miércoles, 15 de septiembre de 2010

Pan para hoy, hambre para mañana


(Texto extraído del periódico CRISI de Enric Duran)

Durante estos dos últimos años hemos podido observar la aparición de una enfermedad en el complejo sistema económico mundial. Hemos constatado que el sistema de distribución de alimentos no es viable para alimentarnos. Y no por falta de comida. Hace años que se sabe que la producción de alimentos a nivel mundial es superior a lo que se consume, o a lo que se consumiría si llegara a las bocas a las que tendría que llegar. El motivo es más bien el comportamiento psicópata de las corporaciones alimentarias. En el documental "La corporación", que se puede bajar de Internet, se establece un paralelismo entre el comportamiento de las corporaciones y el diagnóstico de un paciente psicópata, y encajan a la perfección. Estas macroempresas toman decisiones que provocan grandes consecuencias a nivel mundial, ingresos astronómicos para ellas y sus accionistas, pero también efectos colaterales de los que no se hacen responsables.
La crisis alimentaria de estos últimos años ha sido posible debido a la pérdida progresiva de soberanía alimentaria (ver su definición en el cuadro adjunto) de los pueblos. Como explica la Red de Consumo Solidario, la soberanía alimentaria es un derecho humano fundamental, a pesar de lo cual se ve cuestionado cada día: no sólo siguen amenazados por la hambruna crónica 852 millones de personas en el mundo, sino que los mecanismos económicos y las consecuencias sociales de la globalización están poniendo en peligro la independencia alimentaria de la mayoría de países del planeta.
En un artículo de la Organización Vía Campesina, que reúne a organizaciones campesinas en lucha de todo el mundo, se explica claramente por qué los países más empobrecidos han ido perdiendo la capacidad de alimentar a su población con las cosechas propias: "algunos analistas han estado culpando exclusivamente a los agrocombustibles, a la creciente demanda mundial o al calentamiento global de la actual crisis alimentaria. Pero, en realidad, esta crisis también es el resultado de muchos años de políticas destructivas que van socavando las producciones nacionales de alimentos, obligando a los campesinos/as a producir cultivos comerciales para compañías transnacionales (CTN) y a comprar sus alimentos a las mismas multinacionales (o a otras) en el mercado mundial.
En los últimos 20-30 años el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), y posteriormente la Organización Mundial del Comercio (OMC), han forzado a los países a disminuir su inversión en la producción alimentaria y su apoyo a los campesinos y labradores o pequeños agricultores, que son claves en la producción alimentaria." [3]
Podríamos pensar que esta crisis alimentaria sólo afecta a los países empobrecidos. Hay quien no lo cree así. A nuestro alrededor se han ido implantando las grandes superficies y han ido cerrando los pequeños y medianos negocios de alimentación. Estas grandes superficies tienen cada día más poder, y poco a poco van eliminando la competencia. En el "Informe Sanuy, Defensa del pequeño comercio y crítica de ‘la Caixa’" (ed. La Campana, 2005), Fransesc Sanuy nos explica detalladamente cómo se las apañan estas empresas para implantarse en el territorio, consiguiendo condiciones favorables en sus relaciones con las entidades financieras y con los ayuntamientos para pagar pocos impuestos por la actividad económica... y también los peligros que pueden comportar. Este modelo es muy similar al supermercadismo francés. El economista francés Christian Jacquiau ha estudiado el impacto de la implantación de estas grandes superficies. Nos lo explica en una entrevista realizada por Illacrua, cuyo enlace podréis encontrar en el blog http://supermercatsnogracies.wordpress.com
La campaña “Supermercats no gràcies”, en la cual participan la Red de Consumo Solidario, Veterinarios Sin Fronteras, Entrepobles, EdPac, Ingenieros Sin Fronteras, Observatorio de la Deuda en la Globalización, Campaña Ropa Limpia y otros colectivos y personas de Catalunya, es una campaña de alcance estatal que nace de la observación y el análisis de este panorama. Hace una crítica bien estructurada de la situación y aporta posibles soluciones para prevenir los efectos de la monopolización del sector alimentario en el Norte por parte de estas corporaciones. Apuesta también por la recuperación de la soberanía alimentaria de los pueblos, tanto en el Norte como en el Sur. Las dos gráficas nos dan una idea del poder de estas empresas.

