Alfredo Jalife no es precisamente un revolucionario, de hecho es un burguesito. Pero que le vamos a hacer; dice cosas interesantes y para ser sinceros, cada vez lo veo más y más tirado del lado del pueblo. Para empezar no es del agrado de Televisa y eso es algo bueno. Recomiendo su análisis...
Aquí no hay propiedades, hay unidad, hay solidaridad, hay humanismo, hay seres humanos intentando salir juntos de este fango que es el sistema que nos controla, atemoriza y confunde.
...
"Alimenta, Cuida y Ama a tu Hij@, para que el sistema pueda explotar su Cuerpo, embotar su Mente y destruir su Alma"
Koan
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jueves, 26 de noviembre de 2015
La Revolución Traicionada, La Historia De Los Amigos De Durruti
Interesante y esclarecedora conclusión y "moraleja" de esta exposición.
Cedamos ante las reformas y pactos, y cederemos la revolución...
Cedamos ante las reformas y pactos, y cederemos la revolución...
1915 - México en guerra
Hace poco he descubierto a Pedro Salmerón (será por mi aversión a MORENA), pero debo de aceptar que me gustan sus charlas; informativas, esclarecedoras y no lameculos del poder. Porquería humana y pseudohistoriadores intelectualoides orgánicos como Enrique Krauze y Aguilar Camín palidecen ante la simpleza y veracidad de estas exposiciones.
Que lo disfruten...
Koan
Que lo disfruten...
Koan
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viernes, 13 de noviembre de 2015
La muerte de Pancho Villa y los Tratados de Bucareli
Interesante audio que nos reafirma como la clase política Méxicana a travez de la historia a sido la puta de E.U. (país imperialista, mentiroso, ladrón, truculento y asesino por antonomasia) y traidora a su gente...en fin...me decepciona pero para nada me sorprende...
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Los falsificadores de la historia
Aunque la exposición en cuestión trata del caso mexicano, no es nada
difícil imaginar que otro tanto pasa en la historia de otros países o de
todos...cada uno a su manera. El poder manipula la historia a su
conveniencia...
miércoles, 4 de noviembre de 2015
La posmodernidad
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Los Posmodernos
Interesante conclusión o sugerencia de conclusión que se hace al final de este vídeo. ¿Realmente se estará superando el discurso posmoderno?, ¿habremos tenido suficiente de la ideología de la no ideología?...¿nos sentiremos abandonados a nuestra suerte ante tanto nihilismo y relativismo barato?
Koan
Koan
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martes, 28 de octubre de 2014
Errico Malatesta: Mi Primer Encuentro con Bakunin
Era el Fin de verano de 1872, en Nápoles.
La Federación Italiana de la Internacional de los Trabajadores nos había delegado a Cafiero y a mí para representarla en el Congreso que se debía celebrar en Suiza (y que se celebró, en efecto, en Saint-Imier, en el Jura bernés), para un entendimiento entre todas las secciones de la Internacional que se habían rebelado contra el Consejo General, el cual, bajo la dirección de Carlos Marx, quería someter toda la Asociación a su autoridad dictatorial y dirigirla, no a la destrucción, sino a la conquista del poder político.
Yo estaba lleno de fervor en aquellas luchas, de las cuales debía depender la suerte de la Internacional y el porvenir de la acción revolucionaria y socialista.
Jovencito, en mis primeras armas, era naturalmente muy feliz al poder ir al Congreso, entrar en relación directa con compañeros de todos los países y tal vez también orgulloso por hacer oír mi voz. ¡En aquella edad, cuando no se es una marmota, se está un poco demasiado lleno de si ! Pero lo que sobre todo me entusiasmaba era el pensamiento que conocería a Bakunin, que me volvería (no dudaba de ello) su amigo personal.
