sábado, 7 de abril de 2012

Por la Organización Anarquista

Yo lo llamaría un llamado y reflexión a todos los anarquistas y libertarios...
Koan

Reflexión de los compañeros de Anarquistas por la Liberación Social, presentado en un evento organizado por esta colectividad el 2 y 3 de marzo en Atenas, sobre la cuestión de la organización del movimiento anarquista en Grecia.
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La cuestión de la organización es una de las más importantes que han preocupado al movimiento anarquista, en la trayectoria del movimiento a lo largo de la historia. En esta trayectoria, se han desarrollado varias consideraciones y tendencias; algunas han dado prioridad a la necesidad de la creación de estructuras organizativas, mientras que otras, considerando que la misma organización es, por naturaleza, es contradictoria al concepto de libertad, han formado una corriente de ideas que se puede esquematizar en lo que hoy llamamos aformalismo. Tanto las tendencias organizativas como las anti-organizativas, históricamente han constituido unos de los componentes del movimiento y ninguna de ellas puede apropiarse de su legado, considerando que su consideración es la única correcta y refleja la anarquía diacrónicamente. Anarquistas, anarcosindicalistas, individualistas, plataformistas, libertarios, todos han dado luchas a lo largo de la historia y son juzgados en base a sus opciones y sus errores. Momentos de heroísmo y de sacrificio, de lucha y de creación, derrotas y muertos, existen en todas las tendencias. Sin embargo, creemos que las grandes o pequeñas “victorias” que se hayan conseguido, históricamente pueden y deben ser atribuidas a las tendencias organizativas. La opción por la organización, así como sus formas propuestas reflejan unas circunstancias y necesidades históricas, pero sobre todo y principalmente, unas opciones y posiciones políticas.
Como anarquistas concebimos el término política en su generalidad, como aquel proceso que arranca de la interpretación de lo existente y mueve las cosas hacia la realización de lo deseado, de una manera total y consciente. No le regalamos al Poder el término política. Como colectividad, aceptamos la necesidad de la lucha política y nos situamos entre las corrientes anarquistas históricas que consideran necesaria la existencia de organizaciones políticas centrales de los anarquistas. En este contexto, consideramos necesaria también la distinción entre la lucha política y la social. La lucha política es realizada por colectivos políticos con propuestas, está basada en acuerdos generales que determinan una cosmovisión concreta, y presupone, en principio, la aceptación de ciertas posiciones fundamentales, de cuya profundización y extensión surge la acción política y las luchas en el campo político central. Por otro lado, la lucha social es realizada por sujetos sociales y por sus agrupaciones, que habiendo aceptado los diferentes grados de comprensión y percepción de la realidad, la amplitud de las posiciones políticas y las variaciones de las necesidades y deseos de los sujetos, optan por la síntesis más amplia posible, en la dirección de la intervención y la gestión de lo existente. A partir de estas diferencias surge la distinción entre las estructuras sociales de lucha auto-organizadas y las organizaciones políticas, así como su autonomía parcial.
El espacio (movimiento) anarquista en Grecia está históricamente apartado de la tradición anarquista mundial. En realidad nace en los años ’70 – período de intensas luchas sociales y de compromiso (militancia) político. Por lo tanto, tuvo que descubrir, desde el principio, una teoría y unas formas de acción. Esto tuvo varias consecuencias, algunas positivas, otras negativas. Como positivas consideramos la inexistencia de unas “pesas históricas”, el hecho de que no sufrió las distorsiones del movimiento anarquista de la posguerra en los países desarrollados y no vio las formas de su organización históricas convirtiéndose vehículos pesados-“fantasmas” de un pasado glorioso, y, por supuesto, el hecho de que se vio forzado a adquirir experiencias y crear sus propias reservas particulares con sus propias luchas. En el lado negativo se pueden incluir sus errores, a menudo dolorosos, los puntos muertos a los que se ha conducido y de vez en cuando sus derrotas, resultado esperado de un espacio político que carecía de riqueza política y de experiencias históricas. Con respecto a las características del “espacio” anarquista, podríamos anotar las siguientes: el hecho de que es una formación interclasista con un carácter juvenil y estudiantil marcado, el picoteo ecléctico de teorías políticas diferentes y a menudo contradictorias que oscilan desde la autonomía hasta el izquierdismo, las teorías situacionistas y la guerrilla urbana, su estrecha relación con la anticultura, la predominancia de la negación a nivel cultural, el hecho de que recibe en su seno a izquierdistas y a otros luchadores, de vez en cuando “arrepentidos” (cada vez que sus colectivos se desmembraban a causa de sus contradicciones y la dura realidad política), «iconos» y símbolos que van desde Aris Velujiotis[1] hasta Sid Vicious.