Centrándonos en la subida de precios de los últimos tiempos, debemos aclarar antes de nada de qué tipo de subida estamos hablando. Hemos de diferenciar la subida de precios del alimento final (el que paga el consumidor) de la subida en su fase inicial (la llamada materia prima alimentaria), y aquella que se da en una región concreta de la que se produce en el mercado internacional. En este caso nos estamos refiriendo al aumento en los precios a escala mundial de algunas materias primas alimentarias, que acaba repercutiendo en el precio final que pagan los consumidores. [1] Estos aumentos no repercuten en los sueldos de los trabajadores y trabajadoras del campo; digamos que se quedan por el camino.
El porqué de esta subida tiene varios orígenes: la liberalización del mercado mundial de alimentos básicos, la utilización de algunas de estas materias primas para la producción de biodiesel, y el modelo agrícola en sí mismo.
La tendencia al alza también es una reacción de largo plazo frente al ciclo descendiente de 1974 a 2001. Sin embargo, aumentos tan furiosos en pocos meses revelan una apuesta financiera. Entre marzo de 2007 y marzo de 2008 el trigo subió un 130%, la soja un 87%, el arroz un 74%, y el maíz un 53%, como consecuencia de un aumento de los capitales invertidos en los mercados agrícolas. Este volumen se quintuplicó en la Unión Europea y se multiplicó por siete en los Estados Unidos. Los fondos de inversión que escapan del dólar y de los inmuebles acechan ahora a los alimentos básicos del Tercer Mundo. [2]
Un ejemplo de esta situación es lo que sucedió en Méjico en enero de 2007. Méjico es la cuna del maíz. Podríamos contar centenares de variedades de esta especie vegetal, alimento básico de sus habitantes desde hace muchas generaciones. En el año 2007 se produjo una subida del precio, debida al aumento de la demanda de maíz americano para la producción de bioetanol. En aquel momento Méjico estaba importando de los EUA el 30% del maíz que consumía, concretamente maíz transgénico. El maíz para producir etanol entró en competencia con aquel exportado hacia Méjico.
La liberalización del mercado de alimentos básicos proporciona vía libre a la especulación con estas materias. Otro ejemplo es lo sucedido en Indonesia. Justamente durante la subida del precio de la soja en enero de 2008, la compañía PT Cargill Indonesia conservaba todavía 13000 toneladas de soja en sus almacenes de Surabaya, esperando que los precios llegaran a un récord. [1]
El modelo agrícola imperante, al que llamaremos agroindustrial a partir de ahora, se vende como un modelo eficiente de producción. Una evolución más de la agricultura en la línea de la revolución verde. Este precedente ha llegado a un máximo, y ha llevado a una dependencia muy grande del petróleo. Pero, ¿qué pasa cuando el petróleo deja de ser un recurso barato? Entonces, ¿es tan eficiente este tipo de agricultura? Los fertilizantes y parte de los agroquímicos utilizados en los cultivos, la maquinaria y los vehículos para sembrar, recoger, procesar, almacenar y transportar necesitan derivados del petróleo. Parte de la energía eléctrica requerida para extraer agua y regar los sembrados se genera a partir de derivados del petróleo. Los plásticos que cubren los invernaderos y las mangueras para regar los campos, los materiales para envasar y los transportes hacia los mercados requieren derivados del petróleo. Todos ellos son cada día más caros. Plásticos como el polipropileno cuestan hasta un 70 % más que en 2003, según datos extraídos de artículos del grupo Grain (www.grain.org).
Este modelo esconde otras injusticias además de las subidas de los precios. Ya hace años que ha transformado también el modelo alimentario en los países industrializados. Ha transformado la producción, orientándola hacia una agricultura y una ganadería industriales, que se caracterizan por explotar variedades híbridas muy productivas, pero de una calidad nutricional baja. Por otro lado, el tamaño de las explotaciones es mucho más grande que en el modelo tradicional, con mucha maquinaria dependiente de los combustibles fósiles, y con pocos trabajadores y trabajadoras.

En el caso de las explotaciones ganaderas de Europa, es necesario prestar atención a la alimentación del ganado mediante piensos. El pienso es un combinado de alimentos, uno de los cuales es la soja modificada genéticamente, importada en un tanto por ciento muy elevado de Argentina. Esta realidad se explica muy bien en el documental “Hambre de soja” (2007), que aborda las consecuencias de 10 años de cultivos de soja transgénica (por entonces de la multinacional Montsanto, de EUA) en Argentina. Consecuencias para el campo argentino que afectan a la calidad del suelo, las condiciones de los trabajadores, la propiedad de la tierra, la exportación, y también la pérdida de soberanía alimentaria del pueblo argentino.
Otro de los alimentos típicos utilizados en la elaboración de los piensos es el maíz o panizo. Este también es un organismo genéticamente modificado. Proviene de la importación, pero también se cultiva en los campos europeos: la zona con más cultivos de maíz transgénico se concentra en el campo aragonés y catalán. De hecho, han sido las pruebas piloto de toda Europa. ¿Lo sabías? Actualmente, el cultivo tradicional y ecológico de este producto ha sido casi aniquilado por las constantes contaminaciones. El documental "TranXgenia. La historia del gusano i el maíz" refleja con mucha precisión esta situación en nuestros lares, las contaminaciones de cultivos y la promoción de estas semillas por parte de las empresas comercializadoras. El dossier "la coexistencia imposible", editado por la Plataforma Transgènics Fora y Greenpeace, también describe y analiza este conflicto de manera muy rigurosa.

Las organizaciones de agricultores y las de la sociedad civil que analizan aspectos relacionados con la alimentación son plenamente conscientes de que los intereses de las grandes corporaciones de la alimentación están muy alejados de los intereses de la población. ¿Cuáles serían los intereses de la población en cuanto a la alimentación?: una alimentación sana y a un precio asequible y regular, unas condiciones laborales dignas para los trabajadores del campo, la conservación en buen estado de las buenas tierras de cultivo para alimentar a las generaciones venideras... ¿Y cuáles son los intereses de las grandes corporaciones? Ganar dinero a corto plazo, salvar el culo ante la caída de otros mercados, controlar estos recursos para tener poder a la hora de presionar a los estados...
Por este motivo, de una u otra manera, las citadas organizaciones intentan desmarcarse de los marcos de acción de estas corporaciones. ¿Qué significa desmarcarse? Significa no vender sus cosechas a tales transnacionales, intentar abastecer las necesidades alimentarias de su comunidad y depender el mínimo de los productos que distribuyen estas corporaciones. Significa apostar por un tipo de agricultura respetuosa con el entorno (agua, aire, suelo, biodiversidad agrícola i animal), una agricultura que dignifique a los trabajadores y trabajadoras del campo. En definitiva, desmarcarse del modelo agroindustrial significa no aceptar el pan para hoy, hambre para mañana.
Desde las organizaciones de la sociedad civil catalana, desmarcarse implica pues construir una crítica bien fundamentada de esta agricultura industrial, y poner en práctica alternativas. En Catalunya encontramos muchas iniciativas orientadas en esta línea: campesinos y campesinas que apuestan por una agricultura y una ganadería dignas para ellos, para la tierra, para los animales y para los consumidores, así como elaboradores de estos productos, y cooperativas, asociaciones y grupos de consumo local, ecológico, justo y transformador, que los distribuyen. Poco a poco, tales iniciativas van tejiendo la red agroecológica, en la que también participan organizaciones de concienciación y comercios familiares o cooperativas que también apuestan por este otro modelo.
Con todo lo que hemos expuesto, creemos que la solución no pasa por unas cuantas ayudas a los países con más dificultades, ni tampoco por que estos países produzcan más productos para la exportación para poder equilibrar la balanza comercial de los países. Creemos que pasa por coger el toro por los cuernos antes de que se nos tire encima. Comenzar a producir de otra manera, a distribuir de otra manera y a comprar de otra manera. Todos y todas, en nuestra medida, somos parte del problema y podemos ser parte de la solución. También podemos confiar en la capacidad de nuestros políticos, pero hay que ver cómo lo han enredado todo hasta el día de hoy. Quizás les habríamos de seguir un poco más la pista. ¿A quién benefician a largo plazo las leyes que elaboran? Ahora tendremos que estar pendientes de lo que hacen con la propuesta de ley presentada por Som lo que Sembrem, la Iniciativa Legislativa Popular “per una Catalunya lliure de transgènics”. Al tanto.
[1] Precios en aumento. Cuando los árboles no dejan ver el bosque. Por Ferran Garcia, Marta G. Ribera y Miquel Ortega (http://www.rebelion.org/docs/67082.pdf).
[2] La oportunidad del hambre. Katz, Rebelión, 25/07/2008 (
www.rebelion.org).
[3] Vía Campesina (
www.viacampesina.org). Mayo de 2008.

