martes, 17 de julio de 2012

¿Se puede 'atacar a la policía'?

La ‘marcha negra’ minera termina con ocho detenidos y 76 heridos leves. Los manifestantes atacaron a la policía que protegía el Ministerio de Industria” (El País, 12.julio.2012)
PolicíaUn grito de dignidad y un hecho emocionante –la entrada y la marcha de los mineros en Madrid-, han sido reducidos por la chusma mediática a una algarada callejera de pájaros disparando a la escopeta. Era de prever porque esa morralla está contratada para negar toda razón y toda esperanza. Los mineros no debían demostrar mediante el simple argumento de su andadura que una pandilla neofascista había engañado a toda una nación de eruditos y listillos saturados de historia. Asimismo, habiéndose ganado a pulso su imagen de sacrificados, los mineros no debían convertirse, bajo ningún concepto, en los-corderos-de-dios. El neofascismo mediático necesitaba inculcarnos que no puede haber fósforo cerebral para nuestros cerebritos ni redentores para nuestros pecados.
Pero había un problema: la redención no es concebida popularmente como un hecho finito sino como un proceso duradero en el tiempo. Por lo tanto, el principal objetivo de la canalla era finiquitar la protesta. La consigna que debía transmitir era “el espectáculo ha terminado y ha terminado mal”. De esta manera, gracias a una nimiedad -el lanzamiento de un manojo de plátanos a un pelotón de briosos antidisturbios-, se daba por muerta la marcha minera y, de paso, se insinuaba que la dignidad es siempre sinónima de derrota y desesperanza. “¿Dignidad?, ¡el último refugio de los pringaos!”, comentarán risueños en sus cavernas.
España sufre un gobierno neofascista adornado por una monarquía bananera. España sigue siendo un Estado donde es imposible exagerar la crueldad de los franquistas y de sus herederos. Es un país desproporcionado donde millones de víctimas son ignoradas –e incluso perseguidas- y sustituidas por una docena de herederos de los “caídos por Dios y por la Patria”. Los españoles desheredados están comatosos porque –entre otros muchos motivos- se padece una gravísima carencia de proporcionalidad. A falta de cogitaciones más sesudas, alarmados por el escandaloso ataque al sentido de la proporción -uno de los factores más necesarios para formar el sentido común- que se oculta en la narrativa mediática, hoy examinaremos la supuesta nimiedad de los plátanos.
Dibujemos el campo de batalla: en una trinchera, unos cuantos jóvenes absolutamente inermes, sin entrenamiento físico ni táctico, analfabetos en artes marciales, sin protección jurídica, sin dinero y sin futuro. Del otro lado, unos batallones de funcionarios armados hasta los dientes; unos escuadrones entrenados para mutilar, lisiar y fracturar; unas falanges de robocops blindados de pies a cabeza; unas legiones de mercenarios con impunidad absoluta; unas catervas de sádicos premiados por demostrar su sadismo; unas tropas especializadas en torturar al inocente; un enjambre de avispas con los colmillos retorcidos… Digámoslo en bruto y en neto, una jauría pagada para matar.
La batalla no puede ser más desproporcionada. Aun así, la canalla mediática denuncia que los plátanos son un arma prohibida por la Convención de Ginebra lo cual, evidentísimamente, justifica el valeroso contraataque de los policías antidisturbios. Todo ello nos recuerda una de las historietas más conocidas de la mitología popular europea:
Si hemos de creer a los turiferarios de turno, en la II Guerra Mundial, la caballería polaca se enfrentó valerosamente a los formidables panzers alemanes. Concederemos que es posible que alguna unidad polaca cayera en una emboscada, bien por accidente o fatuidad o, lo que es más probable, bien por la irresponsable crueldad de sus generales, tan aficionados ellos a hacer cortesías con la vida ajena. Sea como fuere, el caprichoso suicidio de unos pocos jinetes polacos, exagerado por el infame patriotismo, ha pasado a la Historia como ejemplo del orgullo nacional que inflamaba a lo que sólo era una pandilla de aristócratas. Una casta que -dicen sin pudor alguno-, no dudó en abandonar su club y su convoy de caballerizos para batirse en duelo con sus pares teutones. Por lo demás, el resultado era de prever puesto que los aristócratas germanos habían delegado en sus aduladores de la clase media su comparecencia en el campo de honor -una delegación tecno-lógica para desangrar a una ralea cuya modernidad se reducía a haber sustituido los mozos de cuadra por los mecánicos-.
Pues bien, los caballeros polacos son ahora un vibrante ejemplo del redentorismo europeo mientras que los atletas del plátano madrileño aparecen como los únicos culpables de que no haya redención para los españoles. Agentes provocadores aparte –siempre los habrá-, ¿puede un puñado de jóvenes desarmados atacar a un batallón de panzers policiales? Y, en último extremo, si lo han hecho, ¿por qué no perdonarles el suicidio como justa compensación a su valor? No dispersemos ni malgastemos nuestras energías morales pudiendo utilizarlas en la condena de los mercenarios. Y recordemos que una batalla proporcionada sólo existirá cuando los manifestantes circulen en tanquetas y disparen con misiles de uranio empobrecido.
Una segunda –y última- desproporción, aún más nimia y concreta: dice la bazofia mediática que también la policía tuvo sus heridos. No lo creemos. Utilizar la misma palabra, heridos, para manifestantes y para antidisturbios sólo podemos entenderlo como licencia literaria, tipo eufemismo para los jóvenes y tipo hipérbole para los maderos. A los manifestantes, a todos ellos, les han atacado con el objetivo oficial y expreso de ponerles en peligro de muerte -¿quién se atrevería a sostener que jamás de los jamases ha habido manifestantes asesinados?- . Por su parte, una ínfima minoría de los maderos ha sufrido una mota en el uniforme o, como mucho, les ha brotado un uñero.
Además, ¿sabemos las medallas y recompensas monetarias que cada policía recibe por las “heridas sufridas en el cumplimiento del deber”? Pese a todas las leyes de transparencia que se promulguen, jamás lo sabremos aunque estamos seguros de que son sustanciosas. ¿Quién nos asegura que el uñero no lo llevaban puesto antes de la batalla? ¿Nos hemos vuelto tan imbéciles como para creer lo que diga la gentuza mediática o, peor aún, lo que certifique esa calumniadora compulsiva que es la policía?
En español de España y por su incomparable desmesura, “atacar a la policía” se ha convertido en una expresión ininteligible. No es gramaticalmente tolerable por lo que, quienes la usan, atentan contra la ‘proporción áurea’ de la convivencia ciudadana: que pueda haber comparación entre las partes en conflicto. Y, lamentablemente, perder el sentido de la proporción no sólo es síntoma de desequilibrio mental sino que, además, es pecado mortal en lo estético. Lo dicta la Biblia: malhaya quienes ven la paja en los manifestantes y no ven la viga en la jauría de robocops. Malhaya porque no recobrarán su salud mental y su sentido artístico. Al menos, hasta que recuerden que “a la medida del santo son las peanas”.
Euclides Perdomo
Fuente: http://periodicoellibertario.blogspot.com.es/2012/07/se-puede-atacar-la-policia.html