Todo esto, en el contexto del rápido proceso de modernización burguesa y de la dominación ideológica del capitalismo post-industrial de las últimas décadas del siglo XX, ha hecho destacar el aformalismo como la forma dominante de existencia política del espacio anarquista. Por lo tanto, tenemos unas formas de organización aformalistas, en realidad elementales, que se caracterizan por su carácter ocasional, las propuestas difusas que dan pie a la expresión de muchas concepciones a veces borrosas y mutuamente contradictorias, las ideologizaciones unidimensionales y aisladas (que sustituían con su vehemencia a la falta de la globalidad y consistencia del discurso) y, por supuesto, y tal vez la característica más clara de todas, la sustitución de las relaciones políticas por relaciones sociales personales. Unas relaciones que, para ser honestos y justos, se reforzaron durante unas luchas duras, desiguales y a menudo perdidas, dadas por los anarquistas en los últimos años en Grecia. Todo esto en su totalidad, o sea el modelo aformalista, la incertidumbre política, la mediación en las relaciones sociales entre los sujetos políticos, y finalmente la formación de una comunidad combativa, constituyen lo que solemos llamar “espacio”.
Consideramos que la rebelión de diciembre de 2008 hizo destacar de la manera más obvia los límites de este modelo y ha puesto de manifiesto la existencia de una necesidad: que esta entidad latente que se vislumbra, se sofoca y se ahoga dentro del “espacio” anarquista, tome cuerpo, transformándose en un movimiento anarquista político real. La materia prima, o más bien algunos de sus ingredientes, parece que ya existen: la entrada masiva de nuevos compañeros en el movimiento, la aceptación por parte de una gran parte de anarquistas de la necesidad de participación en las luchas sociales, la quiebra, ya visible hasta a los más ingenuos, de los modelos que proponen la Izquierda o el liberalismo, la crisis generalizada (económica, institucional, política, social e incluso moral) que está experimentando la sociedad griega, la existencia de un gran número ya de compañeros y compañeras con experiencia y participación en las luchas. Sin embargo, si queremos que el “espacio” anarquista se transforme en un movimiento político real, debemos identificar y superar los obstáculos que ha levantado el hasta ahora vigente modelo aformalista, quedándonos a la vez de las ventajas que este pueda tener. Es algo que tiene que ser aclarado, ya que de ninguna manera queremos desprestigiar la totalidad de nuestra presencia hasta hoy.
Partiendo de esto nos conducimos a la esencia del problema: la falta de estructuras y procesos. Y debido a que no existen estructuras, no existe la posibilidad de llevar a cabo formaciones producidas en común que tengan una perspectiva. De este modo, no se puede realizar una verdadera deliberación política, cancelando de esta manera cualquier perspectiva de producción de un discurso completo que contenga propuestas y sus respectivas posiciones. El modelo existente descrito anteriormente promueve indirectamente una forma de individualización política, anulando cualquier proceso de colectivización. Esto tiene como consecuencia la existencia de un número desproporcionadamente grande de luchadores activos (proporcionalmente al tamaño del “espacio” y al número de los colectivos existentes), quienes se encuentran fuera de cualquier proceso colectivo, aunque sea poco evolucionado, y por lo tanto fuera de la toma de decisiones.
Al mismo tiempo, la falta de estructuras y procedimientos da paso a la sustitución de la deliberación política normalizada por los acuerdos (comunicación) entre los sujetos políticos, y por lo tanto, favorece la interacción de unas trayectorias en realidad individuales e históricas y a veces la aparición hasta de jerarquías informales. De esta manera se introducen en el contexto de la lucha muchos factores subjetivos, que pueden oscilar entre la tolerancia por amistad, hasta el rechazo por empatía. A su lado, pero no de menor importancia, se sitúa el refuerzo de los reflejos de la “costumbre”, en el marco de una percepción de tipo “nosotros, los anarquistas, siempre actuábamos así”, lo cual nos hace predecibles y, a veces pesados (lentos) e ineficaces. ¿Acaso hace falta decir cómo este hecho contrasta con el espíritu anarquista de la innovación, experimentación, cuestionamiento y de ruptura constante que distingue el anarquismo, y de hecho proponemos a los demás oprimidos con tanto énfasis, como una manera de luchar?