La crisis energética global, definitiva a causa del pico del petróleo.


(Texto extraído del periódico CRSIS de Enric Duran)

El declive de la producción es inminente y no hay sustituto para el uso del transporte



La importancia del petróleo

La cualidad del petróleo como combustible es enorme, por su facilidad de transporte y por ser líquido a temperatura ambiente y, sobretodo, por su gran densidad energética por volumen (una pequeña botella de 25 cl llena de petróleo contiene la energía necesaria para elevar un coche hasta lo alto de la Torre Eiffel). Es el combustible que más ha contribuido al desarrollo de la industria, y sirve como materia prima de todo tipo de plásticos, productos químicos y materiales de construcción. Representa un 40% de toda la energía primaria consumida en el mundo actualmente, y más del 90% del transporte mundial de todo tipo funciona a base de derivados del petróleo. Uno de los usos más importantes y menos conocidos del petróleo se da en la producción de alimentos. El petróleo posibilitó la mecanización de la agricultura, la extensión de los regadíos y la producción de fertilizantes y pesticidas, dando paso a la llamada Revolución Verde, que permitió multiplicar el rendimiento agrícola a corto plazo, aunque a costa de hacerlo dependiente de un recurso finito y de hipotecar las tierras a largo plazo.

Hubbert, descubridor del pico del petroleo

Fue el geofísico estadounidense Marion King Hubbert (1903 – 1989) quien acuñó el término “cenit del petróleo” (en inglés, peak oil ). En un famoso discurso pronunciado en marzo de 1956 en la convención anual del American Petroleum Institute, en San Antonio, Texas, Hubbert anunció que hasta 1970 la producción de petróleo de Estados Unidos seguiría creciendo hasta llegar a un punto máximo después del cual disminuiría sin remedio. En su momento, fue ridiculizado, pero los Estados Unidos alcanzaron su “pico” de su producción de petróleo, nunca más superada, precisamente en el año 1971.
La teoría del pico Hubbert establecía que, en toda área geográfica, desde un solo pozo de petróleo hasta el mundo en su totalidad, el perfil de la producción de petróleo sigue una forma de campana, la cual tiende a llegar al máximo, cuando se han extraido la mitad de las reservas y luego empieza a declinar.
Los cálculos del pico del petroleo son muy sensibles a dos variables: la cantidad total de petróleo que se cree que existe en el subsuelo y los acontecimientos “de superficie”. Así, mientras que Hubbert pareció estimar con gran precisión la cantidad de petróleo que los EE.UU guardan en su subsuelo, evidentemente no tuvo el mismo éxito con los acontecimientos geopolíticos que afectaron de manera determinante a la producción mundial de petróleo (las dos crisis del petróleo, en los 70 y los 80). Es por ello que su predicción de un cenit petrolero mundial para el año 2000 se retrasará aproximadamente una década.

La versión oficial

Tras los últimos informes de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), esta ya ha expresado su preocupación por las dificultades que entrañará satisfacer la demanda de petróleo, a partir del 2012. Las razones que esgrime la AIE son la disminución de la capacidad de producción excedentaria, el declive de la producción de petróleo fuera de la OPEP, y “factores de superficie”, como los retrasos en la exploración y producción, la falta de profesionales, la concentración de las reservas de petróleo en zonas políticamente y meteorológicamente inestables, y la insuficiente aportación de líquidos substitutivos del petróleo como los agrocombustibles o los petróleos no convencionales (petróleos que no se encuentran en forma suficientemente líquida y que requieren un esfuerzo mucho mayor a la hora de refinarse).
Respecto al petróleo no convencional que existe en grandes cantidades, como el petróleo pesado de Venezuela o las arenas asfálticas de Canadá, factores tecnológicos y geológicos hacen que su ritmo de extracción sea muy, muy lento, de manera que no servirán para sustituir la producción de petróleo convencional sino más bién para alargar el declive.
Asi pues, pese a que les haya costado reconocerlo, el factor geológico es sin duda el factor que determina al resto.
Un ejemplo de la importancia del factor geológico es el progresivo agotamiento de las reservas de petróleo mundiales, que está provocando una concentración cada vez mayor de éstas en determinadas zonas. El 70% de las reservas de petróleo se encuentran en Oriente Medio y el Cáucaso. Donde ya hay lugares que ya están en guerra o alerta permanente por ello.
Aunque la tecnología puede mejorar la exploración y la producción de petróleo, ni tan solo los países líderes en tecnología como EEUU han podido revertir el declive de su producción de petróleo.



¿Estamos en el cenit?