¡Viva la Anarquía! 19 julio de 1936 Ⓐ

domingo, 15 de julio de 2012

Comunicado de grupos anarquista​s sobre la crisis política y social en México

 Al pueblo de México
A los pueblos del mundo

En los albores del siglo XXI, el pueblo mexicano padece una crisis estructural que pone de manifiesto la descomposición social y política en la que se encuentra este país.


El eclipse electoral vivido en México, ha puesto en evidencia el colapsado encanto burgués de la democracia ficticia, de la que sólo la clase política y económica han usufructuado de "la voluntad popular".


Bajo éste contexto electoral, el pueblo mexicano padece hoy una crisis económica que ha arrojado a más de 70 millones de mexicanos a vivir en condiciones de pobreza y más de 13 millones en no tener empleo; donde la población más golpeada por el rezago económico es la indígena y campesina que tiene que encarar a éste sistema económico para no morirse de enfermedades curables o de hambre.


Bajo el  espejismo electoral, el pueblo mexicano padece una de las guerras más atroces, “la guerra contra el narcotráfico” donde los ricos, dueños de corporaciones que se dedican al trasiego y venta de drogas, pelean a muerte el control de las plazas y son los pobres los que la pagan con su vida. Más de 60 mil muertos ha arrojado su guerra. En el espectro educativo prevalece una crisis de la educación en todos sus niveles, y fundamentalmente en la educación superior se llegan a demandar más de 100 mil lugares mientras las universidades ofertan hasta 10 mil lugares (esto en la ciudad de México).


Bajo este escenario político irrumpe un movimiento autodenominado como 132, que su gran osadía se deriva de haber corrido de la universidad Iberoamericana, en su campus de Santa Fe, al criminal Enrique Peña Nieto (candidato del PRI a las elecciones de 2012). De forma vertiginosa la llamarada del 132 se extiende a otros lugares del Distrito Federal y de México en general. Sin embargo dicho movimiento ha sido rebasado no por la cantidad de quienes participan, sino por la realidad de millones de mexicanos que ya no ven en la farsa electoral una esperanza, sino un camino al suicidio democrático.


