lunes, 9 de julio de 2012

La Policía haciendo su trabajo

Testimonio audiovisual de la inculpación de un manifestante por la policía griega

En este vídeo se ve claramente toda la operación de inculpación de un manifestante por el equipo motorizado de la Policía griega. Los policías han detenido a un manifestante sin razón alguna y mientras lo tienen retenido meten cócteles molotov en su mochila. El vídeo fue grabado el 29 de junio de 2011 durante una manifestación contra el memorándum y fue publicado en la página web http://real-democracy.gr.
Lo que se testimonia y se puede demostrar en este vídeo es una de las tareas a la que suele dedicarse la Policía: urdir montajes e inculpar no sólo a luchadores sociales sino también a cualquier manifestante (o ciudadano como se oye decir en el vídeo en griego) o/y movimiento que se opone al Poder de una manera combativa y peligrosa para el Sistema. El movimiento anarquista en Grecia ha sufrido numerosas veces montajes como este y mucho más graves por parte de la Policía.
La operación de inculpación que se despliega ante nuestros ojos en el vídeo es coordinada e intencionada y para nada es un “caso aislado” de una “minoría de policías malos”. Es la versión más suave del papel represivo de la Policía.
Los subtítulos en español son una transcripción con leves modificaciones de la narración en griego por un miembro de esta página web (Verba Volant) de lo que se ve en el vídeo. Si no se pueden leer al comenzar el vídeo, hacer clic en el botón “cc”, en la parte inferior y derecha de la pantalla. Justo debajo de la pantalla, en los dos párrafos del primer comentario, se puede leer una introducción muy breve y el epílogo de la narración. Están en este lugar por no caber como subtítulos en el vídeo.

Israel, la política del avestruz

IsraelHace algunos días llegó la noticia. Tres colonias salvajes fueron regularizadas por el gobierno de Jerusalén. Podríamos haber creído que la primavera árabe produciría beneficios en ese lugar de Oriente Medio, pero no. Israel, tanto la sociedad como el poder, se encierra cada vez más en un proceso que solo se dirige a mantener en el poder a una coalición de derecha y de extrema derecha, casi fascista.

La coalición gubernamental
Dirigida por Netanyahu, está apoyada por un abanico de partidos que van de la izquierda laborista a la extrema derecha, pasando por la derecha clásica y los religiosos. Es la unión sagrada, la unión nacional. La oposición está encarnada por el centro-derecha (Kadima), salido del Likud, el principal partido de derechas, y para el que no se plantea la alianza con los partidos árabes o la izquierda radical representada por el Meretz. Para los partidos religiosos que apoyan al gobierno y le garantizan una mayoría en el Parlamento, no puede ser que alguien abandone la voluntad de volver a las fronteras míticas judías. Cualquier gesto de desafío hacia las colonias reconocidas o clandestinas solo puede contribuir a hacer frágil a la mayoría. Los religiosos y la extrema derecha representan casi un tercio de los escaños del Parlamento. Son imprescindibles para conseguir cualquier mayoría. Por tanto, esperar que se produzca cualquier cambio notable por medio de un proceso parlamentario es una entelequia.

Las colonias
Los colonos israelíes y los que las apoyan no se han recuperado de la evacuación de Gaza. Queda un trauma profundo. Por otra parte, las implantaciones de enclaves en territorio palestino son ilegales desde el punto de vista internacional. Esta decisión data de marzo de 1979, y ha sido tomada por la ONU y nunca cuestionada. ¡Esta decisión no ha tenido ninguna consecuencia para la política israelí! Un pequeño recuerdo estadístico: de los siete millones y medio de habitantes, Israel cuenta con casi 500.000 colonos, 200.000 de ellos en los alrededores de Jerusalén, y los demás dispersos por Palestina. Recordemos la reivindicaciones de la primavera israelí * en lo relativo a la crisis de alojamiento en ese país. La especulación inmobiliaria golpea de pleno como en todas partes, por lo que las colonias parecen una válvula de seguridad. Es una manera de calmar el clima social haciendo pagar el precio a otros. La existencia de canteras de construcción en los enclaves implica la utilización de una mano de obra cercana, es decir, procedente de los territorios ocupados. Así, la administración militar habría otorgado 20.000 permisos de trabajo. Kav LaOved, una ONG comprometida en la defensa de los obreros palestinos que trabajan en las colonias, cifra en 10.000 el número suplementario de trabajadores no declarados, de los que una buena parte está empleada en las colonias agrícolas. A esos trabajadores se les aplican teóricamente las leyes laborales israelíes, que son más ventajosas que las existentes en los territorios ocupados bajo mandato de la autoridad palestina. Todo ello, junto con una red protegida de rutas intercolonias, crea una situación casi inextricable que el poder israelí se ingenia en complicar lo máximo posible. A veces, no obstante, un grano de arena se atraviesa en su camino. Eso es lo que ha ocurrido en Hebrón, en el corazón de Palestina. La policía israelí ha hecho evacuar a unas quince personas, mujeres, niños y hombres de una casa ocupada en esa vieja ciudad. Simultáneamente, el ministro de Vivienda publicaba ofertas "para la construcción de 1.121 habitaciones, 1.002 de ellas en los barrios de colonización de Jerusalén Este, ocupado y anexionado, 180 en una colonia de Cisjordania y 69 en el Golán sirio ocupado" (AFP). Pocos días después, Netanyahu decidía legalizar tres colonias en las que viven unas mil personas. Este anuncio ha escandalizado, por la forma, a los amigos occidentales de Israel. Pero todos esos anuncios sirven sobre todo para hacer tragar la píldora relativa a la colonia de Migron. El Tribunal Supremo israelí ha decidido hacer evacuar esa colonia antes del 1 de agosto de 2012. Ha tomado esa decisión por la demanda de los militantes anticolonización. Habría sido construida sin la autorización del gobierno. Según Shalom Akhshav (Paz ahora): "Migron fue construida (hace diez años) en tierras de las que el Estado de Israel sabía, según sus propios registros catastrales, que pertenecían a cierto número de familias palestinas que viven en las ciudades vecinas de Burqa y Deir Dibwan (…) Los colonos han establecido su colonia en terrenos privados palestinos con la cooperación de instancias gubernamentales y bajo la protección del ejército y la policía". La extrema derecha israelí, así como los grupos religiosos extremistas, han decidido hacer un casus belli de ello. ¿Qué hay del lado palestino?