Es muy difícil, por no decir imposible, predecir la fecha exacta en la que se producirá el cenit del petróleo. Aun así, Aspo, la asociación internacional de estudio del pico del petroleo, que es la principal fuente de información independiente que existe, sitúa el cénit durante o antes del 2012, teniendo en cuenta factores como la cantidad total de petróleo recuperable o cómo se traducirán las reservas de petróleo en flujos de producción. Esta última distinción es de suma importancia. Aunque se habla a menudo de las reservas de petróleo y de su duración, lo realmente importante, en términos prácticos, es la cantidad de estas reservas que podemos disponer diariamente. El ritmo al que podemos extraer este recurso no es constante, ni se puede forzar sin incurrir en gastos prohibitivos o dañar los yacimientos (impidiendo que podamos extraer el máximo de estos en el futuro). Las reservas de petróleo mundial no son como un gigantesco depósito de combustible que se pueda vaciar de golpe, hasta agotarlas totalmente, sino que la producción sigue el perfil de una campana, y lo importante es saber cuándo llegaremos a la parte superior de ésta y, sobretodo, con qué rapidez decaerá la producción.
Según un estudio del Departamento de Energía de los EE.UU. serian necesarios 20 años de anticipación para poder afrontar el cenit de producción petrolera mundial sin que se den problemas graves. Así pues, ya hemo superado el tiempo de preparativos para enfrentarnos a un mundo en el que, por primera vez en su historia, la producción de petróleo empezará a disminuir definitivamente y no tenemos una fuente de energia de mejor calidad para sustituirla. Por otra parte, la combustión de los combustibles fósiles produce emisiones a la atmósfera que se ha probado que son causantes del efecto invernadero que calienta el planeta, por lo que, ya sea debido a problemas con el suministro o con sus consecuencias, se hace necesaria una transición que nos aleje del modelo energético fósil actual.
Además, existen otros indicios que hacen creíbles las estimaciones “pesimistas” de un pico temprano:

  • Desde los años 60 los descubrimientos de petróleo van a la baja, hoy en día consumimos 4 barriles de petróleo por cada 1 que descubrimos.
  • Es muy probable que las revisiones al alza de las reservas de petróleo de la OPEP de finales de los 80, en que muchos de los paises doblaron sus reservas, fuesen falsas (Con estos datos les permitieron subir la producción diaria aumentando sus beneficios a corto plazo).
  • Coincidiendo con los altos precios, la producción de petróleo convencional se halla técnicamente estancada desde 2005, en los 74 millones de barriles diarios (mb) . Incluso la máxima producción de todos los líquidos hasta ahora (incluyendo gas licuado) está en serios problemas para crecer, pues entre julio del 2006, y el máximo de 86 mb del 2008, ha subido solo 0,5 mb.
  • El número de investigaciones y científicos que sitúan que estamos encima del cénit o que está se dará antes del 2010 está creciendo significativamente, en los últimos tiempos.

Algunos agravantes

Otros elementos pueden acelerar la crisis energética junto con el propio cénit del petróleo.
Por ejemplo, la escasez de combustible podría darse mucho antes del cénit a medida que el estancamiento de la oferta no pueda cubrir la demanda creciente. Esta, si no el cénit, es la causa del crecimiento espectacular de los precios del petroleo vivido en el último lustro, y que este año ha llegado a casi 150 $, acrecentando la crisi económica mundial que se está viviendo. De hecho actualmente nos encontramos en una disyuntiva según la cual, precisamente es la crisi económica el factor que hace mantener o recortar precios, al hacer disminuir el consumo de combustibles, y podria hacer alargar la fecha del declive geológico del petroleo. Crisi económica y crisis energética transcurren de esa forma, entrelazadas.
También hay que tener en cuenta, que el ritmo de descenso de las exportaciones será mayor que el del declive en sí, puesto que los países productores dan prioridad a la demanda interna. Es el caso de Rusia, uno de los dos primeros productores mundiales, y que tiene una demanda interna con un fuerte crecimiento. Esto aumentará el problema al que se enfrenten los países más dependientes de las importaciones, y seré el verdadero cuello de botella de la crisis energética global.
De hecho, la declinación de las exportaciones ya ha empezado y esta gráfica nos demuestra que desde el 2005 ya ha disminuido paulatinamente la cantidad de petroleo disponible en el mercado mundial.

Aquí gráfica d'exportacions


Por último comentar que distintos informes sitúan también el cenit del gas, del carbón y del uranio antes del 2020, de manera que no podemos contar con otras energias fósiles y finitas para sustituir el petroleo.
Especialmente importante es saber que energia nuclear no es una alternativa. Por la falta de disponibilidad de uranio, por su coste económico que sube exponencialmente a medida que se encarece el petroleo, por el riesgo para la vida que significa su producción y porque no tenemos solución para los residuos. Además hemos de tener en cuenta que esta solo produce electricidad, con lo cual no es una opción para sustituir el petroleo, y que para producir electricidad tenemos muchas otras opciones renovables, más baratas y más seguras.

El problema de las alternativas

El primer sector afectado por el cenit del petróleo será el del transporte; en este sentido, podemos hablar más de una crisis de combustibles líquidos para el transporte que no de una crisis de suministro eléctrico. Hoy en día no existen alternativas reales al petróleo en el transporte. Los agrocombustibles, según la propia AIE, no llegarán nunca a satisfacer más del 10% de la demanda para el transporte, y aun a riesgo de provocar una crisis también de grandes dimensiones en la alimentación. La electrificación de este sector requeriría grandes cambios estructurales (renovación de la flota de vehículos, infraestructuras, aumento de la capacidad de generación eléctrica) que no se podran dar con la suficiente rapidez, dada la cercania del declive del petroleo.
Ante este panorama, lleno de riesgos medioambientales, económicos y de abastecimiento energético, lo más lógico sería replantearnos un cambio estructural profundo de nuestro modelo energético, pero no solo mediante la sustitución de unas tecnologías energéticas por otras, sino revisando también qué usos damos a la energía, cómo la consumimos, quiénes la consumimos y para qué.
Teniendo en cuenta que el mundo industrializado está hecho a la medida de los combustibles fósiles, que representan más del 80% de la energía primaria mundial, y que el modelo de consumo energético de los países industrializados no puede ser exportado a todo el mundo, debido a las limitaciones físicas, se impone una revisión de los modelos económicos y sociales de crecimiento, y encaminarnos mediante la reducción del consumo de energía, su uso eficaz y las energías renovables, hacia un mundo de baja energía. Este camino debería de estar basado en la única fuente fiable que tenemos a largo plazo, la energía solar en sus diferentes manifestaciones, eòlica, solar térmica, termoeléctrica y fotovoltaica; pero también en la descentralización de la producción de energia, que hace evitar las pérdidas en la distribución, y que seria la alternativa real a la MAT, la cual solo sirve para seguir creciendo como hasta ahora.
Hay que tener en cuenta que la puesta en marcha de estas alternativas es dependiente del petroleo y el carbon puesto que se usan por la industria pesada, a su vez necesaria para producir el material de los molinos de viento y las placas solares por ejemplo. Así pues el coste de esta transición será cada vez mayor, pero hay que aprovechar el petroleo que queda para hacerla.
Dadas la adicción al crecimiento económico y las tendencias continuistas de la industria, el mundo sigue yendo por la via equivocada. Eso nos hace pensar que está difícil transición a las renovables, la descentralización y la vida de bajo consumo, solo será posible si logramos construir otro sistema económico que no tienda a la centralización del poder, al crecimiento constante y la subsiguiente superación de los límites de la capacidad de carga del planeta.