Sin embargo, quienes han asumido “el histórico” papel de “lideres” de ese movimiento, han intentado hacer mella de lo que describen los medios de comunicación (Televisa y Tv Azteca) de dicho movimiento: de ser un movimiento ejemplar y nuevo que no ensucia con sus marchas ni pinta los bellos muros de edificios comerciales que adornan la ciudad de México (que dicho sea de paso son casi todos de Carlos Slim). Con base a esto, quienes dicen encabezar a éste movimiento imponen matices de una lucha “pacifista” que resulta intolerante ante expresiones que no conciben ni concuerdan con sus definiciones democráticas de lucha.


El horizonte que ha delimitado, de manera insípida, éste movimiento es fundamentalmente exigir transparencia democrática en el proceso electoral del 2012, democratización de los medios de comunicación y movilizarse contra la imposición de Peña nieto. Ante estas prioridades, los anarquistas manifestamos que la democracia mexicana impone la usura en la voluntad del pueblo. Así todos los partidos políticos (de Izquierda a derecha) promueven la rentabilidad de la voluntad popular mediante la compra o coacción del voto, aprovechándose de la condición y la necesidad del pueblo. Todo lo anterior es ya parte de la cultura política de todos los partidos políticos de México.


Ante el horizonte delimitado y limitado del 132, manifestamos que el teatro de la democracia ficticia en México ha modelado un sistema de convivencia social normado por sectores económicos; Imponiendo la competencia descarnada, promueven la individualidad y fragmentan el sentido colectivo de la voluntad social.


Democratizar a los medios de comunicación en México, es un discurso vago que de manera cínica Azcárraga (dueño de la televisora más importante de México) y sus secuaces manifiestan abierta mente que los medios ya están democratizados. Por ello, los anarquistas proponemos no la democratización de los medios de comunicación sino la expropiación y colectivización de dichos medios. Que los medios de comunicación se conviertan en un ente colectivo controlado por el pueblo que no por el Estado.


En los albores del siglo XXI, ante la cruda electoral los anarquistas nos manifestamos que no basta con cambiarle de collar al amo, puesto que lo que ya no queremos es un amo como bien lo manifestara el Revolucionario anarquista Ricardo Flores Magon en su periódico de Regeneración en 1910.


Hacemos un llamado al pueblo de México para organizarnos por todos los sectores: en las escuelas, en el campo, en las minas, en los barrios, en las colonias, en nuestras calles, en las fábricas para declararle la guerra a la opulencia, a la opresión y la explotación. Hacemos un llamado a la organización vía auto organización para no crear falsos líder o dirigentes que nos lleven a la inmovilidad.


Por ello convocamos a una Occupy (acampadas) en todas las escuelas a partir del segundo día de clases con el lema de ¡que se vayan!.


Convocamos a todos y todas para que asistan a la mesa de análisis permanente sobre la situación actual en México (a llevarse a cabo en calle Donceles #10, metro Bellas Artes el día viernes a las 14:00pm) para valorar y contemplar acciones que tengan como objetivo generar conciencia para derrocar al gobierno.


El cambio de amo no es fuente de libertad ni de bienestar.

                                                         Ricardo Flores Magon

Coordinadora Antifascista, Coordinadora Estudiantil Anarquista-FAM, Colectivo Autónomo Magonista-FAM, Bloque Negro. 