En Palestina ¿un relevo?
Decir que Palestina está en un impasse, tanto en el interior como en el plano internacional, es un eufemismo. El reconocimiento de la ONU como Estado observador, su entrada en la Unesco, todo eso no cambia nada respecto a su relación de fuerza interior. Mahmud Abbas, el presidente de la autoridad palestina, ha perdido toda esperanza de hacer evolucionar la situación. A fuerza de haber aceptado los dictados de los israelíes en materia de seguridad interior, no representa ningún interés como negociador posible de la salida del impasse. Gaza se acuerda de la supervisión internacional encargando a algunos jóvenes y futuros mártires enviar uno o dos cohetes artesanales a Israel, con el retorno inevitable de bombas. Hamás, que tiene con mano firme esta franja de territorio, acaba de proceder de manera casi clandestina a la renovación de su dirección. Parecería que los miembros moderados hubieran sido apartados en beneficio de los "militantes". Hamás sigue sin querer reconocer a Israel como un Estado y continúa planteándose con reticencia las elecciones en toda Palestina. ¿Cómo salir de este impasse? La clave está en las manos del poder de Jerusalén, que lo sabe muy bien y no quiere utilizarlo. El hombre se llama Marwan Barghuti. Cuando el viejo militante pacifista Uri Avnery habla de él, lo designa como el Mandela palestino. Fue detenido en 2002. Considerado como el responsable de la segunda Intifada y de numerosos atentados "terroristas" en Israel, fue enviado a la justicia. Avnery dijo que "su juicio fue una farsa, evocando más la arena romana de un combate de gladiadores que un proceso judicial". Fue condenado cinco veces a cadena perpetua. Barghuti procede de una gran familia palestina, uno de cuyos miembros es el líder de las acciones contra el Muro en torno a B'ilin. Es reconocido como el líder indiscutible de los presos palestinos y, debido a su alejamiento físico, no ha tomado parte en el conflicto entre Ramalah y Gaza. Acaba de aprovechar su atractivo indiscutible para hacer circular un manifiesto que llama a endurecer la acción contra Israel. Esa difusión se llevó a cabo en un silencio casi total, lo que va en contra de las costumbres del establishment palestino.

Llamada a la no cooperación total
Parecen tratarse de los primeros pasos de una campaña de desobediencia civil. Dejemos la palabra a Uri Avnery, que se considera el amigo de ese Mandela de Oriente Medio:
"Marwan llama a la ruptura total de toda forma de cooperación, económica, militar o de otra clase. Un punto central de esa cooperación es la colaboración diaria de los servicios palestinos de seguridad, formados por los americanos, con las fuerzas de ocupación israelíes.
Marwan llama también al boicot total de Israel, de las instituciones y productos israelíes en los territorios ocupados y por todo el mundo. Los productos israelíes deberían desaparecer de las tiendas de Cisjordania, y los productos palestinos ser especialmente promocionados.
Marwan aboga por que se ponga fin a la comedia que llaman "negociación de paz". Marwan propone oficializar la ausencia de negociaciones de paz.
Marwan pone el acento en la unidad palestina haciendo una llamada a su fuerza moral considerable para hacer presión tanto sobre Al-Fatah como sobre Hamás.
Marwan Barghuti ha perdido toda esperanza de obtener la paz cooperando con Israel, o incluso con las fuerzas de oposición israelíes. El movimiento de la paz israelí no es ni siquiera mencionado.
Marwan sigue comprometido en la acción no violenta, habiendo llegado a la conclusión de que los ataques violentos de ayer causaban perjuicio a la causa palestina en lugar de servirla".
Uri Avnery termina su artículo diciendo que "como Nelson Mandela en la Sudáfrica del apartheid, el hombre que está en la cárcel podría tener más importancia que los dirigentes que están fuera".

