Hoy hemos tenido otra noticia, la abdicación del rey, otro “cambio” del que se hablará mucho y durante largo tiempo y que, si la marea tricolor no lo para, nos alumbrará una monarquía rejuvenecida, bien asesorada por una reina experta en imagen y comunicación y que le dará “larga vida al Rey” y a la institución heredera de Franco, que será, si cabe, más democrática aún que la de Juan Carlos, el monarca que nos salvó de Tejero y la involución.
¿Cambios reales, profundos? No. La situación politica, económica y social ha llegado a tal punto de degradación y corrupción que su propia dinámica estaba llevando a la gente hacia planteamientos antaño llamados subversivos. Pero el poder, nuevamente inteligente, ha sabido cortar por lo sano, aplicando esa gran enseñanza que les procuró Lampedusa de “algo debe cambiar para que todo siga igual”. Sospechosos cambios intensos en tan poco tiempo. Lo cierto es que tal parece que a España está llegando una revolución, una transformación profunda. Las calles se han llenado de banderas tricolores y las masas se han echado a las plazas para, como en aquel también esperanzador 14 de abril de 1931, lanzar sus gritos de esperanza por un mundo mejor.
Es terrible jugar con las pocas esperanzas de la gente ante un sistema explotador, anulador e inamovible. Pero es preciso decirlo: no habrá cambio. O mejor, algo cambiará para que todo siga igual, para que los señores del poder económico y político sigan viviendo a costa del trabajo y la riqueza que producimos los demás manteniendo una cáscara de legitimidad democrática y popular.
Desengáñense. No habrá cambios profundos, ni revolución ni una nueva era. Sólo han tocado la epidermis del sistema. El paro seguirá, la explotación persistirá, la desigualdad será aún mayor, la represión se intensificará y, cuando nuestros nuevos representantes, más de izquierdas, menos monárquicos, levanten nuevamente su porra contra la protesta del que no se resigna al “cambio” dirán: “ya te hemos dado más de lo que te merecías”.
Marcelo Latorre http://grupoanarquistahc.wordpress.com/2014/06/02/algo-debe-cambiar-para-que-todo-siga-igual/