Fuente:Blog Libertario

La Educación Social en el Anarquismo

Debo decir que cuando se me propuso hablar sobre la educación social en el anarquismo, no tenía una idea muy clara de lo que se pretendía que expusiera en este congreso o debate1. El tema es suficientemente amplio para que se pueda enfocar desde muy diferentes puntos de vista y con criterios ciertamente dispares. Por ello, y con el fin de tratar de unificar este asunto, me he decidido por hablar de la cultura anarquista, aunque con esta expresión no me voy a referir únicamente a las manifestaciones culturales del anarquismo. Más adelante explicaré detalladamente qué entiendo decir al emplear esta expresión y los motivos que me mueven a ello. Ahora citaré las opiniones de dos expertos en esta materia refiriéndose a los estudios sobre el anarquismo. El primero es un sociólogo argentino, Christián Ferrer, el cual, en un brillante ensayo sobre el movimiento ácrata afirma:
Y todavía está poco rastreada la influencia radial que el anarquismo tuvo sobre intelectuales y sobre otros grupos sociales, entre otros, sobre individualistas de toda suerte, liberales, anticlericales, sobre los bordes del marxismo, el elitismo estetizante, la bohemia, sobre los manifiestos estéticos de sectas vanguardistas, sobre la floración radicalizada de la izquierda de los años 60, y en el rock y el punk, sobre las tendencias libertarias en el movimiento de derechos humanos y en el de la disidencia en los países soviéticos, el pacifismo antimilitarista, el reclamo al uso placentero del propio cuerpo, el movimiento de liberación de los animales y el ecologismo radical de la actualidad. Se diría que el anarquismo construyó una porción importante del plancton que hasta el día de hoy consumen los cetáceos del movimiento social, incluso algunos que todavía tienen que madurar del todo. La historia cultural del anarquismo es un yacimiento que todavía puede ser explorado fructíferamente. ¿Cuál fue su modo de existencia específico? ¿Cuáles sus invenciones éticas? ¿Cuáles las relaciones entre sus prácticas modeladoras de la existencia y la imaginación política de su época?2
Aunque la cita es un poco extensa, valía la pena traerla a colación, porque nos va a servir como hilo conductor en nuestra propia exposición.
El segundo personaje que deseo que dé su opinión es el conocido historiador Álvarez Junco. Al hacer la reseña crítica de un libro sobre el anarquismo en la Segunda República, después de descargar todas sus baterías contra esta ideología, exponía a modo de conclusión:
Quizás este libro marque el momento de emprender otros caminos, o bien usando fuentes distintas o explotándolas de manera diferente: pasar de la ideología, las instituciones y las pugnas políticas a la sociabilidad (los lugares de reunión, las asambleas, los procesos informales de tomas de decisiones), la vida diaria (la conducta sexual, por ejemplo: ¿qué sabemos, de verdad, de lo que significaba para los anarquistas el “amor libre”?, ¿qué sabemos de las relaciones padres-hijos?), la alimentación (formas de abastecimiento durante la guerra), la cultura, el mundo mental... El libro de Julián Casanova es un excelente trampolín para dar ese salto.3
AnarquismoEstoy por completo de acuerdo con estas reflexiones, aunque matizándolas un tanto con mi opinión de lo que particularmente entiendo como cultura anarquista, que paso rápidamente a explicar sin más dilaciones.
La oposición de la ideología anarquista a toda forma de autoridad, obligaba indefectiblemente a sus seguidores a construir los espacios sociales y políticos necesarios para sustituir las tradicionales formas de representación jerárquica, como por ejemplo el Parlamento o cualquier otra institución autoritaria, de las cuales voluntariamente se apartaba.
Para ello, desarrolló lo que serían sus tres frentes de lucha principales: el frente revolucionario, el educativo y el cultural, con los cuales se intentaría crear ese sustrato imprescindible para poder modelar la sociedad que deseaban y poder desplegar ampliamente su estrategia al margen de las instituciones autoritarias. El desarrollo de estos tres frentes no sería homogéneo, ni desde luego tampoco lineal a lo largo de su evolución histórica, pero en cualquier caso estuvieron presentes en todo momento.
Uno de los problemas más acuciantes con los que se tropezarían los anarquistas al encarar el proceso revolucionario sería la cuestión de la organización. Si algo resulta sorprendente, es el despliegue de energía que los anarquistas realizaron en este campo. En ocasiones concibieron su estructura organizativa prefigurando lo que se pensaba que debería ser una sociedad sin explotación, más justa y solidaria. En otras, se inclinaron por un tipo de organización por grupos de afinidad con un alto grado de espontaneidad, pero, en cualquier caso, asociaciones que fueran eficaces, sin menoscabo de la libertad de los miembros que formaban parte de la misma.
Paralelamente desplegaron una intensa actividad propagandística, a fin de dar a conocer su ideario y proporcionar a los explotados una eficaz herramienta en su lucha contra el Capital. Creo que no vale la pena insistir en este prolífico despliegue de la propaganda; periódicos, revistas, libros y folletos se editaron con gran profusión -y continúan editándose-, ya que los anarquistas eran conscientes de que ésta era la mejor base de que disponían para la propagación de sus ideas. Esto explica que la represión contra el anarquismo se cebara principalmente en sus órganos de expresión, además de hacerlo con sus partidarios.