Los poderes económicos, inmunes a la acción de los tribunales

(textos extraidos del periodico CRISI de Enric Duran)

Bancos y grandes empresas se aprovechan de los paraisos fiscales para evadir impuestos

Francesc Ferrer

 

Si estuviéramos en un sistema democrático habría igualdad de todas las personas delante de la ley, tal y como pregona el artículo 14 de la Constitución española. En este texto podremos comprobar como está, de lejos, la realidad de acercarse a esta máxima.
Nueve de cada diez fortunas españolas evaden impuestos. El colectivo de Técnicos del Ministerio de hacienda (Gestha) ha denunciado que al rededor del 86% de las fortunas españolas con un patrimonio superior a los 10 millones de euros eluden sus obligaciones fiscales al no declarar el Impuesto sobre el Patrimonio. Según técnicos de hacienda, el fraude se concentra en estas propiedades relacionadas con capital mobiliario e inmuebles.
En la actualidad, solo 132 contibuyentes declaran un patrimonio neto superir a los 30 millones de euros, hecho que supone unos ingresos para las arcas públicas de casi 42,5 millones, es decir, una media de 322.000 euros por declarante. Alrededor de 2.525 ciudadanos declaran un patrimonio neto total de entre 6 y 30 millones de euros, aportando el 10% de la recaudación del Impuesto de Patrimonio.
Según Gestha la economía sumergida en el estado español supone el 23% del PIB, por lo que el ministerio de hacienda debería dejar de ingresar 208.000 millones de euros el 2007. Buena parte de este dinero sería el que los más ricos del estado habría robado al conjunto de la ciudadanía en un solo año.
Una parte importante de todas estas evasiones de impuestos aprovechan los paraísos fiscales, que son paises que no cobran impuestos, o bien cobran muy pocos, al capital extranjero que se deposita y donde los bancos suelen ofrecer secreto bancario como ventaja para sus clientes.
Según nos explica la revista “Temas” de Attac, los datos, aún siendo escasos, confirman la intensiva utilización de los centros financieros de baja o nula tributación por la banca y los grupos empresariales españoles. Según el Ministerio de Industria, en el último semestre del 2007 las empresas españolas han canalizado mas de 3.000 millones de euros a través de los paraísos fiscales y países de muy baja tributación como Holanda. La banca, se aprovecha también masivamente de sus filiales en paraísos fiscales. El antiguo responsable de la Fiscalia Anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, lo ha denunciado citando los casos del Santander y el BBVA que tienen cada uno más de 30 filiales en estos territorios, sobretodo en las Islas Caiman. Nuria Almirón, autora del libro “Juicio al poder”, afirma que estos bancos tienen ubicadas en paraísos fiscales, entre el 10 y el 15% de sus sociedades, una realidad que es bien conocida en el mundo financiero, pero silenciada sistemáticamente en las massmedia. Esta información la hemos extraido de la revista.

El caso de las cesiones de crédito

La presunta acción delictiva de determinados bancos no ha sido ignorada por algúnas personas e instituciones, que han abierto denuncias contra determinadas entidades; otra cosa es que hayan conseguido que los condenen.
Un caso paradigmático de la inmunidad bancaria del sistema judicial es el de las “cesiones de crédito” del Banco de Santander. Entre 1988 y 1989, el Santander recaudó casi medio billón de las antiguas pesetas – más de 3.000 millones de euros – en nuevos depósitos. Para atraer tanto volumen de dinero en tan poco tiempo, la entidad financiera se apoyó en el uso de una figura legal (las “Cesiones de credito de nuda propiedad”) que consiste en traspasar las responsabilidades legales de un crédito a otro, pretendiendo liberar estos depósitos de sus responsabilidades fiscales. Después de la reclamacion de la Agencia Tributaria, en la información que la entidad suministró a Hacienda se identificaron hasta 9.566 operaciones con titularidad cambiada por el banco, que acumulaban más de 145.000 millones de pesetas y figuraban personas muertas, paradas y jubiladas sin poder adquisitivo entre sus supuestos titulares. En el cierre de la instrucción, la Agencia Tributaria todavía reclamaba más de 14.000 millones de euros en concepto de tributos no recibidos, y además, 1.500 operaciones no habían podido ser identificadas o no se habían localizado los titulares. De la instrucción judicial también se desprendia la colaboración necesaria que el banco habia proporcionado a sus clientes para ocultar los datos a Hacienda y para obstaculizar la investigación de la Agencia Tributaria primero, y del juzgado de instrucción encargado del caso despúes.
Tras 15 años de proceso judicial, aún siendo el mayor fraude fiscal de la história del estado español, el BSCH consiguió que el Fiscal del estado, en representación de la Agencia Tributaria, le exculpase, pidiendo archivar el caso hasta 7 veces (de la misma manera que el Ministerio Fiscal, que pidió el archivo hasta 15 veces).
Finalmente, el pasado 3 de diciembre de 2007 el Tribunal Supremo decidió, por mayoria, el archivo del caso de las cesiones de credito, en que estaba imputado Emilio Botín como presidente de Santander y donde solo quedaba la acusación popular formada por ADIC y IC.