Bakunin en Nápoles era una especie de mito. Había estado allí, creo, en 1864 y en 1867, dejando una impresión profunda. Se hablaba de él como de una persona extraordinaria y como suele ocurrir, se exageraban sus cualidades y sus defectos. Se hablaba de su estatura gigantesca, de su apetito formidable, de su vestir descuidado, de su negligencia pantagruélica, de su desprecio soberano del dinero. Se contaba que, llegado a Nápoles con una gran suma, en el momento en que se presentaban a menudo revolucionarios polacos escapados a la represión que siguió a la insurrección de 1863, Bakunin dió simplemente la mitad de todo lo que tenia al primer polaco necesitado que encontró, y después la mitad de la mitad que le quedaba al segundo polaco, y así sucesivamente hasta que — y no se necesitó mucho tiempo — quedó sin un céntimo. Y entonces tomó el dinero de los amigos con la misma indiferencia señorial con que había dado lo suyo. Pero esto y otras cosas eran la leyenda.
Lo importante era la gran conversación que se tenía en los círculos avanzados, o supuestos tales, en torno a las ideas de Bakunin, que había ido a remover todas las tradiciones, todos los dogmas sociales, políticos, patrióticos, considerados hasta entonces por la masa de los «intelectuales» napolitanos como verdades seguras y fuera de discusión. Para unos Bakunin era el bárbaro del Norte, sin dios y sin patria, sin respeto para ninguna cosa sagrada, y constituía un peligro para la santa civilización italiana y latina. Para los otros era el hombre que había llevado a los muertos pantanos de las tradiciones napolitanas un soplo de aire salubre, que había abierto los ojos de la juventud que se había aproximado a él hacia nuevos horizontes; y éstos, los Fanelli, los De Luca, los Cambuzzi, los Tucci, los Palladino, etc., fueron los primeros socialistas, los primeros internacionalistas, los primeros anarquistas de Nápoles y de Italia.
Y así, a fuerza de oírles hablar, Bakunin se había convertido para mi también en un personaje de leyenda; y conocerlo, aproximarme a él, calentarme a su fuego era para mí un deseo ardiente, casi una obsesión.
El sueño iba a realizarse.
Partí, pues, para Suiza, junto con Cafiero.
En aquella época yo estaba enfermizo, escupía sangre y era juzgado tísico o casi, tanto más cuanto que había perdido los padres, una hermana y un hermano por enfermedad del pecho. Al pasar el Gottardo por la noche (entonces no existía el túnel y era necesario rodear la montaña nevosa en diligencia) me resfrié y llegué a Zurich, a la casa donde estaba Bakunin, por la noche, con tos y fiebre.
Después de la primera acogida, Bakunin me acomodó una camita, me invitó, casi me obligó a extenderme encima de ella, me cubrió con todas las mantas y abrigos que pudo recoger, me dió té hirviente y me recomendó que estuviera tranquilo y durmiera. Y todo esto con una premura, una ternura materna que me conmovió el corazón.
Mientras estaba envuelto bajo las mantas y todos creían que dormía, oí que Bakunin decía, en voz baja, cosas amables sobre mí, y después añadía melancólicamente: «Lástima que esté tan enfermo; lo perderemos pronto; no tiene para seis meses». No di importancia al triste pronóstico, porque me parecía imposible que pudiese morir (me cuesta trabajo creer en ello todavía hoy); pero pensé que habría sido casi un delito el morir cuando hay tanto que hacer por la humanidad. Me sentí feliz por la estima de aquel hombre y me prometí a mi mismo hacer todo lo posible por merecerla.
Al día siguiente me desperté curado y comenzamos con Bakunin y los demás, suizos, españoles y franceses, aquellas interminables discusiones a que Bakunin sabía dar tanto encanto.
Fuimos a Saint-Imier, donde — nótese el rasgo de psicología popular — los muchachos acogieron a Bakunin al grito de «¡Viva Garibaldi!». Naturalmente, siendo Garibaldi el hombre que más habían oído celebrar, aquellos muchachos pensaban que debía ser un hombre colosal. Bakunin era colosal, lo vieron rodeado y festejado y pensaron que no podía ser más que Garibaldi.
Tomamos parte en el Congreso, después volvimos a Zurich, discutiendo siempre, tomando acuerdos y haciendo proyectos hasta entrada la noche.
Conocí a Bakunin cuando él estaba ya en edad avanzada y minado por las enfermedades contraídas en las prisiones y en Siberia. Pero lo encontré siempre lleno de energía y entusiasmo y comprendí toda su potencia comunicativa. Era imposible para un joven tener contacto con él sin sentirse inflamado por el fuego sagrado, sin ver ensanchados los propios horizontes, sin sentirse caballero de una noble causa, sin hacer propósitos magnánimos.