La prensa obrera -y por ende la anarquista- posee la característica de ser un medio directo y regular de transmisión de ideología, cualidad que comparte con el resto de la prensa tanto política como de información general. Pero a diferencia de ésta abrió surcos inexplorados en el campo de la información: por primera vez se dio preferencia en un periódico a la noticia de carácter obrero: huelgas, mítines, manifestaciones, comunicados, etc. Se abrió la posibilidad de un intercambio de ideas entre grupos que antes permanecían aislados; potenció la discusión y la polémica posibilitando el avance teórico; sirvió de base de sustentación a una intrincada -en algunos casos- red organizativa. Y por último -pero no por ello menos importante- sirvió para que el obrero tomase conciencia de sí como clase y valorase su fuerza dentro del conjunto social.
Lo más importante a destacar es, en todo caso, el carácter que se deseaba imprimir a la propaganda, ya que de ello se derivaría la composición de sus redactores y la idea que éstos se hacían de la utilización del periódico le daría a éste su disposición final, de la cual no eran ajenos, en absoluto, los lectores.
Efectivamente, la prensa anarquista no era un coto cerrado donde expresaban sus opiniones los redactores y la empresa propietaria decidía la línea a seguir. Si partimos del supuesto de que el nacimiento de un periódico anarquista se decidía por cuestiones de oportunidad y que generalmente iba ligado a una línea general de actuación del anarquismo en el sector del cual surgía, dependía para su supervivencia de que dicho sector apoyase sus iniciativas y de que el cuerpo de redacción lo interpretase correctamente.
Dentro de esta trayectoria el periódico se convertía en una plataforma de discusión en la cual podían intervenir cuantos lo deseasen, con las limitaciones impuestas por el escaso nivel cultural del proletariado que iría elevándose paulatinamente a lo largo del siglo XX.
Esta cualidad que hacía que teóricamente todos fueran potencialmente colaboradores imprimió a los periódicos anarquistas una frescura que se desprende constantemente de estas colaboraciones espontáneas. Poetas y narradores anónimos; cronistas y articulistas surgidos del taller y la fábrica llenaron las páginas de estos periódicos con sus escritos. Estos quizá carezcan, en general, de las virtudes y la calidad de una buena literatura, pero poseen, en cambio, la belleza de lo espontáneo.
Esta interrelación que hacía del periódico una propiedad colectiva tenía un efecto beneficioso para el mismo, ya que en momentos de apuro, podía contar siempre con la ayuda de quienes se sentían copartícipes de su trayectoria.
En resumen, el periódico contaba con un cuerpo de redacción más o menos estable y un número de colaboradores ilimitado. Al estar sus páginas abiertas a todos, daba la posibilidad de sentirse identificado con todos aquellos que a él se adscribían o a sus tendencias.
Por lo que respecta al plano educativo, el panorama sería igualmente sorprendente, si no tuviéramos en cuenta que una de las premisas básicas del anarquismo es poner al alcance de todos los instrumentos necesarios para su formación. Estos grandes esfuerzos que los anarquistas hicieron en favor de la enseñanza, tenía como motor principal la confianza que éstos tenían en que la revolución debía ir estrechamente ligada a la instrucción y a la difusión generalizada de las ideas. Hay que tener en cuenta que en aquellos años -estamos hablando del último tercio del siglo XIX y los primeros años del siglo XX- el índice de analfabetismo en España era muy alto y además éste afectaba principalmente a la clase trabajadora, pero sobre todo a los campesinos. En 1877 el 72 por 100 de la población era analfabeta. Treinta años más tarde, en 1910, la proporción todavía superaba el 50 o 59 por 100. Había además grandes diferencias regionales entre el norte industrializado y el sur agrícola4. En el congreso comarcal de Andalucía del Este, celebrado en Granada en julio de 1883, el presidente cerró el acto con un discurso en el que entre otras cosas dijo: “que la instrucción es la base de la transformación social”5. Opinión ampliamente compartida, como lo demuestran los numerosos artículos publicados en la prensa anarquista en aquellos años de los cuales entresacamos este párrafo: “la escuela y el periódico son para nosotros las poderosas palancas del progreso en todas sus múltiples manifestaciones, los potentes conductores de la luz (...) Suprimid la escuela y como dijo el poeta, suprimiréis al hombre; suprimid el periódico y apagaréis la luz.”6
En este sentido, el esfuerzo por alcanzar una educación adecuada a los fines revolucionarios estuvo presente desde los inicios de la Internacional en España. Pero tanto o más horror que la falta de escuelas causaba el que éstas estuvieran en manos del Estado. “A pesar de sus fracasos y de su falta de escrúpulos [del Estado], hay quien declarándose enemigo suyo pide escuelas o espera que las haga construir el ministro, cuando es preferible el estado de analfabetismo agudo a la escuela oficial, aunque se instale en un palacio. Ya dijo Guerra Junqueiro que la escuela oficial solo producirá luz cuando se queme”, afirmaba Felipe Alaiz7.
De aquí la vinculación de los anarquistas con los proyectos de establecimientos de escuelas laicas que tendría concreción a partir de la década de los ochenta.
Muchas otras iniciativas se sucedieron hasta culminar en las experiencias de las escuelas racionalistas, cuyo primer precedente fue la Escuela Moderna de Ferrer y Guardia, fundada por éste a su regreso del exilio parisino en 1901.