¿Y la solidaridad?
La última gran acción internacional ha tenido por nombre "Bienvenido a Palestina". Como la acción anterior, pero esta vez por los aires, se trataba de llegar a Palestina. Como la vez anterior, fue un fracaso. Menos trágico que cuando la Armada israelí intervino bruscamente en 2010. La cuestión que se plantea es comprender por qué y cómo se tomaron tales iniciativas cuando se conocía el resultado por adelantado. El poder israelí se ha encerrado en un gueto, tanto mental como material, de modo que ninguna tentativa del género podrá lograr éxito. Creo, al contrario que Barghuti (es más fácil para mí, lo reconozco) que, si hay una salida, solo puede venir del interior de Israel. La palanca posible está en las manos de quienes trabajan a un lado y otro de las fronteras, a un lado y otro del Muro. ¿Hay que recordar que los Anarquistas contra el Muro y los objetores de conciencia necesitan apoyo financiero tanto para pagar sus abogados como sus multas?
* Ver artículos del mismo autor en Tierra y libertad de diciembre de 2011, enero y febrero de 2012.
Pierre Sommermeyer
http://www.nodo50.org/tierraylibertad/4articulo.html

Paraguay y el golpe de estado parlamentario a ojos de lxs anarquistas

Se confunde hoy la resistencia al golpe de estado con el apoyo al ex gobierno Lugo o, como dice cierta izquierda, el apoyo al “proceso de cambio”.  Es una confusión que conviene aclarar.

ParaguayDesde la asunción del gobierno Lugo, en agosto 2008 ese proceso de cambio se ha traducido, entre otras cosas, en una calma en la conflictividad social, disminución de las movilizaciones sociales, aumento de las ganancias de los especuladores financieros e inmobiliarios y de las multinacionales de los agronegicios, y en una sostenida política de criminalización de los movimientos sociales en lucha, llegando al extremo de militarizar algunas zonas geográficas del país, con la excusa del surgimiento de una “guerrilla” que secuestró a un empresario ganadero.
Con todo, el gobierno de Lugo implicó un cambio en la dinámica política del país, y por vía del ejecutivo vino a fortalecer a un nuevo jugador en la escena política: el progresismo de izquierda. Este progresismo de izquierda logró incrementar sus vínculos con los sectores populares a través de la gestión de programas y proyectos sociales y culturales, lo que le dio una visibilidad preocupante para los dos partidos tradicionales (ambos de derecha: el liberal y el colorado), de cara a las próximas elecciones (2013). Preocupante sobre todo para el partido liberal en tanto una parte interesante de  su dirigencia de base y media, establecía una alianza con la izquierda progresista.
La amenaza del uso del juicio político como instrumento para sacar a Lugo del ejercicio del poder ejecutivo se hizo una constante desde los primeros días de la presidencia Lugo, al mismo tiempo que el gobierno, para combatir esa amenaza intentó, en general, dos caminos: controlar la conflictividad social y expandir la alianza gobernante hacia la derecha, incorporando a sectores del partido colorado al gobierno, El control social se hizo a través de los mecanismos clásicos de uso por gobiernos progresistas: combinación de negociación y cooptación con represión intensiva. La presencia en cargos de gestión y decisión en el ejecutivo de militantes y dirigentes de izquierda, así como de dirigentes de ongs, permitió sostener al gobierno un intercambio fluido de opiniones con los movimientos y organizaciones sociales, hacerlas parte de la gestión de proyectos y dotarles de recursos para llevar a cabo iniciativas y propuestas en el ámbito social, al mismo tiempo que en ámbitos de salud y otras áreas sociales, se incorporó masivamente a dirigentes o agentes sociales, estrechando el vínculo con las organizaciones sociales de base. La represión asumió dos vías principales: una, indirecta, fue a través de los partidos políticos de izquierda o progresistas que llamaron sistemáticamente a sus bases y entorno a no criticar y no entorpecer con movilizaciones “el proceso” y la segunda vía, directa, fue criminalizar a los movimientos sociales que aparecieran más “radicales”, vinculándolos con el supuesto “terrorismo” que lleva el nombre de EPP, una suerte de guerrilla surgida en el norte del país, con orígenes y desarrollo no muy claros, pero muy bien usado para justificar una dura represión a los movimientos campesinos de la zona.
La combinación de ambos factores provocó un inmovilismo de los movimientos sociales que duró toda la era Lugo.
Por otra parte,  la cultura prebendaria colorada como forma de hacer política no fue combatida con éxito por parte de la izquierda y el progresismo en el poder. Salvo excepciones, las prácticas prebendarias y corruptas del coloradismo, sobre las cuales se asentaban sus relaciones electorales, fueron reproducidas por la izquierda en el poder, siendo alguna de estas prácticas filtradas a la prensa de derecha quienes la usaron para tildar a la izquierda de corrupta, en el afán de lavar la cara a la derecha, hasta el momento la representante por antonomasia de la corrupción. Tal es así, que incluso la práctica del arreo (llevar masas de gente a manifestaciones y movilizaciones a cambio de algunas compensaciones monetarias o alimenticias) también fueron usadas por la izquierda. (me suena, me suena, jeje...Koan)