Esto ocurría a todos los que caían bajo su influencia. Después, algunos, una vez cesado el contacto directo, cambiaron poco a poco de ideas y de carácter y se perdieron por los más diversos caminos, mientras otros sufrieron y, si sobrevivieron, sufren aún aquella influencia; pero no hubo nadie, creo, que al entrar en contacto con él, aunque fuese por breve tiempo, no se haya vuelto mejor.
Para acabar, relataré un episodio característico. Tal vez lo haya contado ya otras veces, pero en todo caso merece ser repetido.
Era el momento, el del Congreso de Saint-Imier, en que Marx, Engels y sus secuaces, por odio de parte y por vanidad personal ofendida, se esforzaban más por esparcir la calumnia contra Bakunin, a quien se describía como un personaje equívoco, tal vez un agente del zarismo.
Uno de aquellos días se habló de la cosa en presencia de Bakunin, y todos se mostraron justamente indignados, cuando uno de nosotros, no dándonos cuenta de la enormidad que decía, salió con esta proposición: «Es preciso pagar a aquella gente con la misma moneda; ellos calumnian, calumniémosles también nosotros».
Bakunin se sacudió como un león herido, fulminó de una mirada al proponente, se levantó en toda su gigantesca persona y gritó: «¿Qué dices, desdichado? No, es mejor ser mil veces calumniado, aunque la gente nos crea así, antes que rebajarse a ser un calumniador.»
Errico Malatesta — Pensiero e Volontà, Roma, 1926
Traducción al castellano: @rebeldealegre Fuente: http://rebeldealegre.blogspot.com.es/2014/10/errico-malatesta-mi-primer-encuentro.html
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Anábasis - La Revolución Alemana
En este audio se charla Con Harald Piotrowski acerca de lo que se conoce como la Revolución Alemana (1918-1921).
Tras el Octubre soviético en Rusia, la cuestión social llamaba a
las puertas del Imperio Alemán, la segunda potencia industrial del
momento, y muy pronto lo haría en Hungría. Era Alemania el país
donde supuestamente el movimiento obrero era el mejor organizado del mundo y, sin embargo, su fracaso será estrepitoso. Abarcamos
entonces las siguientes cuestiones:
- Análisis de la situación territorial, social y económica del II
Reich Alemán (1871-1918). El Estado “social” de Bismarck.
- El mundo del trabajo: los obreros especializados, la “nueva”
clase obrera y el proletariado agrícola.
- El Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) y todo el universo que
gira a su alrededor (sindicatos, cooperativas, asociaciones…); su
teoría y su práctica, su concepción del socialismo, sus
divisiones internas.
- La I Guerra Mundial, las ilusiones que generó y la realidad de una
carnicería imperialista. La incorporación de las mujeres a la
industria. Las primeras protestas, el malestar social y las
deserciones.
- El estallido de la Revolución con el amotinamiento de la marina en
Kiel (3 de noviembre de 1918). El papel de los “Hombres de
Confianza”. La formación de consejos de obreros y soldados y su
rápida extensión por todo el territorio. El colapso del Reich. La
escisión en la socialdemocracia: formación del USPD. Cómo
maniobran los dirigentes del SPD (Ebert, Scheidemann, Noske…) ante
el estallido de la Revolución: doble juego reconstituyendo el
aparato estatal mientras preparan la desarticulación del poder de
unos consejos de los que se presentan como adalides. La actuación
del grupo “Spartakus”.
- El Alto Mando Militar del ejército y el papel de los cuerpos
francos, freikorps.
- Frente a idealizaciones frecuentes, cuál fue el papel real de los
consejos: hasta dónde llegaron en el terreno político, económico…
Cómo se hicieron el harakiri en la Asamblea General de los Consejos
celebrada en Berlín a mediados de diciembre de 1918, al votar por
la Asamblea Constituyente, lo que implicaba votar contra su propio
poder. La actuación de algunos de estos consejos. Grupos que
pugnaron por la radicalización del movimiento y su dictadura.