ORACIÓN...

“Hay hoy demasiados sabios, demasiados prudentes.
Siempre calculando, siempre midiendo.
¡Pensad que pasaría si tuvieran que romper con su mundo,
si sus padres supiesen que nunca alcanzarían una posición honorable,
si tuviesen, aunque fuese por poco tiempo, que vivir en la inseguridad!
¡Oh Dios! Envíanos locos,
de los que se comprometen a fondo,
de los que se olvidan de sí mismos,
de los que aman con algo más que con palabras,
de los que entregan su vida de verdad y hasta el fin.
Danos locos, chiflados, apasionados,
hombres capaces de dar el salto en la inseguridad,
hacia la creciente incertidumbre de la pobreza;
que acepten diluirse en la muchedumbre anónima
sin pretensiones de colgarse una medalla,
no utilizando sus cualidades mas que en provecho de sus gentes.
Danos locos Señor,
locos del presente,
enamorados de una forma de vida sencilla,
liberadores eficientes de los que no cuentan para nadie,
amantes de la paz,
puros en su corazón, resueltos a nunca traicionar,
capaces de aceptar cualquier reto,
de acudir donde sea,
libres y obedientes,
espontáneos y tenaces,
tiernos y fuertes.”

 LOUIS–JOSEPH LEBRET (1897-1966).

La crisis-manía obsesiva de la dictadura

DineroYa sabemos el recorrido imperioso del capitalismo a lo largo de la historia contemporánea, con ayudas incondicionales de muchísimos gobiernos de toda índole política. Sus altos y bajos, sus visiones y ambiciones acumuladoras de riquezas a costa de millones de seres desposeídos del mundo. No cabe duda que han hecho un buen "trabajo", sus avances en magnificar su clase dominante, en hacernos creer que son los gestores de nuestras vidas en el camino que ellos quieren que tomemos para rendirles pleitesía cuando convenga y destrozarnos cuando lo crean conveniente.
Cada generación que hemos sobrevivido a sus antojos, hemos sufrido consciente o inconscientemente  todas las estructuras mentales capaces de obviar el sistema que siempre han impuesto desde el día en que nacimos, mamando grandes dosis de aceptación a todo lo que nos han dictado.
Ahora, en su macro-capitalismo llamado globalización, han extendido por todo el Planeta un sistema llamado economismo de mercado muy sofisticado incapaz de interpretarse con cierta lógica de comportamiento racional en el que seamos capaces de entender y reaccionar ante tal agresión sistemática. Después de esta incursión global con todos los métodos posibles de control, persuasión y como no bélico, ayudado por las tecnologías más avanzadas y financiadas por sus empresas privadas, han iniciado una cruzada simultánea, después de haber introducido en nuestras mentes como un taladro la profundización en nuestras neuronas que este su sistema es el único posible y verdadero.
Naturalmente, desde sus lógicas capitalistas y con sus conciencias elitistas dominadoras nos han hecho creer en la inmensa mayoría planetaria, tenemos que aprender a ser seres dominados porque el futuro lo controlan ellos porque solo somos parte del engranaje estructural del sistema.
Una de las piedras angulares que debían ser derribadas era la conciencia ideológica, el trabajo desintegrador casi lo han logrado, con la propaganda sutil de ir imponiendo el pensamiento único basado en el economismo puro y duro para diluir las conciencias ideológicas históricas para pasar a ser un híbrido llamado por boca de mucha gente "ni de izquierdas ni de derechas". Esta definición que no tiene contenido alguno, es muy propicio para redefinir cuales serán las políticas futuristas en el que nos movamos con un precio marcado en la frente tal cual ganado en las grandes llanuras de las urbes asfaltadas, fraccionando más si cabe el precio de nuestras cabezas.
Esta crisis surrealista que estamos sufriendo, es una manía persecutoria contra todo aquello que nos reporte un derecho humano y una soberanía social. No cabe duda que hemos soslayado cada movimiento estratégico de estos maníacos obsesivos, porque hasta el día de ayer han mostrado una cara hipócrita y reconciliadora, pero al día de hoy, se han sacado el maquillaje y han mostrado el lado oscuro de sus fauces depredadoras, sus zarpas y sus ansias de matar a todo aquello que se le contradiga.
Están logrando la pobreza a escala mundial, la abolición de los DDHH para transformar las necesidades más básicas en negocios lucrativos privatizando incluso la conciencia social hacia una corrupción política en la cual ya han comprado dicha profesión al servicio de sus acreedores capitalistas. Estamos asistiendo, sin dar crédito, a una simbiosis apocalíptica del propio sistema, una reorganización dominante para obtener el control de los imperios económicos y transformar como ellos nos llaman, recursos humanos, en una transacción mercantil.
Sus mayordomos fieles (la casta política) son la correa de transmisión para transmitir todos los deseos capitalistas a la población de los países, los gestores- cómplices de la extrema explotación que vivimos en todos los ámbitos de nuestras vidas, son la otra cara de la moneda que juegan a ser portavoces de esta falacia llamada crisis, obviamente si es una grave crisis, dirigida exclusivamente hacia la sociedad asalariada de variopinta escala social, arremetiendo sin piedad contra las gentes más desfavorecidas.
El arma más pertinaz es la propia democracia la que se está cargando a los países como Grecia y los países periféricos de la mayoría de las regiones mundiales, nosotros no íbamos a ser menos, estamos en una cruzada dirigida por los reyes capitalistas del continente, esos que no son anacrónicos, pero si elegidos con falsas esperanzas haciéndonos creer que esta situación es excepcional y no duradera en el tiempo...alguien se lo cree ??. Lo excepcional es el modus operandis con grandes dosis de miedo político y económico para derrotar a la sociedad con armas invisibles, exceptuando la represión estatal cuando hay manifestaciones en las calles.
De momento tenemos conatos de movilizaciones que aún no se han generalizado de forma continuada, sabemos cual grave es la situación, pero aún no sabemos como organizarnos de forma unánime integrando la situación como una sola, es decir, solo actuamos por sectores laborables y no como un acto generalizado contra el sistema en si mismo y sus representantes políticos, los que hacen el trabajo sucio en contra de la sociedad.
No podemos aceptar que hagan leyes como churros para empobrecer a los pueblos y reducirnos a simples marionetas de sus antojos económicos, legalizando el expolio social. Acciones hay muchas y alternativas también...solo hay que encontrar el Talón de Aquiles de sus soberbias... hay muchas cosas que podemos hacer, pero también hay muchas cosas que no debemos hacer...todo cuesta un gran esfuerzo, pero ya estamos pagando con creces sin hacer nada al respecto.
Maijos Cuacos


