miércoles, 30 de mayo de 2012

Aunque en realidad no llegue a caerse España se cae...¿o el mundo está caído y no nos hemos dado o no nos queremos dar cuenta?

A más velocidad de lo que se pensaba, España se está cayendo. Los últimos informes del FMI, de la CE y de la OCDE lo atestiguan. La petición del Sr. Presidente del Gobierno el pasado día 21 solicitando la intervención del BCE a fin de ‘ayudar’ (no sabía que palabra poner) lo confirman. España se cae.
España arrastra lo que arrastra: una deuda total que no puede pagar y una estructura bancaria que parece un campo bombardeado. A eso añádase la situación presente: de nulo crecimiento.  Y el futuro a medio plazo pinta cero expectativas materializadas en poquísimos puntos de impulso. Si incorporamos las peticiones de ayuda más o menos explícitas que ya se están haciendo y la dependencia crónica que España arrastra, la conclusión a la que se llega es a la de que España ya no inspira confianza, lo que contribuye a su caída.
Y a nivel interno añadamos a todo lo anterior el que algunas partes de España no pueden sostenerse por si mismas, y que el sistema bancario español se enfrenta a probabilidades de imapagadosidad -¡por fin empieza a hablarse de eso!: el Instituto de Finanzas Internacionales- que pueden llegar a ser elevadísimas, que afectarían al ladrillo y a lo-que-no-es-ladrillo, y que se añadiría a la morosidad real y encubierta que ya tienen las entidades financieras españolas.
Lo que sale es algo de estabilidad muy incierta, un algo que cuenta con unas empresas muy endeudadas, muchas de ellas con una viabilidad difusa, y en donde habitan unas familias con rentas en descenso, alto nivel de deuda, y desempleo en aumento. Algo que por como está va a tener muy, pero que muy difícil el acceso al crédito.
España se cae: ya se está cayendo. ¿El botón de muestra?, la retahíla de auditorías que se van a realizar a las entidades financieras españolas, por empresas extranjeras, con la ¿supervisión? de entidades internacionales; auditorías a entidades ya auditadas. Puede que los MiB aún no se hayan puesto las gafas negras, pero todo esto suena a total intervención a fin de evitar la debacle.
Aunque en realidad no llegue a caerse España se cae, y parece que inevitablemente.
Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

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