La sorprendente justificación de este archivo fué que “No se puede abrir un juicio oral solo a instancias de acusación popular, si los perjudicados o ofendidos por el delito no forman parte de la acusación”. En cambio, en toda la “Ley de Enjuiciamiento Criminal” no se encuentra un solo precepto que limite los poderes de disposición y actuación de la acusación popular, y por tanto, no hay ninguna justificación legal para encontrarla insuficiente para mantener un juicio.
Como no habia precedentes en una sentencia del Tribunal Supremo, el veredicto del caso de las cesiones de crédito ha sido bautizado en los ámbitos judiciales como “Doctrina Botín”, denominación que nos puede dar una idea del poder que puede tener un banquero a la hora de ser juzgado (hasta el punto que se reinterprete la ley para no condenarlo). La prueba de esto es que posteriormente, en diciembre de 2007, al menos en 2 juicios la defensa y el fiscal han pedido aplicar la doctrina Botín (Caso atutxa y Caso ácido bórico), y los tribunales lo han desestimado. Así que podemos concluir que la única cosa clara de esta doctrina es su nombre: que se aplica a Emilio Botín y punto.

No ha sido esta la única causa en que el banquero más poderoso del estado se ha librado de la condena debido a la falta de interés en condenarlo por parte de la fiscalía. En noviembre de 2006 habia sido archivada una querella presentada contra él y otros 21 ilustres responsables de la compra de Banesto por el Banco de Santander, entre los cuales estaba el exgobernador del Banco de España, Luís Angel Rojo, y otros miembros de la familia Botín. Se les imputaba, entre otras, un delito fiscal de 262.000 millones de pesetas y la malversación de caudales públicos para más de 327.000 millones de pesetas. El juez Garzón archivó la querella a petición, otra vez, del fiscal del estado.
Podemos interpretarlo como queramos, pero tenemos que saber que el Estado – sea gobierno, sea sistema judicial – siempre abdicará sus funciones cuando se encuentren frente el Poder en mayusculas.
Una ley centenaria prohíbe la usura pero a penas se aplica
La “ley de represión de la usura” que fecha del 23 de julio de 1908, sigue vigente después de haber recibido algunas modificaciones por la ley de enjuiciamiento civil 1/2000. El artículo primero de la ley dice “será nulo todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso”. Al no determinar la ley qué significa “notablemente superior” ha sido históricamente el Tribunal Supremo el encargado de crear jurisprudencia. Sus sentencias en todos estos años han acostumbrado a calificar de nulos los contratos a partir de 2,5 veces más que el precio del dinero. Como actualmente el precio del dinero está situado en el 4,25%, si se sigue esta doctrina, los préstamos operativos hoy en dia por encima del 10,7 de interés, deberían ser declarados ilegales. Casos como los de muchas tarjetas de crédito de los bancos y muchos préstamos de Bancos y Establecimientos Financieros de Crédito (EFC) que funcionan por teléfono e internet (per ex. Cofidis, Finconsum, Mediatis...) deberían ser anulados en masa, dado que lo superan con creces y algunos de ellos están por encima hasta el 20%.
Aun así al ser tan desconocida hay pocas denuncias en base a esta ley y en cambio se permite que los préstamos
de este tipo se anuncien por TV y prensa, sin tomar ningún tipo de medida al respe
cto.

Guerras y Finanzas

(Textos del periódico CRISI, por Enric Duran)
 
Quizás no os sorprenderá oír que detrás de todas las guerras hay intereses de la industria de armamento para vender más armas y embolsarse mucho dinero. La generación de necesidades de dónde no las había es común en todas las prácticas del capitalismo actual, ya sean armas, nuevos televisores, sistemas de vídeovigilancia o aparatos eléctricos domésticos, siempre nos encontramos con importantes intereses comerciales detrás.
Más desconocido por el gran público, es la utilización de las guerras por el mundo de las finanzas. La banca utiliza las guerras al menos de dos maneras fundamentales. Por un lado los astronómicos gastos económicos que genera una guerra permiten al poder financiero hacerse con el dominio de los países en lucha; éstos tendrán que estarse muchos y muchos años haciendo frente a la deuda externa contraída como ha sido el caso históricamente de Nicaragua, Filipinas, Nigeria, Camerún, Costa de Marfil y Zaire.
Por otro lado las guerras en qué intervienen principales potencias, como es el caso de EEUU, permiten crear una gran cantidad de dinero, en forma de deuda pública de los cuales sólo se pagan intereses y de esta manera se da al sistema la liquidez que necesita. La guerra de Irak ha permitido a los bancos de EEUU crear 3 billones de dólares desde su inicio. Éste ha sido el coste de la guerra por EEUU y a la vez es la cantidad que ha aumentado su deuda nacional en el mismo periodo, que actualmente es de cerca de 10 billones de dólares. Es un dinero que no pagan los ciudadanos norteamericanos sino los de todo el mundo a través de la inflación.

Referencias para ampliar la información:

  • Capitalismo (financiero) global y guerra permanente. El dólar, wall street y la guerra contra Irak. Ramón Fdez Duran, Virus Editorial
  • El dinero es deuda; vídeo animado sobre el funcionamiento del sistema monetario, puedes encontrarlo en buscadores, doblado al castellano: http://www.moneyasdebt.com
  • Documentos, libros y artículos en relación a cómo funciona el sistema monetario: http://www.altruists.org/375
  • Un noticiario digital; otra manera de pensar en los hechos económicos: http://www.altereconomia.org
  • Foros de debate y aprendizaje sobre la burbuja financiera e inmobiliaria: http://www.burbuja.info

El 95% del dinero es creado por bancos privados


(Texto extraído del periódico CRISI de Enric Duran)

Los crean de la nada a través de los créditos pero nos los hacen devolver con intereses.

Enric Duran


Hace ya más de un año que la crisis financiera es noticia, desde que estalló en Estados Unidos con el nombre de crisis subprime, se ha publicado mucho, explicando con más o menos precisión y acierto, como se ha producido esta crisis en los aspectos más concretos. Lo que no se ha explicado tanto, y en ningún caso en los medios de comunicación masivos, es cómo la necesidad de crecimiento exponencial que tiene el actual sistema financiero es la causa de fondo de la burbuja especulativa, y por tanto de la propia crisis, además de tener una relación directa con las crisis energética y alimentaria. Así pues, aprovecharemos esta oportunidad de llegar al público, para explicar no ya la crisis crediticia sino el transfondo que hace que el sistema financiero actual sea una gran estafa para la gente trabajadora, así como un peligro para la sostenibilidad de la vida en nuestro planeta. Entenderemos de este modo el papel que juegan los bancos, como los principales responsables de todo en definitiva.