Es en este escenario, que se da la matanza de Curuguaty (viernes 15 de junio 2012) en la cual 11 campesinos y 6 policías fueron muertos en una balacera iniciada por la policía. Las muertes policiales, de acuerdo a declaraciones de testigos campesinos, se debieron a “fuego amigo”, todas menos una. La matanza fue aprovechada por la prensa derechista (casi la única existente en el país) para culpar a los campesinos, calificándolos de asesinos, delincuentes y terroristas, esto sin haber llevado a cabo ninguna investigación, medianamente seria sobre los hechos.
La izquierda se sumió en el estupor, el gobierno sólo aceptó la versión policial (funcional a la estrategia mediática de la derecha de criminalizar a los campesinos en lucha por la tierra) y los movimientos campesinos tomaron la iniciativa para solidarizar y actuar en terreno para ayudar a los campesinos y campesinas sin tierra que estaban siendo perseguidos, reprimidos y encarcelados en la zona.
Desde ese momento, hubo una tensión en la izquierda entre sectores que querían movilizarse solidariamente con los campesinos muertos (incluidos los policías, hijos de campesinos) y también para frenar el ataque criminalizador de la prensa hacia los campesinos en lucha por la tierra. Ese inmovilismo, con origen en el cálculo político y en el (lógico) miedo que infundía la prensa, posibilitó que no hubiera una respuesta inmediata al cerco mediático contra el movimiento campesino, en específico al sector menos orgánico de los sintierras, la liga nacional de carperos.
En ese escenario, lxs anarquistas nos centramos en solidarizar efectivamente a través de la movilización social en respuesta al ataque de la prensa y la derecha y en romper con el miedo que imperaba en el ambiente. Algunos logros tuvimos en ese camino, pese a las presiones que cierta parte de la izquierda ejercía para que su militancia no saliera del papel de espectadores de los acontecimientos. Recién 4 días después de la matanza, un lunes, pudimos realizar el primer acto solidario en la ciudad de Asunción, con ánimo movilizador y unitario. Unitario porque correspondía, por vínculos y participación, a la izquierda marxista ser parte activa en la solidaridad, y movilizador porque sabíamos que el costo del inmovilismo sería siempre mayor para el pueblo, que el inmovilismo no nos daba ninguna seguridad ante una derecha prejuiciosa, condenatoria y represiva.
Luego vino el golpe parlamentario. Esta situación para lxs anarquistas fue muy compleja de plantear, en tanto no queríamos que se nos confundiera con un apoyo al gobierno de Lugo. Nuestro enfoque fue el mismo que para la Matanza de Curuguaty: solidaridad y movilización. Veíamos que la única forma de frenar el avance de la derecha (y la violencia sobre los sectores pobres y populares del país) era movilizándose y saliendo a las calles y cómo no hay mejor llamado que el ejemplo, estuvimos en la plaza del congreso desde el primer momento del juicio político a Lugo. Durante los dos días del juicio permanecimos en la plaza, tratando de ayudar a desplegar creatividad, medidas de acción y cuidado pensando en asumir la resistencia llegado el momento.
Incluso en ese momento crítico, buena parte de la izquierda no estuvo a la altura de las circunstancias, esparciendo rumores, intranquilizando a lxs manifestantes, intentando controlar lxs opiniones y dando discursos erráticos de como enfrentar la situación. Tal es así que llegado el momento del cierre del juicio, con la condena a Lugo, la policía atacó fuertemente a la gente movilizada. Tan mala fue la preparación y el cuidado para con el pueblo que la gente escapó de los gases lacrimógenos y balines de goma en estampida, poniendo en riesgo la vida propia y ajena. No se habían tomado medidas preventivas llegado el caso y la información que circulaba era dispersa y controlada, con lo cual se daba fuerza a los rumores. Apostando todos sus esfuerzos en sostener el mito Lugo, la dirigencia de izquierda presente en la plaza del congreso, ya entrada la noche del día del juicio político sembró la esperanza de que Lugo vendría a resistir ahí, junto al pueblo paraguayo. Pero Lugo abandonó el cargo de presidente por televisión y en la plaza la gente se enteró por la transmisión radial. La decepción hizo que tres plazas que había demorado un día y medio llenar, se vaciaran en menos de una hora.