- La formación del Partido Comunista Alemán (KPD) y sus posiciones.
La “semana espartaquista” en Berlín (enero 1919). La expulsión
de la mayoría y la formación del Partido Comunista Obrero Alemán
(KAPD); el radicalismo de los “izquierdistas”, sus posiciones
antiparlamentarias y antisindicales. La fusión del KPD y la
izquierda del USPD.
- El auge del anarcosindicalismo (FAUD) y el fenómeno de las
“uniones” (AAU).
- El aislamiento característico de la Revolución Alemana y su
represión por partes, escalonada: Bremen en febrero (donde
funcionó, de manera problemática, uno de los consejos más
radicales), Baviera en abril (caracterización de la República de
los Consejos o “República Soviética de Munich”; la figura de
Kurt Eisner)…
- La entrada en vigor del Tratado de Versalles y sus consecuencias
inmediatas: la ocupación francesa de la cuenca del Rhur; las
huelgas salvajes y las guerrillas; la crisis económica. “El Putsch de Kapp” en mayo de 1913: la respuesta obrera, la
respuesta gubernamental y la formación del “Ejército Rojo del
Rhur”; la consiguiente represión. El papel de la guerrilla del
legendario Max Hölz y sus golpes de mano.
- La “Acción de Marzo” de 1921, última faena revolucionaria de
envergadura, aislada a Alemania Central; empresa decidida en gran
medida por los hombres de Moscú en el país (Karl Radek, Bela Kun).
El fracaso del movimiento y el fin de la perspectiva revolucionaria
en Alemania.
- Las posiciones actuales de la historiografía oficial sobre aquellos
hechos.
Harald es coautor (junto con Carlos García Velasco) del libro
Antifascistas alemanes en Barcelona (1933-1939). El Grupo DAS
(Sintra, Barcelona) y coeditor (junto con Carlos García Velasco y
Sergi Rosés de Barcelona, mayo 1937 (Alikornio, Barcelona).
(Sintra, Barcelona) y coeditor (junto con Carlos García Velasco y
Sergi Rosés de Barcelona, mayo 1937 (Alikornio, Barcelona).
La cara es el espejo del alma
El pasado 26 de mayo, el papa Francisco se marchó de Israel al
término de su viaje de tres días a Tierra Santa. En el aeropuerto de Tel
Aviv estaban presentes para despedirle el presidente israelí, Simon
Peres, y el presidente del gobierno, Benjamin Netanyahu. Desde meses
atrás, las autoridades israelíes estaban siendo contestadas con un
recrudecimiento de los actos vandálicos perpetrados por opositores que
no debían ser visibles para el resto del mundo, pero que se
intensificaron ante la inminencia de la visita del Papa, esperado en
Jerusalén tras sus estancias en Ammán y Belén. La policía israelí
movilizó 8.500 agentes, un enorme dispositivo denominado "Operación
túnica blanca". La imponente red de video-vigilancia, que comprende 320
cámaras, permitió seguir todos los movimientos del pontífice,
facilitando que el monarca paseara en el papamóvil sin protección
antibalas. Cerca de 400 periodistas habían llegado de todo el mundo para
cubrir el viaje del Papa a Tierra Santa, y han filmado su "salida del
programa" de unos minutos ante el muro de separación entre Israel y los
territorios palestinos. Lo ha hecho bajando del todoterreno mientras
bordeaba la barrera de cemento en la periferia de Belén, y se ha
acercado al muro de manera que las televisiones de todo el mundo lo
pudieran filmar. Casi ningún medio de comunicación ha transmitido la
noticia de las pintadas anticristianas en hebreo que aparecieron en el
muro de una iglesia de Bersheba, al sur de Israel, ni de la
concentración del 12 de mayo junto a la tumba de David, en Jerusalén,
donde muchos manifestantes portaban carteles que invitaban al Papa a
quedarse en Roma y se pedía que el hallazgo arqueológico quedase en
propiedad de Israel y no fuese cedido al Vaticano. Ya fuese o no
legítima, que pudiera implicarle personalmente o solo de forma