Fuente:Portal OACA

La relación de ACTA con las negociaciones de México en TPP

TPP. Aprendamos esas siglas. Grabémoslas en nuestra cabeza. Comencemos a buscarlas, a leer sobre ellas. TPP, el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica, es una de las razones poderosas por las que México suscribió ACTA. Como cuando necesitas pasar Matemáticas I para inscribir Matemáticas II, la firma del acuerdo se entiende como un requisito para avanzar en las negociaciones de TTP. Pero antes de proseguir, conozcamos un poco más sobre esta iniciativa -antes de que sea demasiado tarde-:

¿Qué es TPP?

El Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica es un tratado de libre comercio que involucra a varios países de la zona del Pacífico. Inició en 2005 con la firma entre cuatro países: Chile, Singapur, Brunei y Nueva Zelanda. En 2008, Estados Unidos, Australia, Perú y Vietnam se adhirieron a las negociaciones de TPP; en 2010, se sumó Malasia; y en junio de 2012, México y Canadá se unieron. Entre sus miembros potenciales se encuentran Corea del Sur, Japón, Filipinas y Taiwán. Al día de hoy, han existido trece rondas de negociación. La primera se celebró en Melbourne, Australia, en marzo de 2010; mientras que la última tuvo lugar hace unos días (2 - 10 de julio) en San Diego, California, en Estados Unidos.

TPP ha sido definido como un NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) “en esteroides”. La primera controversia, al igual que con ACTA, es la forma en que ha sido negociado. De nuevo, el acuerdo se ha discutido de manera secreta, sin posibilidad de acceso al análisis público, salvo por algunos fragmentos de los borradores que se han ido filtrando. TPP ha sido negociado en la total opacidad. Es más, las naciones que lo conforman han acordado no revelar el documento final durante los cuatro años subsecuentes al término de las negociaciones, sea aprobado o no. Por ejemplo, en Estados Unidos, las peticiones del Senado para mirar los borradores de los negociadores han sido rechazadas.

¿Qué propone TPP?