La última derrota del movimiento estudiantil en Chile, examinada desde una perspectiva materialista e histórica

 Excelente análisis. Un ejemplo inegable de lo que se conoce como "intervención política" y una denuncia tan necesaria como rara en nuestros días, donde se dice lo que se debería de gritar pero que el discurso del poder y sus diseñadas intervenciones, se esfuerzan por que la masa de esclavos no escuchen, ni conozcan. Muy recomendable escrito, de esos que no se andan con pelos en la lengua ni lamen patas.
Koan
Ad portas del comienzo de las clases en el país, y con ello seguramente de la reactivación de las protestas estudiantiles, se hace necesario profundizar las críticas respecto a la forma y contenido que las han caracterizado a lo largo de los años y que lo siguen haciendo. Reconociendo -como este lúcido texto lo hace- las potencialidades de estas experiencias, no se puede dejar de criticar aquellos aspectos centrales que no permiten un avance significativo, en términos revolucionarios, de las mismas. Y estas trabas, que posee el mismo movimiento en desarrollo y que son potenciadas por sus burocracias, corresponden esencialmente al encuadramiento tras reivindicaciones que, si bien son expresión de necesidades reales, se revisten de mistificaciones ideológicas tales como la “educación pública” o la “educación como motor del progreso social”. Y en ese sentido, este documento (basado en el curso de las movilizaciones estudiantiles del 2005) constituye un aporte clarificador y su vigencia, obviamente, no se ha perdido en estos últimos años. Quizás hoy, todavía, no podemos hablar de derrota, pero si bien el contexto es distinto, aún los límites de estas luchas siguen siendo similares. Es por ello que retomar y explicitar estas críticas, dándoles sentido real en la práctica, se torna urgente. Eso, si no deseamos trasformar las recientes experiencias en meras anécdotas, recuperadas una vez más por la dinámica del capital para su continua reproducción y, por lo tanto, el reforzamiento de nuestras miserias (Metiendo Ruido).
toma x 300x174 La última derrota del movimiento estudiantil, examinada desde una perspectiva materialista e histórica (2005)
La última derrota del movimiento estudiantil, examinada desde una perspectiva materialista e histórica
“Cuando el socialismo burgués exhorta al proletariado a hacer realidad sus sistemas y entrar en la nueva Jerusalén, todo cuanto reclama es, en el fondo, que se detenga en la sociedad actual, pero despojándose de las ideas hostiles que abriga respecto a ella”
Marx & Engels, Manifiesto del Partido Comunista, 1847.
De todo lo que se ha escrito sobre las recientes agitaciones estudiantiles, sólo unos pocos grupos han abordado el tema con una intención realmente crítica. Y aunque sus análisis contienen algunos aciertos, éstos sólo se quedan en aspectos parciales de la última movilización. Los estudiantes trotskistas de LAC, por ejemplo, han ofrecido una visión acertada sobre el papel reaccionario de las burocracias estudiantiles, y además tienen el mérito de atreverse a llamar “derrota” al resultado de la última oleada de agitación; mientras que un desconocido grupo llamado Precariado Rebelde tuvo la lucidez de invocar “una concepción que tienda a articular la problemática particular de la educación con el carácter pauperizador del capitalismo en su totalidad” . Pero lo que debe importarnos no son tanto estas críticas fortuitas, sino la falta de crítica en torno a los temas de fondo, ahí donde todo el mundo parece estar de acuerdo en que la universidad debe ser “reformada”, “devuelta al estado”, “pública”, etc. Estas mistificaciones básicas, compartidas por liberales, progresistas y ultra-izquierdistas, expresan el sentir común de todos esos estudiantes que una vez más se dejaron movilizar por las burocracias tras unos objetivos que apenas entendían, y que con la misma facilidad se dejarán desmovilizar en pos del regreso a la normalidad. Ese trasfondo ideológico común compartido por burócratas, estudiantes e izquierdistas es la creencia ingenua, muy pequeño-burguesa, de que la universidad es un patrimonio de los explotados, un bien que les fue injustamente arrebatado para entregárselo al “neoliberalismo”.
Esta creencia no es un simple dato periférico en el sentido común de las masas y de las minorías militantes: es el centro de su pensamiento y de su acción, y es lo que determina sus objetivos políticos, concientes o no. Es lo que ha llevado a los trotskistas a reivindicar una “reforma universitaria II” y a los precarios a hablar de “nuestra universidad”, ese “espacio común” donde burócratas, autoridades políticas y estudiantes deben identificarse “en un mismo recorrido”, mientras el apoyo ciudadano a estas ficciones no para de crecer. Obviamente, estas aspiraciones reformistas encierran genuinos deseos humanos de transformar la realidad, de vivir con dignidad y del modo más libre posible, de realizarse socialmente. Esos deseos, esa voluntad de vivir de un modo humano, es la base de lo que nosotros llamamos comunismo. Pero al expresarse políticamente, esa voluntad debe saber crear su propio lenguaje y su propia práctica, contrarios al mundo de la cuantificación mercantil y de la democracia de clases. Pensamos que hasta ahora eso no ha ocurrido, y que por el contrario, los deseos de transformación en la universidad han sido conducidos por los defensores de la estabilidad capitalista, poniendo a estudiantes, padres y maestros en contra de sus propios intereses como clase sometida a los arbitrios de la economía. Naturalmente, esta alienación política ha estado llena de fisuras en lo práctico y en el campo de las ideas, fisuras por donde ha brotado la radicalidad que anuncia un rechazo generalizado a la enajenación. Reconocemos esos brotes de negatividad radical, pero sobre todo nos interesa criticar la tendencia dominante hacia la pasividad organizada, la ingenuidad política y la sumisión conformista al mercado.
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“Cuando el socialismo burgués exhorta al proletariado a hacer realidad sus sistemas y entrar en la nueva Jerusalén, todo cuanto reclama es, en el fondo, que se detenga en la sociedad actual, pero despojándose de las ideas hostiles que abriga respecto a ella” Marx & Engels, Manifiesto del Partido Comunista, 1847.