colateral, no ha habido ninguna noticia sobre este Papa que pasara a los
canales de difusión, ni siquiera cuando una sentencia del tribunal de
La Rioja (Argentina) declara que la Iglesia católica fue cómplice de
crímenes contra la Humanidad durante la dictadura militar argentina de
1976-1983. El 31 de julio de 1973, Bergoglio fue nombrado superior
provincial [de los jesuitas] de Argentina, y en 1979 participó en la
reunión del CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano) en Puebla
(México), y estuvo entre quienes se opusieron contundentemente a la
Teología de la Liberación, afirmando la necesidad de que el continente
latinoamericano se enfrentara a su propia tradición cultural y
religiosa. En la sentencia de condena a los responsables militares de la
zona, los magistrados han especificado que existía en todo el país un
plan del régimen, en colaboración con las altas jerarquías
eclesiásticas, para eliminar a los curas incómodos: en noviembre de
1975, durante una visita a la base aérea de Chamical, en la zona de La
Rioja, el vicario castrense Victorio Bonamín dijo que el pueblo, al
rebelarse contra la explotación inhumana de los latifundistas había
cometido pecados tan graves que solo se podían redimir con sangre. Los
militares fueron tan solo los ejecutores, pero quienes dieron las
órdenes fueron los que estaban en el vértice de un sistema creado para
la explotación de los recursos humanos y naturales: finanzas,
corporaciones e Iglesia católica.
La Iglesia de Roma no fue solo cómplice pasiva de la tragedia de los "desaparecidos", sino también autora activa. Escribe el periodista Horacio Verbitsky: "[el cardenal Pío] Laghi -el nuncio apostólico del Vaticano en Argentina- no actuaba por propia iniciativa. La Santa Sede apoyaba la especial relación entre su embajador y Massera". Entre otras cosas, la Iglesia argentina, en comandita con la CIA, el Ejército, la Aviación y la Armada, preparó el golpe criminal. Fue siempre la Iglesia católica la que prescribió a los militares las modalidades de asesinato de los presos políticos, que eran arrojados vivos desde los aviones; la Iglesia católica, a través de sus capellanes militares, convencía a los marinos reticentes y angustiados para torturar y matar a los "desaparecidos", diciendo por boca de sus curas en uniforme que "separar la hierba buena de la mala" es un precepto bíblico que hay que aplicar sin temor. La Iglesia argentina, apoyada por la jerarquía vaticana al grito de "Dios es justo", no dudó en legitimar la tortura, los asesinatos y la desaparición de millares de seres humanos: la relación ambigua entre Iglesia católica y dictadura continúa existiendo y los jueces expresan en su sentencia que todavía hoy las autoridades católicas mantienen "una actitud reticente" hacia quien quiere descubrir los crímenes. El mismo párroco de la parroquia en la que fueron secuestrados los curas Murías y Longeaville ha intentado impedir el ingreso en su iglesia de los jueces, aduciendo que se estaban realizando "ejercicios espirituales", a pesar de que la visita había sido anunciada con bastante anterioridad. El asesinato de los dos sacerdotes no fue un hecho aislado sino, escriben los jueces en la sentencia, parte de un plan para la eliminación de los sacerdotes incómodos, en el que las jerarquías católicas fueron cómplices y por el que continúan siendo reticentes. Fueron más de un centenar en Argentina los religiosos católicos miembros del Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo (que se identificaba con el Concilio Vaticano II, con la Conferencia Eucarística de Medellín y con la opción preferente por los pobres) asesinados durante la dictadura, aparte de 30.000 opositores políticos.
