primordial de los austriacos es que el valor deriva de la utilidad que el consumidor asigna al bien que compra. Por eso, el énfasis está puesto en la relación del individuo con sus necesidades y el bien. “El valor de los bienes se fundamenta en la relación de los bienes con nuestras necesidades, no en los bienes mismos”, escribe Menger (p. 108). En consecuencia, el valor “es la significación que unos bienes concretos o cantidades parciales de bienes adquieren para nosotros, cuando somos conscientes de que dependemos de ellos para la satisfacción de nuestras necesidades” (pp. 102-3). La valuación que realiza el consumidor consiste en preferir un incremento particular de una cosa sobre incrementos de cosas alternativas (una forma de evitar la objeción conocida como “la paradoja del diamante y el agua”, ver más abajo). El individuo establece una escala o ranking de preferencias, y los precios constituyen el reflejo de esa escala.

Por lo tanto, y siempre según los austriacos, el valor no se produce ni puede producirse. De ahí que rechacen la tesis de que el capital genere valor y que el interés se explique por la productividad marginal del capital; o que el salario sea igual a la productividad marginal del trabajo. Como explica Böhm Bawerk, la producción sólo genera bienes que tienen valor a partir de la valorización que hacen de ellos los consumidores. De aquí también que el valor de los medios de producción se establezca por imputación “hacia arriba”, a partir del valor de los bienes finales, o de consumo. Por ejemplo, el precio de una herramienta que se utiliza para producir bauxita deriva de la utilidad del consumo del aluminio; utilidad que determina la utilidad de la alúmina y por lo tanto su precio; del que a su vez se deriva la utilidad y el precio de la bauxita; de la que a su vez se deriva la utilidad y el precio de la máquina que permite extraer la bauxita. Los austriacos sostienen que esto no tiene nada de artificioso, y que cualquiera puede deducir muy fácilmente la forma en que se determinan los precios. El valor, según esta óptica, siempre deriva de la significación que los consumidores finales dan a los bienes.

La teoría marxista del valor y dos tipos de precios

La teoría de Marx sostiene que el valor es generado por el trabajo humano; por eso tienen valor las mercancías que son reproducibles con trabajo humano. En el capítulo 1 de El Capital Marx define al valor como tiempo de trabajo socialmente necesario, objetivado, en la mercancía (ampliamos más adelante). Esta idea general, sin embargo, es presentada en dos instancias que se corresponden tanto a la concatenación lógica de los argumentos, como al desarrollo histórico. La primera, contenida en los primeros capítulos de El Capital, supone una sociedad de productores simples de mercancías, y la libre competencia. Esto significa que todavía no hay capital, trabajo asalariado ni plusvalía. Dado que la tesis central es que el trabajo es la única fuente de valor, se desprende muy fácilmente (una demostración rigurosa más adelante) que en una sociedad de productores simples de mercancías (esto es, con tasa de ganancia cero) los precios son, aproximadamente, directamente proporcionales a los tiempos de trabajo requeridos para su producción, dada una tecnología e intensidad promedio.

Naturalmente, la idea de que la única fuente del valor es el trabajo humano social es el basamento de todo el desarrollo teórico posterior de Marx. Es que admitida la tesis, deberá admitirse luego que la plusvalía es tiempo de trabajo no pagado. Por eso los economistas austriacos están obligados a criticar la teoría de Marx en este nivel. De manera que nos focalizaremos en este análisis de Marx, que a su vez contiene una crítica a cualquier intento de explicar el valor por la utilidad.

La segunda instancia de la presentación de Marx ocurre cuando tenemos en cuenta que en el modo de producción capitalista las mercancías no se intercambian como productos de productores simples, sino como productos de capitales que exigen participación en la masa global de plusvalía en proporción a su magnitud, aunque sus composiciones de valor (esto es, de capital constante y capital variable) sean distintas. Por lo tanto, las mercancías, en tanto productos del capital, se intercambian a precios que oscilan en torno a los precios de producción. Es que a través de los mecanismos competitivos surge una tasa media de ganancia que determina el recargo que el capitalista hace sobre los costos de producción (lo invertido en salarios y medios de producción). Es lo que en los libros de texto de economía aparece como el mark-up, del que nadie parece dar cuenta teórica. En la teoría de Marx ese mark-up está determinado por la ley del valor trabajo.

Vemos entonces que Marx sostiene que los precios en la sociedad capitalista no pueden ser proporcionales a los valores. Por eso distingue dos escenarios, uno que corresponde a una sociedad de productores simples de mercancías, otro configurado por la producción capitalista de mercancías. De manera explícita sostiene que los precios directamente proporcionales a los valores corresponden a “un estadio muy inferior al intercambio a precios de producción, para el cual es necesario determinado nivel de desarrollo capitalista” (p. 224, t. 3). Los precios de producción, en cambio, corresponden a un modo de producción capitalista. Entonces que el caso de la producción simple de las mercancías puede considerarse una variante del caso particular (composiciones orgánicas iguales en todas las ramas) de la explicación más compleja, referida a los precios de producción.

Críticas sin sustento