Una más de "la ayuda a un pueblo" o el IntervenSionismo descarado


EEUU y monarquías del Golfo crean fondo de financiación de grupos opositores armados en Siria

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, aseguró este domingo que entregará millones de dólares y equipos de comunicación a grupos armados opositores en Siria para ayudarlos a organizarse contra del Gobierno.
Al término de la II Conferencia de los “Amigos de Siria” que se celebró en Estambul, Turquía, Clinton señaló que junto a Arabia Saudita y otras naciones del Golfo Pérsico buscan crear un fondo millonario para pagar los salarios de los armados y a los soldados que quieran unirse a la oposición siria.
Los participantes del encuentro afirman que con la oferta salarial lograrán que los soldados deserten y participen en los planes para derrocar el Gobierno del presidente Bashar Al Assad. (money is money)

Por su parte el ministro de Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, advirtió que el grupo ¿¿“Amigos de Siria”?? y las Naciones Unidas (ONU) utilizarán “todas las alternativas ¿¿para ayudar”?? a los grupos opositores armados sirios. (es decir, ayudarlos a asesinar a la población civil)
Davutoglu afirmó que la “ayuda” será coordinada por los “Amigos de Siria” conjuntamente con las Naciones Unidas y “emplearemos todas las vías posibles para enviarla” (de preferencia las que tengan que ver con muchos muertos en el transcurso). Destacó que reconocieron al opositor Consejo Nacional Sirio (CNS) como “representante de todos los sirios” (como siempre han reconocido al grupo paramilitar o terrorista en turno, que sirve a sus intereses).
El anuncio de financiación de grupos armados se da en el marco de la denuncia del embajador de Siria ante las Naciones Unidas, Bashar Jaafari, quien precisó que 6.143 personas han muerto en la nación a manos de grupos armados opositores, que desde marzo de 2011 iniciaron acciones contra el Gobierno.
En una carta enviada al secretario general del organismo, Ban Ki-moon, y al actual presidente del Consejo de Seguridad, Mark Lyall Grant, el diplomático detalló que hasta el 15 de marzo de este año los grupos opositores armados han asesinado a 3.211 civiles, entre ellos 204 mujeres y 156 niños, 478 policías y 2.088 militares miembros de las fuerzas de seguridad.
EFE / AP / Telesur