'Gnazio Publicado en el Periódico Anarquista Tierra y Libertad, octubre de 2014
La Iglesia de Roma no fue solo cómplice pasiva de la tragedia de los "desaparecidos", sino también autora activa. Escribe el periodista Horacio Verbitsky: "[el cardenal Pío] Laghi -el nuncio apostólico del Vaticano en Argentina- no actuaba por propia iniciativa. La Santa Sede apoyaba la especial relación entre su embajador y Massera". Entre otras cosas, la Iglesia argentina, en comandita con la CIA, el Ejército, la Aviación y la Armada, preparó el golpe criminal. Fue siempre la Iglesia católica la que prescribió a los militares las modalidades de asesinato de los presos políticos, que eran arrojados vivos desde los aviones; la Iglesia católica, a través de sus capellanes militares, convencía a los marinos reticentes y angustiados para torturar y matar a los "desaparecidos", diciendo por boca de sus curas en uniforme que "separar la hierba buena de la mala" es un precepto bíblico que hay que aplicar sin temor. La Iglesia argentina, apoyada por la jerarquía vaticana al grito de "Dios es justo", no dudó en legitimar la tortura, los asesinatos y la desaparición de millares de seres humanos: la relación ambigua entre Iglesia católica y dictadura continúa existiendo y los jueces expresan en su sentencia que todavía hoy las autoridades católicas mantienen "una actitud reticente" hacia quien quiere descubrir los crímenes. El mismo párroco de la parroquia en la que fueron secuestrados los curas Murías y Longeaville ha intentado impedir el ingreso en su iglesia de los jueces, aduciendo que se estaban realizando "ejercicios espirituales", a pesar de que la visita había sido anunciada con bastante anterioridad. El asesinato de los dos sacerdotes no fue un hecho aislado sino, escriben los jueces en la sentencia, parte de un plan para la eliminación de los sacerdotes incómodos, en el que las jerarquías católicas fueron cómplices y por el que continúan siendo reticentes. Fueron más de un centenar en Argentina los religiosos católicos miembros del Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo (que se identificaba con el Concilio Vaticano II, con la Conferencia Eucarística de Medellín y con la opción preferente por los pobres) asesinados durante la dictadura, aparte de 30.000 opositores políticos.
'Gnazio Publicado en el Periódico Anarquista Tierra y Libertad, octubre de 2014
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martes, 21 de octubre de 2014
¡Que el pueblo elija!
“Pero para los proletarios que se dejan entretener con ridículos
paseos por las calles, por plantaciones de árboles de la libertad, por
frases sonoras de abogados, habrá de primera agua bendita, luego
injurias, al final metralla, la miseria siempre.
¡Que el pueblo elija!”
Auguste Blanqui (1851)
paseos por las calles, por plantaciones de árboles de la libertad, por
frases sonoras de abogados, habrá de primera agua bendita, luego
injurias, al final metralla, la miseria siempre.
¡Que el pueblo elija!”
Auguste Blanqui (1851)
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lunes, 13 de octubre de 2014
Los Rothschild y las acciones de la bolsa tras Waterloo
Los Rothschild, película alemana de Erich Waschneck (1940), es una de
las producciones de la UFA más conocidas de aquélla época por la
actualidad de la temática.
La película surgió de una idea de Mirko Jelusich sobre el ascenso de la familia Rothschild. Es fiel a la historia, pero simultáneamente, y ante los paralelismos históricos, pretendía fomentar entre la población el conocimiento de las trapacerías que la alta finanza internacional llevaba y lleva a cabo a costa de las naciones.
Junto a la obra de Veit Harían Jud Süss (El judío Süss) y el documental de Fritz Hippler Der ewige Jude (El judío eterno), es la tercera y última de aquella época que trata la cuestión.
Al igual que en Jud Süss, la película concluye con un texto escrito pensado para la audiencia alemana de 1940. El mismo explica que los descendientes se encontraban en ese momento como refugiados lejos de Europa.
Una película histórica cuyo argumento versa sobre la prosperidad y la fortuna de la familia Rothschild. Tras Waterloo fundaron el banco central de Inglaterra, y nunca pararon de crear bancos centrales: FED, BCE, BPI... Hoy en día esclavizan al resto de pueblos mediante la usura.
La película surgió de una idea de Mirko Jelusich sobre el ascenso de la familia Rothschild. Es fiel a la historia, pero simultáneamente, y ante los paralelismos históricos, pretendía fomentar entre la población el conocimiento de las trapacerías que la alta finanza internacional llevaba y lleva a cabo a costa de las naciones.
Junto a la obra de Veit Harían Jud Süss (El judío Süss) y el documental de Fritz Hippler Der ewige Jude (El judío eterno), es la tercera y última de aquella época que trata la cuestión.
Al igual que en Jud Süss, la película concluye con un texto escrito pensado para la audiencia alemana de 1940. El mismo explica que los descendientes se encontraban en ese momento como refugiados lejos de Europa.