La sensación de derrota en la izquierda era tal, que al día siguiente mucha gente que llegó de madrugada a la plaza, a resistir, se encontró con un panorama que les hizo llorar: el abandono absoluto.
El sábado, primer día entero del gobierno golpista se tradujo en una lucha autogestionada contra el cerco comunicacional. Emprendida por trabajadores de la comunicación, tanto de la tv como de la radio públicas, la resistencia se hizo realidad en la tv pública, ubicada en el centro de la ciudad de Asunción. Una veintena de personas dio comienzo a esa resistencia y la convocatoria a apoyar y hacerse parte de la lucha se efectuó a través de mensajes de texto y llamadas por celulares. En una hora ya se podían contar unas 300 personas, hasta el momento que inició el programa micrófono abierto, amenazado de censura desde la noche anterior. Ese primer instante de lucha, con el micrófono amplificando las palabras de resistencia de quien quisiera, fue francamente una obra perfecta de resistencia y autogestión. Fuimos modesta parte de eso y por ello nos sentimos orgullosos en la modestia. Posteriormente, vista la magnitud que fue tomando la resistencia en la tv pública, los partidos políticos intentaron encausar, controlar y dirigir esta movilización. Se desplegó un “grupo de seguridad” que actuó agresivamente como policía interna. Se intentó controlar también la expresión y el decir de la gente, prohibiéndose las asambleas en ese lugar (que había comenzado por ser una asamblea abierta y autoconvocada) y también los carteles o escritos que se saliesen de las consignas estipuladas como prudentes. Al mismo tiempo se dio fuerza a las consignas luguistas y a la misma figura de Lugo.
El esfuerzo de resistencia intentó ser dirigido por la izquierda, que amplió el frente guasu (amplio) hacia la derecha vinculando a disidentes de los golpistas partidos colorado y liberal, al mismo tiempo  que intentaba darse una base social más amplia, convocando también a las organizaciones sociales a esta ampliación, llamada ahora Frente de Defensa de la Democracia. Desde la constitución de este frente, todo fue intento de centralizar y controlar la manifestación de la gente en lo que era la cuadra de la tv pública. Recién a mitad de la semana siguiente es que la lucha pudo desbordar esa cuadra, iniciándose movilizaciones en el campo y la ciudad. Movilizaciones intermitentes de convocatorias en general masivas.
Un aspecto interesante es que la resistencia propuesta por el FDD y el ex gobierno luguista se denomina “pacífica” o de desobediencia civil. En lo práctico esa resistencia se reduce a una movilización a medias donde en todo instante se intenta no molestar a nadie para no ser tachados de “violentos”, con lo cual las acciones (mejor dicho inacciones) del FDD y el ex gabinete de Lugo se han convertido en funcionales a la normalización y tranquilización que quiere imponer el gobierno golpista, en plena faceta de acordar leyes y decisiones económicas que favorezcan, aún más, a las transnacionales y el capitalismo especulativo. El discurso noviolento y de desobediencia civil aparece entonces vacío de contenido y equivocado en sus propósitos: no hace verdadera resistencia en tanto no asume la conflictividad social cargada en el golpe de estado parlamentario y no usa el conflicto para desnudar el fondo represor y contra el pueblo del gobierno golpista. Prima hoy por hoy el calculo electoral. (me suena, me suena y me vulve a sonar...Koan)
Nos planteamos la resistencia como la respuesta adecuada al momento, en tanto esta permite autogestionar las luchas, autonomizar la respuesta al conflicto, asamblearizar el análisis y la toma de decisiones respecto a la resistencia y, por esa vía, romper la impronta cultural política del coloradismo, es decir romper con las prácticas políticas del clientelismo, dependencia y venta de cargos. Una resistencia en serio permitirá hacer cambios de fondo en la cultura política y social paraguaya, quebrando así con costumbres funcionales a la dominación oligárquica que hoy por hoy nos afectan.
Quienes asumen la resistencia en serio se ven dificultados por el sector timorato y centrado en el cálculo electoral de la izquierda, que verbalmente asume la resistencia, pero en la práctica inmoviliza o moviliza sólo en función de levantar figuras y candidaturas a escondidas, aún a costa del descrédito en que están cayendo.
Asunción, 03/07/2012
Grupo de Afinidad La Calle
http://periodicoelsurco.wordpress.com/2012/07/05/paraguay-y-el-golpe-de-estado-parlamentario-a-ojos-de-lxs-anarquistas/