(Nada más por mencionar: en México van más de 60.000 mil muertos y contando por la disque guerra contra el narco, y de estos, muy pocos son narcos o fuerzas armadas...entonces, ¿la guerra es contra quién?)

Se trata de no tener complejos...

El Gobierno Español impulsa la reforma para equiparar el vandalismo con el terrorismo



Los ministerios de Interior y Justicia impulsan conjuntamente una reforma legal para que el castigo a los que participan en actos vandálicos sea equiparado al terrorismo, lo que supondrá elevar las penas mínimas de cárcel a dos años, pudiendo los jueces decretar la prisión provisional cuando lo crean conveniente.
Según ha confirmado al diario ‘La Vanguardia’ el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, la principal medida consistirá en que los desmanes de los antisistema empiecen a recibir el tratamiento penal que durante años se ha otorgado al terrorismo callejero de la “kale borroka”.
Los dos ministerios llevan trabajando desde hace más de un mes en una reforma del Código Penal para que las fuerzas de seguridad puedan contar con instrumentos jurídicos “más eficaces” en la lucha contra la guerrilla urbana o en fenómenos como la multirreincidencia.
Fernández Díaz ha indicado que “no se trata de legislar a golpe de ocasión, sino de equipararnos a la legislación de países como Francia o el Reino Unido, que no tienen complejos en preservar la paz pública desde su tradición democrática”.
Para el ministro, “los antisistema actúan con una agresividad planificada, con provocación, con orgullo de la transgresión, impunidad, anonimato y con mucha habilidad para después hacerse las víctimas. Todo eso es lo que ha provocado la mal entendida cultura de la permisividad y tolerancia”.
Según los últimos datos de los servicios policiales de Información, el número estable de personas de este movimiento en Barcelona ha pasado de 400 a más de 2000 en un solo año, destacando el elevado número de jóvenes extranjeros.
Fernández Díaz cree que Barcelona “no se puede convertir en la capital antisistema de Europa” y advierte que trabajará para “que no lo sea”.
El proyecto de cambio del Código Penal deberá estar listo y aprobado por el Consejo de Ministros antes del verano para poder dotar de un mayor respaldo en su trabajo a agentes policiales, jueces y fiscales.
Fuente: El Mundo

Significado de Cinísmo...

 Las cosas por su nombre: ¡Están bien pinche locos!
Koan

“Nuevos cálculos revelan una caída de la pobreza extrema entre 2005 y 2010″: Banco Mundial

Un reciente informe del Banco Mundial presenta con orgullo la reducción global de la pobreza extrema; algunos titulares que recorrieron la prensa internacional fueron: “La pobreza extrema cae a pesar de la recesión global” (New York Times) y “Por primera vez en la historia, la cantidad de gente pobre disminuye por doquier” (The Economist).