Una película histórica cuyo argumento versa sobre la prosperidad y la fortuna de la familia Rothschild. Tras Waterloo fundaron el banco central de Inglaterra, y nunca pararon de crear bancos centrales: FED, BCE, BPI... Hoy en día esclavizan al resto de pueblos mediante la usura.
martes, 23 de septiembre de 2014
Codicia, ansias de dominación y traición...La historia de los "Poderosos"
No se porque le puso el tipillo que subio este video, Israel vs Palestina; lo cierto es que soy totalmente pro palestina y totalmente anti-judios israelies de mierda. No obstante, me parece muy acertado el señalamiento de este videillo. La humanidad ha pasado de una masacre a otra y a eso le llamamos historia de la humanidad. Si bien muchas de las guerras han sido causadas como de costumbre, por los grupos oligárquicos, aristocráticos, monárquicos y demás porquería humana. Despues de acabar con los oligarcas de mierda y los plutocratas parasitos, a ver si ya le paramos.
¡¡Guerra entre clases, paz entre pueblos.!!!
Koan
¡¡Guerra entre clases, paz entre pueblos.!!!
Koan
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martes, 16 de septiembre de 2014
viernes, 12 de septiembre de 2014
El gran engaño del progreso
¿Qué es el progreso?
¿Lo que vivimos actualmente es auténtico progreso?
¿Realmente el ser humano ha progresado con el paso de los milenios?
Estas son preguntas que prácticamente nadie pone sobre la mesa, porque el común de la sociedad las considera absurdas.
Preguntas que aparentemente no tienen ningún sentido a la luz de las tecnologías y los avances científicos que nos rodean.
Pero de hecho, es el momento idóneo para plantearlas y afrontar las consecuencias de las posibles respuestas.
Sin duda, la mayoría de personas afirmarán que la humanidad sí ha progresado y que ese progreso ha sido más acusado que nunca en los dos últimos siglos y que, por lo tanto, discutirlo no tiene ninguna lógica.
Pero algunos dudamos muy seriamente de que esto sea así y podemos argumentarlo…
ESTO NO ES PROGRESO
Pongamos las cartas sobre la mesa: la tesis que sostiene este artículo es que no hemos progresado en absoluto.
Aún peor, nuestra tesis es que, de hecho, con el paso del tiempo, hemos retrocedido.
¿En qué nos basamos para realizar una afirmación tan temeraria?
Si nos fijamos en la definición de “progreso” y “progresar” que nos ofrece el diccionario, los define como “avances” y “mejoras”.
Y he aquí la cuestión.
Definición diccionario RAEUn paso atrás
progresar 1. intr. Avanzar, mejorar, hacer adelantos en determinada materia.
progreso (Del lat. progressus). 1. m. Acción de ir hacia adelante. 2. m. Avance, adelanto, perfeccionamiento.
Como sucede con los demás animales, necesitamos una serie de elementos para vivir; básicamente agua, comida y un entorno adecuado en el que habitar.
La naturaleza pone estos elementos a nuestra disposición desde que nacemos, de forma libre y gratuita.
Lo único que necesitamos para hacernos con ellos es emplear nuestro tiempo y nuestras energías en conseguirlos para garantizar nuestra subsistencia.
Ésta es la posición de la que parte la humanidad, igual que sucede con el resto de animales.
Sentadas estas bases, es muy fácil deducir lo que sería un “auténtico progreso”.
El ser humano habría progresado de forma efectiva si al nacer tuviera la seguridad de que no tendrá que preocuparse ni por su subsistencia ni por su alojamiento y que podrá emplear la mayor parte de su tiempo de vida al conocimiento, la creatividad, el descubrimiento o el placer.
Dicho en otras palabras: el progreso consiste en no vernos atrapados en las mecánicas de subsistencia que afectan al resto de animales y en poder invertir nuestro tiempo de vida en el pleno desarrollo de nuestro intelecto superior.
Eso sería progresar, desde el punto de vista humano.
¿Pero lo hemos conseguido? La respuesta, claramente, es negativa.
Los humanos seguimos dedicando la mayor parte de nuestras vidas a garantizar nuestra subsistencia y nuestro hábitat.