La Asociación Roja (1870) - Bakunin

BakuninLa Libertad política sin la igualdad económica es una pretensión, un fraude, una mentira; y los trabajadores no desean mentiras.
Los trabajadores se esfuerzan luego, necesariamente, en una transformación fundamental de la sociedad, el resultado de la cual debe ser la abolición de las clases, igualmente en lo económico como en sus aspectos políticos: un sistema social en el cual todos los hombres entrarán en el mundo bajo condiciones especiales, podran desplegarse y desarrollarse, trabajar y gozar de las cosas buenas de la vida. Éstas son las demandas de la justicia.
¿Pero cómo podría, desde ese abismo de ignorancia, de miseria y esclavitud, en que los trabajadores sobre la tierra y en las ciudades son hundidos, llegar a aquel paraíso, los logros de justicia y humanidad? Para ello los trabajadores tienen un medio: la Asociación de Consejos.
A través de la Asociación ellos se refuerzan, mutuamente se mejoran el uno al otro y, a través de sus propios esfuerzos, hacen a un lado esa ignorancia peligrosa que es el sustento principal de su esclavitud. Por medio de la Asociación ellos aprenden a ayudar y apoyarse entre si. Por eso ellos convocarán, finalmente, un potencia que se demostrará más poderosa que todo el capital burgués confederado y poderes políticos reunidos.
El Consejo debe convertirse en la Asociación en la mente de cada trabajador. Debe convertirse en la contraseña de cada organización política y de agitación de los trabajadores, la contraseña de cada grupo, en cada industria en todas partes de la tierra. Indudablemente el consejo, es la muestra más grandiosa y esperanzada de la lucha proletaria, un presagio infalible de la próxima emancipación completa de los trabajadores.
La experiencia ha demostrado que las asociaciones aisladas no son más poderosas de lo que son los trabajadores aislados. Hasta la Asociación de todas las Asociaciones de Trabajadores de un país solo no sería suficientemente poderosa para levantarse en conflicto contra la combinación Internacional de toda ganancia que hace el capital mundial. La ciencia económica establece el hecho de que la emancipación del trabajador no es sólo una pregunta nacional. Ningún país, no importa cuan rico, poderoso, y bien servido sea, puede emprender -sin arruinarse y rendir a sus habitantes a la miseria- una alteración fundamental en las relaciones entre el capital y el trabajo, si esta alteración no es lograda, al mismo tiempo, al menos, en la mayor parte de los países industriales del mundo. Por consiguiente, la pregunta de la emancipación del trabajador del yugo del capital y sus representantes, los capitalistas burgueses es, ante todo, una pregunta Internacional. Su solución, por tanto, sólo es posible a través de un Movimiento Internacional.
¿Este Movimiento Internacional es una idea secreta, una conspiración? En absoluto. El Movimiento Internacional, el Consejo de Asociación, no dicta desde arriba o prescribe en el secreto. El federa desde abajo y va a mil cuartos. Habla en cada grupo de trabajadores y abraza la decisión combinada de todas las facciones. El Consejo vive la democracia: y siempre que la Asociación formula proyectos, esto lo hace abiertamente, y habla a todos quienes quieran escuchar. Su palabra es la voz del trabajo que recluta energías para el derrocamiento de la opresión capitalista.
¿Qué dice el Consejo? ¿Cuál es la demanda que hace a través de cada asociación de aquellos que trabajan y piensan, en cada fábrica, en cada país? ¿Qué pide? ¡Justicia! La justicia más estricta y los derechos de la humanidad: el derecho de hombres, mujeres y niños, independiente de toda distincion de nacimiento, de raza, o de credo. El derecho de vivir y la obligación de trabajar para mantener ese derecho. El servicio de cada uno a todos y de todos a cada uno. Si esta idea aparece espantosa y prodigiosa a la sociedad burguesa existente, tanto peor para esta sociedad. ¿Es el Consejo Acción una empresa revolucionaria? Sí y no.
El Consejo de Acción es revolucionario en el sentido que substituirá a la sociedad basada sobre la injusticia, la explotación, el privilegio, la pereza, y la autoridad, por una que se funde sobre la justicia y la libertad para toda la humanidad. En una palabra, quiere una organización económica, política, y social, en la cual cada persona, sin prejuicio alguno respecto de sus idiosincrasias naturales y personales, encontrará igualmente posible desarrollarse, aprender, pensar, trabajar, ser activa, y gozar de una vida honorable. Sí, esto desea; y repetimos una vez más, si ello es incompatible con la organización social existente, tanto peor para esta sociedad.
¿Es revolucionario el Consejo de Acción en el sentido de barricadas y de la sublevación o manifestación violenta? No; el Consejo manifiesta poco interés en esta clase de políticas; o, más bien, hay que decir que el Consejo no toma en absoluto parte en ellas. Los revolucionarios burgueses, ansiosos por algún cambio de poder, y los agentes policiacos, que encuentran ocupación en las explosiones pasajeras de ruido y furia, se fastidian enormemente con el Consejo de Acción debido a la indiferencia de este hacia sus actividades y esquemas de provocación.
El Consejo de Accion, la Asociacion Roja de aquellos que quieren y trabajan, comprendió, hace mucho, que el político burgués -no importa cuan rojo y revolucionario haya podido parecer- nada ha servido para la emancipación de los trabajadores,sino, mas bien, ha endurecido su esclavitud. Y aún cuando el Consejo no hubiese comprendido este hecho, el juego miserable, que ocasionalmente juegan, el burgues republicano e incluso el burgués socialista, habrian abierto los ojos de los trabajadores.
El Consejo de Acción, siempre desarrollándose más completamente en el Movimiento de los Trabajadores Internacionales, se sostiene con severidad a distancia de las tristes intrigas políticas, y conoce hoy sólo una política para cada grupo y para cada trabajador: su propaganda, su desarrollo y organización en la lucha y la acción. El día cuando la mayoría de los trabajadores del mundo se haya asociado através del Consejo de Acción, se haya firmemente organizado através del Consejo de Accion, y asi, firmemente organizadas sus divisiones en una solidaridad común de movimiento, ninguna revolución, en el sentido de insurrección violenta, será necesaria. Así se verá que los anarquistas no apoyan la violencia abortiva que sus enemigos les atribuyen. Sin violencia, la justicia triunfará. La opresión será liquidada por el poder directo de los trabajadores por medio de la asociación. Y si aquel día hay impaciente suplica, y algún sufrimiento, esto será culpa de la burguesía que rechaza reconocer lo ocurrido con su maquinación. Para el triunfo de la revolución social en sí misma, la violencia será innecesaria.
Mijaíl Bakunin
http://www.inventati.org/ingobernables/textos/anarquistas/Bakunin%20-%20La%20Asociacion%20Roja.htm