El optimismo de estos titulares es un respiro ante la avalancha de malas noticias que colman la prensa desde 2008 cuando Estados Unidos enfrentó la crisis de las hipotecas subprime; expresión que resumía el colapso del sistema de créditos levantado sobre préstamos de alto riesgo de impago.
“Nuevos cálculos revelan una caída de la pobreza extrema entre 2005 y 2010″ es el título del informe de seis páginas celebrado por los analistas económicos; sin embargo, el texto se refiere solamente a “cálculos preliminares” para 2010; así lo recuerdan los investigadores Robin Broad y John Cavanagh, autores del artículo “¿Qué nos dicen realmente las estadísticas del Banco Mundial sobre la pobreza?”.
Los datos reales utilizados van de 1981 a 2008 (justo el año de la explosión de la burbuja inmobiliaria); este corte de la muestra de investigación es capital, subrayan Broad y Carvanagh, ya que los resultados “no pueden decir nada del impacto de una recesión que comenzó en EEUU a finales de ese mismo año”.
Desde luego que hubo una reducción de la pobreza extrema, lo errado es calificar este resultado como una tendencia global. La clave, dicen Broad y Carvanagh, está en China, donde la indigencia se redujo en 662 millones de personas. Mientras tanto, en el resto del mundo, la pobreza extrema alcanzó a 13 millones de personas.
En definitiva, entre 1981 y 2008, 1.100 millones de personas vivían con menos de 1,25 dólares al día. Teniendo en cuenta la distinción entre los avances del país asiático y los retrocesos fuera de sus fronteras, los autores estadounidenses recomiendan en su artículo, no sin ironía, un sumario tentativo para las páginas de economía: “La pobreza bajó en China durante las últimas tres décadas (…) mientras aumentó en el resto del mundo”.
Otra arista que merece atención es el concepto de pobreza extrema y su vínculo con los habitantes de zonas rurales. Sí, en efecto, en esas áreas los trabajadores perciben menos de 1,25 dólares al día, pero “muchos consumen gran parte de lo que producen. También muchos viven en casas construidas por ellos mismos y dependen de medicinas tradicionales”.
En contrapartida, “millones de personas han sido expulsadas de sus tierras hacia suburbios urbanos pobres donde viven en la miseria aunque reciban varios dólares diarios”. La aclaración es necesaria: pobreza extrema y calidad de vida no son sinónimos y esta diferencia también es pasada por alto en el informe del Banco Mundial.

Auge del neoliberalismo y su correlato en la pobreza extrema

Entre 1981 y 2005 no solamente aumentó la pobreza fuera de China, sino que se consolidaron las políticas económicas que tienen como bandera: proteger a las corporaciones y favorecer la “libre” actuación del mercado.
En 2008, la situación cambia para los empobrecidos países del sur (foco de la pobreza extrema global): el incremento de los precios de la materia prima y de los productos básicos deja una balanza comercial positiva para los gobiernos y las míticas deudas contraídas con el Fondo Monetario Internacional y el propio Banco Mundial se cancelan.
Pagar las deudas fue más que un logro económico; también significó poner punto y final a las políticas económicas que condicionaban los “rescates” de las instituciones financieras internacionales. Si a partir de 2005 disminuye la pobreza extrema fuera de China es, precisamente, porque los pueblos del sur ponen un alto a las “recomendaciones” del Banco Mundial.
AVN

Nuevos incidentes en Grecia por el suicidio del jubilado desesperado Dimitris Christoulas

Tengo mis serias dudas respecto a si el suicidarse es un inteligente acto político; bueno, creo que no, pero ¿será efectivo?...¿le importará al poder opresor?
Koan

El centro de Atenas ha sido escenario por segunda noche consecutiva de incidentes en una nueva manifestación de repudio por el suicidio del jubilado Dimitris Christoulas, el miércoles, agobiado por los problemas económicos.
Varios centenares de personas se manifestaron este jueves en la plaza Syntagma de Atenas en memoria del farmacéutico, que el miércoles se pegó un tiro en la cabeza en el mismo lugar que es un símbolo de las protestas contra los drásticos recortes sociales del Gobierno griego.
Los manifestantes empezaron a acudir a la plaza situada frente al Parlamento griego poco después de las seis de la tarde y cortaron el tráfico de la avenida Amalías, frente a la sede de la Cámara.
Un importante contingente de policías antidisturbios impidió el acceso al Parlamento, mientras la estación de Metro de Syntagma permaneció cerrada al público desde mediada la tarde.
A primeras horas de la noche los agentes que custodiaban los alrededores del Parlamento comenzaron a desalojar a los manifestantes empleando gases lacrimógenos, a lo que un grupos de ellos reaccionó lanzando piedras.
Por su parte, la hija del farmacéutico jubilado, Emmi Christoulas, señaló en una carta que mandó a los medios griegos que el suicidio de su padre ha sido un acto político.
“La nota manuscrita de mi padre no deja margen para ideas erróneas. Durante toda su vida ha sido un militante de la izquierda, un visionario desinteresado”.
“El acto de su suicidio es un acto político consciente, coherente con lo que creyó e hizo durante toda su vida”, añadió Emmi.
EFE