Lo único que ha cambiado es la forma de hacerlo, infinitamente más enrevesada y elaborada, fruto de la tremenda complejidad de la sociedad que hemos construido: pero cada uno de nosotros necesitamos trabajar continuamente para conseguir agua, comida y un alojamiento.
Así pues, la humanidad ha sido incapaz de superar sus dependencias naturales más básicas y por lo tanto, en este aspecto, no hemos avanzado ni un ápice, por más vueltas que le demos.
Sin embargo, paradójicamente sí ha cambiado nuestra relación con los elementos que garantizan nuestra subsistencia. Porque hemos perdido el libre acceso a aquello que nos ofrecía gratuitamente la naturaleza, es decir, el agua, la comida y el entorno.
Ahora, a diferencia de nuestros antecesores primitivos, ya no podemos acceder libremente a los recursos naturales.
La propia complejidad del mundo que hemos creado nos lo imposibilita y nos obliga a depender, cada vez más, de intermediarios para acceder a esos bienes; intermediarios que se arrogan un control y un poder sobre los recursos naturales que no les corresponden.
Actualmente hay toda una sociedad estructurada que se interpone entre cada individuo y lo que la naturaleza le ofrece gratuitamente.
En conclusión pues, no solo no hemos avanzado, sino que de hecho, hemos retrocedido.
Desde el inicio de los tiempos, como individuos libres nacidos en este planeta, hemos dado un paso atrás, aunque dispongamos de millones de espectaculares chismes tecnológicos, avances científicos alucinantes y una sociedad extraordinariamente complicada.
Y esta realidad, nadie la quiere afrontar.
PARA QUÉ SIRVE LA TECNOLOGIA
Y esto nos arroja de cabeza a uno de las grandes contradicciones que estamos viviendo: y es que la tecnología no tiene nada que ver con el progreso real.
En el fondo, la tecnología y la ciencia no nos han aportado ningún progreso sustancial y profundo, porque como hemos dicho, nuestras dependencias iniciales siguen permaneciendo intactas.
El fundamentalismo científico-tecnológico
Ahora mucha gente interpretará erróneamente que estamos criticando el avance científico y tecnológico, arrastrados como están por esta nueva corriente que todo lo inunda y que podríamos calificar como fundamentalismo científico-tecnológico: una suerte de fanatismo basado en la adoración ciega al avance tecnológico y científico más allá de las consecuencias finales que este implique.
Y es que este tipo de personas responden automáticamente, como si alguien accionara un resorte en su interior.
Cuando alguien pone en duda el uso que hacemos de la ciencia o la tecnología, empiezan a hablar atropelladamente de grandes avances en medicina, lucha contra las enfermedades, aumento de la esperanza de vida, avances tecnológicos en forma de todas suerte de vehículos, viajes a la luna y exploración espacial.
Y una vez centrado el marco de discusión donde a ellos les interesa, es decir, en los aspectos más superficiales y aparentes de estos avances, acusan a sus interlocutores poco menos que de “retrógrados que pretenden volver a vivir en cuevas o en los tiempos de la peste negra”.
Una respuesta tan ridícula como si, a alguien que osara criticar al gobierno o a las estructuras del poder, le respondieran que “pretende instaurar el caos y que es amante del crimen y el salvajismo”.
La suya pues, es una posición, en cierto grado, extremista.
Y es que por lo visto, en su visión distorsionada de la realidad, la humanidad debe estar, forzosamente, al servicio de los instrumentos que crea y no al revés.
Para ellos, todo descubrimiento o avance es como un nuevo territorio que debe ser colonizado por obligación, sí o sí, aunque se trate de una tierra yerma y repleta de residuos tóxicos y alimañas venenosas.
En sus manos el avance científico y tecnológico se ha convertido en un sinsentido, en un servilismo ciego a la herramienta por el simple hecho de que ésta existe, sin que importe la función original para la que fue creada.
Dice el proverbio que cuando el sabio señala la luna, el necio mira su dedo. Pues en su caso, confundir la tecnología con el progreso viene a ser como mirar el dedo…
Eso explica cómo y por qué hemos llegado a la situación en la que estamos.
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