Los problemas que conlleva la idea de Dios

diosEl muy combativo ateo Michel Onfray declaró una vez que la creencia en Dios se asemeja a la de pensar que Papá Noel o Santa Claus existen. Aunque estas argumentaciones resulten atractivas y escandalicen en según qué contextos, no soy muy amigo de simplificar así la cuestión. Aunque solo sea por la implicaciones que tiene la idea de Dios, no resulta muy apropiado compararla con otras supersticiones y personajes de ficción. A lo largo de la historia, el asunto de Dios ha preocupado tanto a los filósofos que, al menos, hay que esforzarse un poquito más si consideramos señalar lo absurdo de determinadas creencias. Frente a tanto desvarío en el debate, tanto juicio intimidatorio, tanto exhabrupto y tanto relativismo posmoderno, tal y como pide Fernando Savater en La vida eterna, es bueno acudir a los clásicos de la Ilustración. Veamos qué dice David Hume, en Historia natural de la religión: "El único punto de la teología en el cual hallaremos un casi universal consenso entre los hombres es el que afirma la existencia de un poder invisible e inteligente en el mundo. Pero respecto de si este poder es supremo o subordinado, de si se limita a un ser o se reparte entre varios, de qué atributos, cualidades, conexiones o principios de acción deben atribuirse a estos seres, respecto de todos estos puntos hay la mayor discrepancia en los sistemas populares de teología". Hume señala una primera condición, que el dios es invisible; la divinidad no sería ninguna de las cosas perceptibles de este mundo, sino su fundamento. Según este punto, tener mentalidad religiosa es sustentar lo que nuestros sentidos perciben en algo inverificable, pero que se considera imprescindible para explicar la realidad; se suele pensar que la divinidad interviene en el mundo, pero no se rige ni está obligada por las leyes naturales. Los ateos solemos ser, obviamente, materialistas, negamos un plano "espiritual", pero hay que ser cauto a la hora de forzar nuestros argumentos con peticiones de que la divinidad imperceptible se materialice de algún modo (estamos hablando, en tal caso, de "espiritismo", que deberíamos considerar igualmente absurdo).

Hume señala una segunda condición y es que el dios invisible es también inteligente. Estamos aquí en un punto clave para la mentalidad religiosa, la existencia de una voluntad y un propósito trascendentes al ser humano, que no es obviamente la concurrencia en el universo de efectos y causas, sino un subjetividad que proyecta y decide: el dios no es
algo, sino alguien, es personal como lo somos nosotros. Gracias a Hume, podemos comprender la disposición religiosa de la mente humana, anterior a la comprensión científica: "Existe entre los hombres una tendencia general a concebir a todos los seres según su propia imagen y a atribuir a todos los objetos aquellas cualidades que les son más familiares y de las que tienen más íntima conciencia. Descubrimos caras humanas en la luna, ejércitos en las nubes. Y por una natural inclinación, si ésta no es corregida por la experiencia o la reflexión, atribuimos malicia o bondad a todas las cosas que nos lastiman o nos agradan". La sicología evolutiva confirma y aclara lo dicho por Hume, la especie humana es depredadora y, para sobrevivir, es preferible atribuir intencionalidad a lo que no la tiene frente a desconocerla donde se produce. Hay que tener esto en cuenta, en los orígenes, atribuir designio voluntario a los fenómenos naturales, a las enfermedades o al universo entero no constituía una estúpida superstición, sino una prudente precaución. La mentalidad religiosa considera que la divinidad invisible es, además, inteligente, obra con intención y motivos y ayuda al creyente a comprender mejor el fundamento real; no es una inteligencia animal, como la de las presas que persigue el ser humano o la de los depredadores que le persiguen, sino antropomórfica: al ser la divinidad personal, el creyente puede mantener una relación privilegiada con ella. Jean-Marie Guyau, en La irreligión del porvenir, señaló que el primer beneficio de la religión era la extensión de las pautas sociales, con mayores o menores modificaciones, al universo entero. Se encuentre donde se encuentre el creyente, puede mantener una reciprocidad con la divinidad inteligente, crea un entorno de seguridad sicológica extendiendo así su hogar al mundo entero.