Historia de la creación del dinero

El origen del negocio bancario se remonta a cuando el oro era el dinero real y, como tal, lo guardaba el orfebre en su almacén. Como que el oro era muy pesado e incómodo de mover, el dinero en circulación eran participaciones de este dinero metálico. Un día, el orfebre pensó que podía cobrar interés por el préstamo de estas participaciones y para compensar empezó a pagar un interés menor a los depositarios de este oro; así se inició en Europa el negocio bancario.
Este sistema tenía el problema de que la posibilidad de prestar dinero estaba claramente limitada por la cantidad de oro en circulación; entonces los orfebres, ya convertidos en banqueros, inventaron el sistema de reserva fraccionaria, que consiste en qué sólo hay en reserva una parte de lo que realmente se presta. O dicho de otra manera, a partir de un dinero real se crea dinero de la nada en una proporción que, teniendo en cuenta que no todo el mundo retirará su dinero a la vez, nunca pone en dificultades a los banqueros a la hora de devolver depósitos. Esta proporción acostumbraba a ser del 10%, es decir, 10 unidades en circulación por cada unidad real de oro existente en la reserva.
Este aumento del dinero en circulación favoreció la expansión comercial en el mundo y, una vez conocida por los estados, en vez de prohibirse se reguló. Para controlar el riesgo que eso significaba si se sabía que no había dinero para devolver a todo el mundo, se creó el sistema de bancos centrales, los cuales dispondrían de reservas de oro adicionales para poder prestar a los bancos en momentos de crisis.

La creación del dinero en la actualidad

Con el tiempo, el sistema de bancos centrales y reserva fraccionaria se ha convertido en el dominante en el mundo; el oro que garantizaba el dinero en circulación fue menguando hasta que en el 1971 se hizo desaparecer el patrón oro, es decir que se dejó de usar el oro como base real del dinero.
Aún cambiando este aspecto fundamental del sistema monetario, los bancos centrales y el sistema de reserva fraccionaria continuó, pero con unas reservas que consisten tan solo en anotaciones bancarias creadas en algún momento por los bancos centrales; reservas que significan dinero pero que no están garantizadas por ningún dinero que tenga una base material. Eso cambia completamente la naturaleza del dinero porqué todo lo que tenemos actualmente en circulación sale de la nada y por tanto es un puro contrato, que sólo tiene valor porqué todo el mundo se lo da.
El dinero que se crea hoy en día, se crea básicamente a partir de préstamos, es decir en forma de deuda, ya sea pública, comercial, externa o de particulares. I no sólo eso, sino que cuando se devuelven las deudas, este dinero desaparece, de manera que así el sistema financiero dispone de una herramienta para ampliar o reducir el dinero en circulación.
El dinero, lo crean los bancos centrales y los bancos privados. Sólo entre el 3 i el 5% del dinero en circulación ha sido creado por los bancos centrales, el resto lo crean los bancos privados a través de los créditos así como (y cada vez más) a través de complejos sistemas de especulación financiera.

Hoy en día, la creación de dinero sólo está limitada por un reglamento que indica en qué condiciones pueden prestar dinero los bancos y como tienen que hacer cuadrar las anotaciones en su balance para hacerlo.

En el caso de la Unión Europea, el reglamento que obliga a los bancos con el BCE (Banco Central Europeo), dice que tienen que tener como reserva como mínimo el 2% del total del dinero; el otro 98% lo pueden prestar e invertir. El dinero depositado a un plazo igual o superior a 2 años no está afectado por esta norma, y se puede invertir al 100%. Todo esto se puede comprobar en el artículo 4 del Reglamento (CE) nº 1745/2003 (BCE/2003/9).

Los estados ante la creación privada del dinero

¿Si el dinero ya no es oro (que era la justificación con qué se creó el sistema de banca comercial y los bancos centrales, como responsables de guardar el oro y convertirlo en dinero en circulación), cómo es que siguen siendo sólo los bancos los únicos que pueden crear dinero? ¿Y por qué únicamente lo hacen en forma de deuda que hay que devolver-les con intereses?
Dicho de otro modo: ¿Por qué los Estados tienen que pagar intereses a su banco central para así poder financiar el gasto público, cuando es dinero que podrían crear directamente los Estados en el momento de realizar estos gastos?
Quizás la única respuesta lógica que se nos puede acudir es que la banca es quién controla a los gobiernos y no al revés, ¿verdad?

A Mayer Rothschild, miembro de la dinastía europea de banqueros más poderosa, se le recuerda por una cita que rezaba: “Dejarme emitir y controlar la creación del dinero de una nación y me dará igual quién haga las leyes”

Los intereses y la necesidad del crecimiento exponencial

Cuando un banco concede un crédito está creando el dinero del principal del crédito, pero no el dinero correspondiente a los intereses que el banco hará pagar al deudor durante la vida del préstamo. Dado que todo el dinero en circulación se crea en forma de deuda con intereses, podemos concluir que el dinero para devolver todos los intereses de la deuda simplemente no existe.
Entonces, ¿cómo es que el sistema financiero ha sobrevivido tanto tiempo? Fundamentalmente por dos razones.