TPP privilegia los intereses de compañías transnacionales, al grado de permitirles intervenir en la redacción de leyes para adecuarlas a modo para la protección del copyright. El acuerdo fue redactado con la venia de 600 representantes de empresas multinacionales. Algunos puntos del acuerdo incluyen
  • Otorgar incentivos legales para que los ISPs cooperen con los titulares de copyright para disuadir el almacenamiento o la transmisión de material protegido.
  • Identificar a usuarios de Internet por IP, con la facultad de “apagar” sitios web que violen el copyright.
  • Permitir que los demandantes perciban una compensación por violaciones del copyright aún si se determina que no existió daño.
  • Penalizar la violación de copyright de manera comercial o no comercial.
  • Imponer un mecanismo legal de vigilancia bajo sospecha, aún cuando no existan antecedentes de violación al copyright.
  • Crear nuevas normas de patentes que permitan proteger con copyright cosas como procedimientos quirúrgicos o medicinas creadas por procesos biológicos -como vacunas, por ejemplo-.
En Estados Unidos se filtró un borrador con la posición de dicho país respecto a TPP, lo cual ha desatado el rechazo público y las protestas. Este documento señala que TPP daría una autoridad política y protección legal sin precedentes a las transnacionales. En EE.UU. están preocupados porque las empresas extranjeras recibirían más privilegios que las locales; se darían incentivos económicos a las empresas nacionales que muevan inversiones y trabajos a países en desarrollo; y crea un mecanismo legal paralelo que permitiría a las compañías demandar al gobierno en tribunales extranjeros, bajo el concepto de “utilidades perdidas” por culpa de la legislación vigente.

México en el TPP y la relación con ACTA

En enero de 2012, durante su visita a Davos, el presidente Felipe Calderón señaló su deseo de que México suscribiera el TPP, a pesar de que a finales de 2010, el gobierno federal mencionó que no estaba interesado en ingresar. En abril, en una reunión con Estados Unidos y Canadá, el mandatario mexicano reiteró su apoyo a ACTA y su intención de ser incluido en las negociaciones de TPP. Su anhelo se cumplió cuando la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos (USTR) extendió la invitación a México para integrarse a la discusión.

¿Qué tiene que ver con ACTA? Como señalara el abogado Luis Fernando García, el rechazo a ACTA dejaba al acuerdo herido, pero no muerto. Tanto el Senado como el Congreso habían expuesto su negativa a través de un punto de acuerdo. Palabras más, palabras menos, se trata de una recomendación al Ejecutivo para retirarse de las negociaciones, aunque carece de carácter vinculante.
En una democracia funcional, lo correcto es que el gobierno federal habría acatado la orden (amparada por meses y meses de discusión de un grupo de trabajo plural, integrado por especialistas, ciudadanos y empresas). Pero Calderón nunca se declaró en contra de ACTA; por más que México estuvo ausente en la firma de octubre de 2011, la posibilidad quedaba latente. García predijo que Calderón podría esperar a que pasaran las elecciones para suscribir el acuerdo, ya con poco (o nada) que perder. Para eso, la presión debía continuar -como ocurrió en Europa, hasta que se hizo un rechazo frontal-, algo que no pasó:
Es necesario presionar al presidente Felipe Calderón para que no firme, o al menos para que clarifique si va a firmar o no. No nos vayamos a despertar un día de aquí al 1 de Diciembre de 2012 con la sorpresa de que Calderón nos regaló, como último acto de indecencia (como presidente), su firma en ACTA.
En ese contexto, el TPP juega un papel fundamental. Este tratado especifica que, en los países donde se aplique, se requiere de hacer adaptaciones a la legislación vigente para estar a tono con los puntos del acuerdo. ¿Es ACTA uno de los requisitos para avanzar en las negociaciones de TPP? Muy probable. La coyuntura estaba dada: con el rechazo de Europa al acuerdo, países como Suiza y México recibían presión extra para emitir un posicionamiento (a favor o en contra, el que fuera). Al TPP le conviene la entrada de México, pues serviría como un gancho para cerrar a otros países interesados, en especial a Filipinas. ACTA garantiza, en cierto modo, que la legislación se modifique a modo para que la inclusión de TPP sea más sencilla. Que la USTR haya condicionado la firma de ACTA no suena descabellado.
Para entrar en ACTA, falta la aprobación que dé el Senado. En este momento, se encuentra en comisión permanente, así que serán los nuevos legisladores quienes voten al respecto. Queda el antecedente del Grupo de Trabajo, pero nuevamente, hablamos de recomendaciones, no de obligaciones. En ellos quedará decidir si todo ese trabajo se va a la basura (como hizo Calderón al firmar) o si se usa para detener ACTA.
Finalmente, mi recomendación principal es informarse. Este artículo es sólo un sumario para mostrar un panorama, pero hay mucho más allá afuera. Ahora, el trabajo debe enfocarse en presionar que el Senado frene ACTA y exigir al gobierno federal que exista transparencia en las negociaciones de estos acuerdos. Es un tema de libertades, no hay más. TPP. Grabémonos esas tres letras.

Fuente:alt1040