Savater considera que la divinidad, por mucho que no resulte una compañía social fácil de manejar, resulta preferible a los creyentes frente a la hostil e impersonal necesidad de la naturaleza. Tal vez, algo que forma parte de las religiones, además de la propia creencia en un dios que se necesita es, a la vez, creer que ese dios necesita a sus creyentes. Se intenta conseguir de los dioses una respuesta positiva; a pesar de su excepcionalidad, se considera que pertenece a la comunidad humana lo mismo que los humanos pertenecen a la divina. Es la evolución histórica de las religiones la que da lugar a la sofisticación de esa creencia, se renuncia a los métodos coercitivos y se establece un acuerdo ético y legal entre la divinidad y el hombre: el dios se convierte en garante y legislador de la rectitud moral, los creyentes acatan esas normas y esperan el correspondiente premio o sanción conforme con su conducta en el mundo ultraterreno propio de la divinidad. Por supuesto, ese hecho da lugar a uno de los grandes problemas de los que se ha ocupado la teodicea: la responsabilidad de la divinidad ante los males que se producen en el mundo. Obviamente, hay males para la humanidad que no son más que fenómenos naturales, pero muchos otros son responsabilidad de los hombres ante los que Dios permanece impasible; a estas alturas, no basta con considerar un supuesto castigo para los responsables en el mundo sobrenatural de los creyentes. Uno de los mayores problemas de la religión es la existencia de intermediarios entre la divinidad y los creyentes, los cuales aportan justificaciones absurdas como que Dios no desea estar interviniendo permanentemente con medidas correctoras ante el rumbo que toman las cosas. La creencia en los milagros, los cuales no parecen producirse para solucionar los grandes problemas, conduce ante una de las argucias habituales de los religiosos: la apelación al misterio de la voluntad divina ("ese asilo de toda ignorancia", como dijo Spinoza). A pesar de la evolución obvia de estos problemas de la religión, que hay que considerar, sin que nadie se ofenda, algo pueriles; los creyentes en mayor o en menor medida siguen apelando a la intervención divina. Sin embargo, su ideal de bondad y perfección parece actuar de modo muy arbitrario cuando observamos las grandes catástrofes que afectan a multitud de seres humanos, tanto víctimas como verdugos. Hay religiosos que consideran que su dios respeta la libertad humana, mientras que otro apelan a lo inescrutable del designio divino; lo que pedimos desde este texto es un poco de reflexión sobre los absurdos de la religión.
No obstante, el debate sobre la naturaleza y designios de la divinidad ha dado lugar a una entrega muy entusiasta. Savater, en la obra citada, considera tres actitudes básicas ante la cuestión: en primer lugar, la de quienes simplemente desmontan como inverosímil, inconsistente o falsa de cualquier modo la creencia en uno o varios dioses; en segundo lugar, la de los que consideran que la fe en Dios consiste precisamente en creer en un ser invisible totalmente incomparable en cuanto a su esencia a cuanto conocemos o podemos comprender; en tercer y último lugar, la de quienes aceptan la divinidad como el esbozo todavía impregnado de mitología de un concepto supremo que sirve para pensar el conjunto de la realidad, aunque no tenga los rudos rasgos antropomórficos que habitualmente se le otorgan. Por supuesto, no existe una división rígida entre cada una de las tres posiciones, lo mismo que existen subdivisiones e influencias mutuas en ellas dentro de un debate mantenido desde hace siglos. El primero de los tres órdenes es el de los ateos; ya Jenófanes de Colofón (siglo V a.e.c.) señaló que los dioses se parecen sospechosamente a los humanos que los veneran, mientras que Lucrecio (siglo I a.e.c.) estableció que en el principio fue el temor (a lo desconocido, a lo arbitrario o a la muerte) en que dio lugar a la caterva de dioses. David Hume, a pesar de que nunca hizo profesión de ateísmo tal vez por temor, en su
Historia natural de la religión intenta una antropología de la cuestión ofreciendo causas social y sicológicamente plausibles para el paganismo y el monoteísmo, alejándose de justificaciones sobrenaturales oficiales; pero es en su obra Diálogos sobre la religión natural donde refuta, tanto al teísmo como al deísmo, al demostrar que no hay razones para creer que el universo es un reloj que precisa un relojero (ni para fabricarlo ni para garantizar su funcionamiento). Es Feuerbach el que irá más allá de Hume al sostener que la razón sicológica de la creencia en Dios es el conjunto insatisfecho de los deseos humanos; se proyecta hacia el mundo ultraterreno todo lo que se apetece y no alcanza en este mundo, a la vez que sirve de consuelo para los sufrimientos de los seres humanos y se brinda una coartada para no mejorar la situación terrenal. Con Feuerbach, tan influyente en grandes autores posteriores, el ateísmo pasa de ser una mera negación de las creencias religiosas a una denuncia de las mismas y de su función en la vida de los individuos y las sociedades. La posición en la gran obra de Feuerbach, que constituye uno de los puntos clave para el proyecto de la modernidad, trata de ser combatido por teólogos modernos al desprender a Dios de sus rasgos personales: de nuevo, una apelación a lo incomprensible, que esta vez desprende a la divinidad de sus rasgos humanizadores y trae nuevos problemas que contradicen la tradición religiosa. Dios para de ser alguien a ser algo, lo que está ya a punto de convertirse en ser nada. Savater cuenta una divertida anécdota que hemos vivido en todo debate religioso; aquellas personas que, recelosos ya de reconocer sus creencias, afirman algo así como "hombre, yo creo que hay algo"; la respuesta debe ser "vaya, que hay algo es cosa en la que todos estamos de acuerdo, incluso los más incrédulos. De lo que se trata al mencionar a Dios es si creemos o no que hay alguien".
Capi Vidal
reflexionesdesdeanarres.blogspot.com

domingo, 8 de julio de 2012

La Revuelta Silenciada

Seguimiento a los enfrentamientos en las cuencas mineras en España...

La Elección

Poema anónimo publicado en El cronista del Valle, de Brownsville, Texas, el 26 de Mayo de 1926. La hipótesis del escritor Antonio Saborit, es que el poema fue escrito por Guillermo Aguirre y Fierro, (Autor del brindis del bohemio).


El león falleció, ¡triste desgracia!
Y van, con la más pura democracia,
A nombrar nuevo rey los animales.
Las propagandas, hubo electorales,
Prometieron la mar los oradores,
y… aquí tenéis algunos electores:
Aunque parézcales a Ustedes bobo
Las ovejas votaron por el lobo;
Como son unos Buenos corazones,
Por el gato votaron los ratones;
A pesar de su fama de ladinas,
Por la zorra votaron las gallinas;
La paloma inocente,
Inocente votó por la serpiente;
Las moscas, nada hurañas,
querían que reinaran las arañas;
El sapo ansía, y la rana sueña
Con el feliz reinar de la cigüeña;
Con un gusano topo
Que a votar se encamina por el topo;
El topo no se queja,
mas da su voto por la comadreja;
Los peces, que sucumben por su boca,
Eligieron gustosos a la foca;
El caballo y el perro, no os asombre,
Votaron por el hombre,
Y con dolor profundo
Por no poder encaminarse al trote,
Arrastrábase un asno moribundo
A dar su voto por el zopilote.
Caro lector que inconsecuencias notas,
Dime: ¿no haces lo mismo cuando votas?