1. Porqué se financia con el endeudamiento creciente, es decir que el dinero en circulación tiene que ir aumentando constantemente por tal que se puedan pagar los intereses de las deudas y el sistema no colapse. Eso tiene que ver con como el sistema incita cada vez más a todo el mundo para que se endeude, empezando por las personas con hipotecas, préstamos personales fáciles y rápidos, tarjetas de crédito; pero también las empresas y los estados. Hablamos pues de crecimiento exponencial, de la economía y del espolio de los recursos naturales del planeta.
2. Porqué hay quién no devuelve el dinero principal de las deudas y sólo paga el interés. Éste es el caso de las deudas públicas de los estados más poderosos, o de diversas empresas e instituciones poderosas que tienen unas condiciones privilegiadas; o probablemente también por todas las figuras topo pólizas y tarjetas de crédito, en las cuales tampoco se devuelve el dinero principal y el contrato se acostumbra a renovar año tras año de manera indefinida.
En todo caso, esto nos da a entender hasta que punto el sistema financiero necesita una deuda en aumento, y como puede llegar a estar de relacionado el aumento de las hipotecas y de los créditos al consumo con el mantenimiento del sistema financiero actual.
Por lo tanto, dentro del contexto global todo el mundo está endeudado, y la diferencia sólo se encuentra entre los que tienen que devolver las deudas y los que no.

La banca y la burbuja inmobiliaria

Si hace 15 años era impensable que se concediera una hipoteca a más de 15 o 20 años, esta posibilidad se ha doblado expresamente, desde los bancos y cajas, hasta los 35 y 40 años de hipoteca actuales. Con esta acción tan simple y a la vez perversa, la banca ha facilitado y provocado el encarecimiento de la vivienda, ya que aumentando la capacidad de endeudamiento de las personas ha hecho crecer los precios que tenemos capacidad de pagar.
Eso ha beneficiado a la banca porqué, con las hipotecas, ha podido crear dinero y cobrar intereses en una cantidad muy alta y con un índice de morosidad mínimo, gracias a la característica de necesidad básica de vivienda. Con el aumento de precios, ha provocado el crecimiento desorbitado de los beneficios de las principales constructoras e inmobiliarias del Estado y así de sus propios beneficios, ya que los principales accionistas de la mayoría de estas empresas son bancos y sobretodo cajas.

La inflación como robo silencioso de nuestro poder adquisitivo

En crear dinero y cobrar intereses sobre éste, los bancos están creando inflación, es decir, están aumentando la cantidad de dinero disponible sin aumentar al mismo tiempo la oferta de bienes y servicios. Si aumentásemos la cantidad de moneda en circulación al doble sin aumentar la cantidad de productores en un modo equivalente, no nos convertiríamos en el doble de ricos, ya que, como que habría los mismos bienes, los precios también se doblarían.
Esta sobrecreación de un dinero que estamos obligados a utilizar nos afecta a todas las personas (seamos o no clientes de los bancos), y cuando este privilegio se mantiene en exclusiva por un grupo de instituciones privadas, podemos concluir que se trata de un robo legal por el cual el dinero pierde valor en cada porción de tiempo en qué lo tenemos. Todo esto significa una inmensa cantidad robada.
Además, la inflación también sirve para cerrar el círculo, ya que hace que el dinero sólo tenga un lugar fácil dónde refugiarse de la pérdida de valor y este lugar es un banco. Así las personas, y especialmente las que ahorran, estamos forzadas a protegernos de la devaluación buscando refugio en un banco, el cual con este nuevo ingreso podrá crear más dinero y producir más inflación haciendo que la rueda no se pare. La inflación atrapa nuestro dinero en el sistema bancario y es el mejor incentivo que tiene para captar depositarios.
Una de las consecuencias de este proceso es la desposesión que sufren los jubilados. Las trabajadoras retiradas ven como aun habiendo tenido una vida entera dedicada al trabajo, al final de su vida productiva se encuentran con qué su renta de jubilación les da un poder adquisitivo cada vez más bajo. Precisamente a la edad en qué tendrían que poder gozar de todo el esfuerzo realizado, resulta que es cuando menos tienen.

El robo financiero en el ámbito internacional.

El financiamiento también interviene dentro del contexto de los intercambios económicos internacionales, es decir de las importaciones y de las exportaciones de materias primeras y productos manufacturados. Si un país tiene una balanza de pagos negativa, es decir que paga más por lo que importa que lo que cobra por lo que exporta, no podría comprar todo lo que querría si no se endeudara.
La deuda externa por lo tanto es consecuencia del déficit comercial de las empresas y el gobierno de un país en su balanza de pagos internacionales.

Desde después de la Segunda Guerra Mundial este comercio internacional se hace básicamente en dólares y desde el 1971, cuando eliminan el patrón oro, la Reserva Federal Americana (FED), tiene total libertad para poner o dejar de poner en circulación los dólares que quiera, ya que no tiene que dar explicaciones a nadie ni demostrar ninguna garantía; tres cuartos de los mismo la banca privada de Estados Unidos, con el único límite de la fracción de reserva que ha de mantener. De este modo, controlando la creación de dólares, una minoría financiera (recordamos que la FED es una entidad privada) controla los valores de las relaciones económicas internacionales. De esta manera EEUU puede comprar todo lo que quiera fuera, mientra que los otros países contraen deudas que tienen que pagar. Los poderes internacionales aprovechan esta deuda para obligar a los países endeudados a asumir determinadas políticas de apertura de fronteras para las mercaderías y la especulación financiera, forzando así que los poderosos se apropien de sus producciones y recursos naturales a precios irrisorios.
El dinero tal y como está concebido es una herramienta a partir de la cual determinados poderes financieros se apropian de todos los recursos naturales y humanos del planeta.

Crecimiento infinito vs. Planeta finito

Este sistema financiero depende de la concesión de cada vez más cantidad de dinero en préstamos. Los préstamos se traducen finalmente en un impacto ambiental dado que la gente los pide para comprarse un coche, para viajar, para ampliar una industria o para construir casas, entre otros ejemplos. Podemos ver entonces, que este sistema de crecimiento de la economía mediante el préstamo depende de la conversión constante y creciente de recursos naturales en CO2 y residuos. Y por tanto, en un momento en qué estamos llegando a los límites del crecimiento de la producción de energía a causa del declivio del petróleo y cuando también se acercan los límites de muchas explotaciones mineras, podemos concluir que este sistema creado hace más de 300 años en base al crédito creciente no puede continuar tal y como ahora los conocemos.
Esta reflexión coincide con una gran crisis financiera global, así que nos atrevemos a preguntarnos: ¿Significa la crisis actual el fin del sistema financiero basado en el crecimiento?